08 Febrero 2013 Seguir en 
LA PAZ - El ministro peruano de Interior, Wilfredo Pedraza, anunció ayer en un foro internacional antidrogas en La Paz que este año se proyecta erradicar en su país al menos 22.000 hectáreas de cultivos de coca ilegales.
Perú, según datos de su embajada en La Paz, erradicó 14.000 hectáreas el año pasado, trabajo que se incrementará en los próximos meses hasta una meta de 22.000 hectáreas.
Perú, Bolivia y Colombia son los mayores productores de la hoja de coca, insumo básico para la elaboración de la cocaína, droga que se comercializa en Brasil, Chile, Argentina, Estados Unidos, Europa y Asia, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). César Guedes, representante de la unidad antidrogas de la ONU, agregó que la erradicación manual de coca en Bolivia alcanzó las 11.000 hectáreas el año pasado, mientras que en Colombia se cifró en al menos 100.000 hectáreas.
"Estamos en Bolivia para discutir relaciones de cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado. No queremos que el narcotráfico nos invada", señaló el ministro Pedraza, quien en La Paz participa en el foro "Extinción de dominio: herramienta eficaz en la lucha contra el crimen organizado".
Los gobiernos de Bolivia, Perú y Brasil suscribirán en La Paz nuevos acuerdos antidrogas y coordinarán acciones comunes en su triple frontera en la región amazónica. La reunión de La Paz establecerá acuerdos sobre el uso de vehículos no tripulados y tareas de inteligencia contra el tráfico ilícito de drogas.
Zonas rojas
El Ministerio de Gobierno de Bolivia espera la entrada en vigor de un convenio antidrogas para reforzar el control de su frontera común con Perú y Brasil.
Bolivia coordinó un renovado programa antidroga con representantes de Perú y Brasil. También se estableció un fondo común que será empleado por fuerzas antidrogas de los tres países, y se coordinó el empleo de policías y militares para reforzar el patrullaje por tierra, aire y ríos amazónicos por donde operan bandas de narcotraficantes y del crimen organizado.
La frontera de Bolivia con Perú tiene una extensión de 1.400 kilómetros. Los puntos vulnerables al narcotráfico están por poblaciones aledañas al Lago Titicaca, el área que comparten Puno-La Paz y la región amazónica. En la frontera de Bolivia con Brasil, de 3.600 kilómetros, hay varios pasos fronterizos utilizados por narcotraficantes y delincuentes comunes que operan en ciudades brasileñas y bolivianas. (DPA)
Perú, según datos de su embajada en La Paz, erradicó 14.000 hectáreas el año pasado, trabajo que se incrementará en los próximos meses hasta una meta de 22.000 hectáreas.
Perú, Bolivia y Colombia son los mayores productores de la hoja de coca, insumo básico para la elaboración de la cocaína, droga que se comercializa en Brasil, Chile, Argentina, Estados Unidos, Europa y Asia, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). César Guedes, representante de la unidad antidrogas de la ONU, agregó que la erradicación manual de coca en Bolivia alcanzó las 11.000 hectáreas el año pasado, mientras que en Colombia se cifró en al menos 100.000 hectáreas.
"Estamos en Bolivia para discutir relaciones de cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado. No queremos que el narcotráfico nos invada", señaló el ministro Pedraza, quien en La Paz participa en el foro "Extinción de dominio: herramienta eficaz en la lucha contra el crimen organizado".
Los gobiernos de Bolivia, Perú y Brasil suscribirán en La Paz nuevos acuerdos antidrogas y coordinarán acciones comunes en su triple frontera en la región amazónica. La reunión de La Paz establecerá acuerdos sobre el uso de vehículos no tripulados y tareas de inteligencia contra el tráfico ilícito de drogas.
Zonas rojas
El Ministerio de Gobierno de Bolivia espera la entrada en vigor de un convenio antidrogas para reforzar el control de su frontera común con Perú y Brasil.
Bolivia coordinó un renovado programa antidroga con representantes de Perú y Brasil. También se estableció un fondo común que será empleado por fuerzas antidrogas de los tres países, y se coordinó el empleo de policías y militares para reforzar el patrullaje por tierra, aire y ríos amazónicos por donde operan bandas de narcotraficantes y del crimen organizado.
La frontera de Bolivia con Perú tiene una extensión de 1.400 kilómetros. Los puntos vulnerables al narcotráfico están por poblaciones aledañas al Lago Titicaca, el área que comparten Puno-La Paz y la región amazónica. En la frontera de Bolivia con Brasil, de 3.600 kilómetros, hay varios pasos fronterizos utilizados por narcotraficantes y delincuentes comunes que operan en ciudades brasileñas y bolivianas. (DPA)







