24 Enero 2013 Seguir en 
TOKIO.- El ministro japonés de Finanzas, Taro Aso, pidió a los ancianos del país "que se den prisa y se mueran pronto", para aliviar la carga fiscal al erario que significa su cuidado. El funcionario, de 72 años, criticó los tratamientos para prolongar la vida y los cuidados dados en las unidades de reanimación. Ante el rechazo a sus dichos, intentó suavizarlos, al señalar que él le ordenó a su familia no extenderle innecesariamente su existencia: "creo que es importante no prolongar la vida con tratamientos y pasar los últimos días de vida en paz". El 25% de los 128 millones de japoneses es actualmente mayor de 60 años, y en los próximos 50 años este índice podría alcanzar el 40%. (Especial)







