29 Septiembre 2003 Seguir en 
Gustavo Capece, experto en desarrollo de productos turísticos, brindó pautas sobre cómo Tucumán podría transformarse en un polo para atraer turistas. El especialista, master en Gestión Turística en España, fue uno de los disertantes que participó del "Congreso de Marketing Turístico", que se llevó a cabo en la Expo 2003. Planteó lo siguiente:
El desarrollo turístico necesita de infraestructuras, de gente capacitada, pero esencialmente requiere que el potencial turista sepa qué quiere venir a hacer acá. Hoy el turista se mueve con la idea de "voy a hacer algo" y no "voy a mirar algo".
El potencial turista debe encontrar lo que venía a hacer y volverse satisfecho. Es así de simple; pero llevado a la práctica significa un montón de personas trabajando de manera coordinada, sin alguien que los mande, en función de un ideal compartido. Esto se logrará en la medida en que Tucumán logre liderazgos internos que orienten decisiones.
Los resultados se logran con acciones de la gente del lugar, no esperando que otro haga lo que uno debe hacer. Si hoy Tucumán tiene problemas con la empresa de recolección de residuos hay dos responsables: aquel que no cumple con lo que le corresponde para que la recolección se produzca y el que saca la basura a la calle sabiendo que está el problema.
No hay ninguna calle que por sí misma produzca los papelitos que están tirados en ella. En estas pequeñas cosas queda demostrado qué hace la gente que quiere atraer al turista. Si la oferta son bellos paisajes, pero el turista ve conductas irresponsables, el turista no vuelve nunca más.
Tucumán no puede evitar que se difundan las noticias sobre los niños desnutridos, como La Florida (EE.UU) no puede evitar las noticias de los huracanes. En términos turísticos, la mejor estrategia es mantener una comunicación permanente, de cosas turísticas y no turísticas. En la suma de cosas buenas y malas, en el recuerdo del que consume esas noticias, quedará un mix que demuestra que en ese lugar hay una vida normal.
El desarrollo turístico necesita de infraestructuras, de gente capacitada, pero esencialmente requiere que el potencial turista sepa qué quiere venir a hacer acá. Hoy el turista se mueve con la idea de "voy a hacer algo" y no "voy a mirar algo".
El potencial turista debe encontrar lo que venía a hacer y volverse satisfecho. Es así de simple; pero llevado a la práctica significa un montón de personas trabajando de manera coordinada, sin alguien que los mande, en función de un ideal compartido. Esto se logrará en la medida en que Tucumán logre liderazgos internos que orienten decisiones.
Los resultados se logran con acciones de la gente del lugar, no esperando que otro haga lo que uno debe hacer. Si hoy Tucumán tiene problemas con la empresa de recolección de residuos hay dos responsables: aquel que no cumple con lo que le corresponde para que la recolección se produzca y el que saca la basura a la calle sabiendo que está el problema.
No hay ninguna calle que por sí misma produzca los papelitos que están tirados en ella. En estas pequeñas cosas queda demostrado qué hace la gente que quiere atraer al turista. Si la oferta son bellos paisajes, pero el turista ve conductas irresponsables, el turista no vuelve nunca más.
Tucumán no puede evitar que se difundan las noticias sobre los niños desnutridos, como La Florida (EE.UU) no puede evitar las noticias de los huracanes. En términos turísticos, la mejor estrategia es mantener una comunicación permanente, de cosas turísticas y no turísticas. En la suma de cosas buenas y malas, en el recuerdo del que consume esas noticias, quedará un mix que demuestra que en ese lugar hay una vida normal.







