29 Septiembre 2003 Seguir en 
La cría de chinchillas para la producción de piel encuentra un panorama más que alentador en los mercados del exterior y, hoy por hoy, los criadores no dudan en bautizar la chinchilla como la "niña bonita" en el mundo de las pieles.
Se calcula que la demanda mundial es de 900.000 unidades, pero sólo se producen 200.000. La Argentina, actualmente, es el tercer productor mundial con 40.000 pieles al año. Un 10% de ese total corresponde a los criaderos de Tucumán.
El interés por la cría de chinchillas se debe, principalmente, a que brindan una excelente tasa de retorno. El costo de cada piel (cada animalito) es de entre 18 y 24 pesos (de 6 a 8 dólares), mientras que el precio internacional de las pieles es de entre 25 y 30 dólares, según la calidad.
Es decir que la actividad le reporta a la Provincia unos 120.000 dólares por año.
Valor agregado
Sin embargo, no toda la producción se exporta. Algunas cabañas locales han comenzado a desarrollar la confección de prendas y de accesorios para vender en el mercado interno, y también para exportar las pieles con un valor agregado.
Un ejemplo de ello es un impactante sacón que se exhibió en la Expo, valuado en 7.500 dólares ($ 22.500), resultado del trabajo conjunto que están realizando dos cabañas. Sus dueños, Carlos Fioretti y Walter Pardo, comentaron que también han comenzado a teñir las pieles en colores camel y rojo. "Llaman mucho la atención y eso les da mayor valor", dijeron. Además, contrataron a especialistas en la confección de prendas con pieles.
Ventas en sociedad
Fioretti indicó que para exportar la producción se hace necesaria la unión entre los productores, para lo cual se ha creado la Asociación Tucumana de Criadores de Chinchillas. Las ventas, en general, se efectúan a intermediarios que provienen de distintos países y que son quienes, finalmente, colocan las pieles en las más importantes casas de peletería del mundo. Las chinchillas tucumanas se exportan, principalmente, a Europa.
Pardo subrayó que la actividad se ha desarrollado en la provincia "sin subsidios ni ayuda del Estado, sino por esfuerzo de los sectores privados". "Esta es una actividad que se puede realizar simultáneamente con otro negocio, profesión o trabajo que se tenga. Por lo general son emprendimientos familiares, que no requieren de empleados", añadió Fioretti.
La venta de productos con valor agregado no es el único avance que han conseguido los criadores de chinchillas. Fioretti comentó que con la colaboración desinteresada de profesionales de la Universidad Nacional de Tucumán se está trabajando con la genética de estos roedores, a los efectos de mejorar la calidad de las pieles y de los animales reproductores.
SENCILLO, BARATO Y MUY RENTABLE
DISTRIBUCION.- Los más de 40 criaderos que existen en Tucumán están distribuidos en la capital, Yerba Buena, Tafí Viejo, Trancas, Concepción, Monteros, Amaicha del Valle y Tafí del Valle, y Ampimpa.
INSTALACIONES.- La cría de chinchillas se realiza en locales ambientados adecuadamente para ese fin, donde se instalan las jaulas con los animales. La temperatura tiene que oscilar entre los 8 y los 28 grados centígrados; tiene que haber suficiente ventilación y luz.
UNIDAD MINIMA.- Para iniciarse en la actividad hay que adquirir la unidad mínima de producción, que es un macho y cinco hembras. Cuesta alrededor de $ 1.600, que incluyen las jaulas y el asesoramiento de la Asociación de Criadores.
REPRODUCCION.- Las hembras tienen un promedio de dos partos por año y de dos crías por parto, es decir 4 gazapos por año. La gestación es de 111 días.
ALIMENTACION.- La chinchilla se alimenta con 30 gramos de alimento balanceado por día, un puñado de alfalfa 2 veces por semana y agua fresca.
CUEREADO.- Cuando el animalito tiene 11 meses se realiza el cuereado, que cuesta $ 1.
Se calcula que la demanda mundial es de 900.000 unidades, pero sólo se producen 200.000. La Argentina, actualmente, es el tercer productor mundial con 40.000 pieles al año. Un 10% de ese total corresponde a los criaderos de Tucumán.
El interés por la cría de chinchillas se debe, principalmente, a que brindan una excelente tasa de retorno. El costo de cada piel (cada animalito) es de entre 18 y 24 pesos (de 6 a 8 dólares), mientras que el precio internacional de las pieles es de entre 25 y 30 dólares, según la calidad.
Es decir que la actividad le reporta a la Provincia unos 120.000 dólares por año.
Valor agregado
Sin embargo, no toda la producción se exporta. Algunas cabañas locales han comenzado a desarrollar la confección de prendas y de accesorios para vender en el mercado interno, y también para exportar las pieles con un valor agregado.
Un ejemplo de ello es un impactante sacón que se exhibió en la Expo, valuado en 7.500 dólares ($ 22.500), resultado del trabajo conjunto que están realizando dos cabañas. Sus dueños, Carlos Fioretti y Walter Pardo, comentaron que también han comenzado a teñir las pieles en colores camel y rojo. "Llaman mucho la atención y eso les da mayor valor", dijeron. Además, contrataron a especialistas en la confección de prendas con pieles.
Ventas en sociedad
Fioretti indicó que para exportar la producción se hace necesaria la unión entre los productores, para lo cual se ha creado la Asociación Tucumana de Criadores de Chinchillas. Las ventas, en general, se efectúan a intermediarios que provienen de distintos países y que son quienes, finalmente, colocan las pieles en las más importantes casas de peletería del mundo. Las chinchillas tucumanas se exportan, principalmente, a Europa.
Pardo subrayó que la actividad se ha desarrollado en la provincia "sin subsidios ni ayuda del Estado, sino por esfuerzo de los sectores privados". "Esta es una actividad que se puede realizar simultáneamente con otro negocio, profesión o trabajo que se tenga. Por lo general son emprendimientos familiares, que no requieren de empleados", añadió Fioretti.
La venta de productos con valor agregado no es el único avance que han conseguido los criadores de chinchillas. Fioretti comentó que con la colaboración desinteresada de profesionales de la Universidad Nacional de Tucumán se está trabajando con la genética de estos roedores, a los efectos de mejorar la calidad de las pieles y de los animales reproductores.
SENCILLO, BARATO Y MUY RENTABLE
DISTRIBUCION.- Los más de 40 criaderos que existen en Tucumán están distribuidos en la capital, Yerba Buena, Tafí Viejo, Trancas, Concepción, Monteros, Amaicha del Valle y Tafí del Valle, y Ampimpa.
INSTALACIONES.- La cría de chinchillas se realiza en locales ambientados adecuadamente para ese fin, donde se instalan las jaulas con los animales. La temperatura tiene que oscilar entre los 8 y los 28 grados centígrados; tiene que haber suficiente ventilación y luz.
UNIDAD MINIMA.- Para iniciarse en la actividad hay que adquirir la unidad mínima de producción, que es un macho y cinco hembras. Cuesta alrededor de $ 1.600, que incluyen las jaulas y el asesoramiento de la Asociación de Criadores.
REPRODUCCION.- Las hembras tienen un promedio de dos partos por año y de dos crías por parto, es decir 4 gazapos por año. La gestación es de 111 días.
ALIMENTACION.- La chinchilla se alimenta con 30 gramos de alimento balanceado por día, un puñado de alfalfa 2 veces por semana y agua fresca.
CUEREADO.- Cuando el animalito tiene 11 meses se realiza el cuereado, que cuesta $ 1.







