Cartas de lectores

20 Enero 2013

LA VITAL CONFIANZA

La discusión desatada por la Presidenta, ante el requerimiento de un conocido ciudadano sobre la generosa fortuna por ella acumulada, trae a la mente palabras del presidente Obama, en su discurso inaugural de su primer mandato, respecto del dinero público y otros problemas no reconocidos por nuestra mandataria: "Queridos conciudadanos: Me presento aquí hoy humildemente, consciente de la tarea que nos aguarda, agradeciendo la confianza que han depositado en mí, y conocedor de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Nuestra economía está debilitada enormemente, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestra incapacidad de tomar decisiones difíciles y preparar la nación para una nueva era. Estos son indicadores de una crisis, sujetos a datos y estadísticas. Hoy les digo que los problemas que nos aguardan son reales. Son graves y son numerosos. No será fácil resolverlos, ni podrá hacerse en poco tiempo. Pero deben todos, tener clara una cosa: los resolveremos. Hoy estamos reunidos aquí porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el bien común por encima del conflicto y la discordia. Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política. Seguimos siendo una nación joven, pero como dicen las Escrituras, ha llegado la hora de dejar a un lado las cosas infantiles. Ha llegado la hora de reafirmar la promesa hecha por Dios, de que todos somos iguales. Y a quienes entre nosotros manejamos el dinero público se nos debe pedir cuentas para gastar de forma sensata, acabar con los malos hábitos y ser transparentes, porque solo entonces podremos restaurar la vital confianza entre el pueblo y su gobierno". Así funciona una república. Nuestros funcionarios deberían poder decir, como Thomas Jefferson, al término de sus dos períodos como presidente de los EEUU: "Yo tengo el consuelo de no haber agregado nada a mi fortuna privada durante mi servicio público, y de retirarme con manos tan limpias como ellas están vacías".

Roberto Walter Sehringer
rws27c@gmail.com

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TAFÍ DEL VALLE (I)

Hace más de un mes me encuentro veraneando en Tafí del Valle y no deja de sorprenderme la libertad con la que algunos adolescentes se manejan en las calles de la villa veraniega en los cuatriciclos. Sin importar la edad, o la cantidad de pasajeros, si conocen las reglas de tránsito, si respetan las prioridades y demás. No hay en Tafí quién controle las pertinentes licencias o el uso de los dispositivos de seguridad por ley establecidos (casco, cantidad máxima de ocupantes, etcétera). Es hasta más frecuente ver a quienes dirigen el tránsito controlar y ponerse firmes con aquellos que circulan a caballo, desde veraneantes hasta gente del lugar. Estos chicos en cuatriciclo no respetan las velocidades máximas establecidas y en el incumplimiento de las normativas se exponen no sólo ellos a posibles accidentes, sino también a terceros. 

Andrés Paz Filgueira
andrespf_8@hotmail.com

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TAFÍ DEL VALLE (II)

Mientras nos quejamos de que la temporada turística en Tucumán es menor de lo que se esperaba, por otra parte, vemos cómo Salta, día día, nos supera en ese rubro. Y sucede porque en la vecina provincia al tema se lo toma en serio y aquí no. Veamos lo que pasa en Tafí del Valle. Permanentemente, no funciona internet; es común que los celulares se queden sin señal; durante todo el año hay sólo dos cajeros automáticos antiquísimos que están descompuestos o se quedan sin dinero. Ante cualquier evento (un desfile de modelos, un festival de cumbias o una simple carrera de bicicletas) se corta el tránsito en la calle principal enloqueciendo la circulación de vehículos en la villa. ¿Por qué no se lo hace en el predio de la Fiesta del Queso? Allí irían los interesados en el espectáculo y el resto de los turistas podría transitar libremente. El hospital, que fue un orgullo, ha sido desmantelado, brinda prácticamente solo primeros auxilios. Hace poco, a raíz de que la ruta 307 estaba cortada, dicen que falleció una señora porque no podían atender un simple parto. Las calles interiores son un desastre y la más visitada, la que conduce a la Loma de la Cruz, está virtualmente abandonada y ya no suben ni combis ni micros con contingentes. La falta de seguridad es total, los chicos menores de 18 años, a los que no se les puede vender bebidas alcohólicas, se reúnen de noche en la calle Paso de los Toros para beber en sus vehículos y ante la ausencia policial, hacen picadas con los autos y los cuatris que les prestan sus padres. Hace pocos días estos jóvenes protagonizaron dos graves accidentes y un chico, gravemente herido, debió ser internado en la terapia de un sanatorio de la ciudad, por supuesto. En bares y restaurantes difícilmente exhiban los precios o se den facturas; en algunos sectores cortan el agua corriente; la venta de combustibles se paraliza a las 10 de la noche, etcétera. Algo hay que hacer y ese algo debe ser hecho por todos. Desde el Gobierno provincial afectando partidas importantes hasta el simple vecino que debe ser cordial con el viajero. 

Harry García Hamilton
Harrygh1933@gmail.com


ÁRBOLES

Los amigos del árbol deberían educar a las empresas de servicios que cuando emprendan obras en la vía pública no les corten las raíces, en particular a los ejemplares de gran porte y ya entrado en años. Evitaremos accidentes trágicos. 

Héctor Rubén Aráoz
araoz1952@gmail.com


MIRTA SUÁREZ PORTO

Alta y gruesa figura, circunspecta imponía su presencia: Mirta Suárez Porto, poeta tucumana, marcó una época. La recuerdo nítidamente por las pocas veces que conversamos. Yo no tenía mucha experiencia y ella ya era casi una consagrada. La escuché con respeto, pero entonces, sin entenderla cuando se refería con un gesto amargo a algunos escritores. Y se marchó vaya a saber con cuántos sueños truncos, con mieles y con hieles. También a ella le fue negado un lugar que si estuviera en funcionamiento la ordenanza 4300 le hubiese permitido un lugar acorde con su talento. Porque lo tuvo y trabajó arduamente en el quehacer cultural. ¿Seguirán su rumbo muchos más con la impronta de la ingratitud de un estado indiferente, alejado del sentir de sus creadores? Esta problemática ha trascendido largamente espacio y tiempo y no hay razones que motoricen una acción en favor de sus artistas y escritores. Es triste comprobarlo. "No me duele tanto la conducta de los malos como la indiferencia de los buenos", decía un gran pacifista. Tucumán, una vez más, tiene que lamentar la partida de una poeta, persona que dio todo de sí, lo que tuvo su sentir poético, palabras salpimentadas con su rutina de trabajo en un camino que no fue de rosas. Nunca pidió nada y trabajaba vigorosamente. Señalada por algunos por su singular personalidad optó por abstraerse de una línea de mayor relevancia, no obstante deja su huella a través de una honda y conmovedora poesía. 

Nelly Elías de Benavente
nellybenavente@hotmail.com


QUEBRADO ECONÓMICAMENTE

Soy un jubilado de 71 años; percibo mis haberes los últimos días de cada mes. Todas mis obligaciones debo cumplirlas del 1 al 10, pagarlas fuera de término, me ocasiona recargo en cada una de ellas. Este déficit fue creciendo de modo tal que me obligó a pedir préstamos. A ello se sumó que desde hace tres años padezco de cáncer de próstata, seguí un año de tratamiento, posteriormente unas aplicaciones y por último, una intervención quirúrgica. En el Subsidio de Salud, por las aplicaciones indicadas por el facultativo, me exigieron un garante que fuera socio y estuviera en actividad. Resolvió la obra social hacerse cargo de el 80% del costo y yo, del 20%; pagué 26 cuotas de $101,54. Más allá de la cuota social abono $25 en concepto del Plan Complementario SSA; pago seguro de vida. Quebrado económicamente, intenté solicitar un nuevo préstamo en una financiera y no me aceptan por mi edad. En otra me aceptan, pero solamente me otorgan un crédito por $1.400; al momento de hacerse efectivo, recibo en la mano $1.345 y debo abonar 36 cuotas de $276. Ello arroja un total de $7.576. Pago la factura del agua, pero carezco de ella. Todos los genocidios son detestables, esto que vivo, ¿cómo se llama? 

Carlos Ramón Sandoval
Diego de Villarroel 123 
San Miguel de Tucumán


TURISMO Y NEGLIGENCIAS

El miércoles 16 del corriente, me encontraba en la Terminal de Ómnibus esperando una pasajera extranjera que no conocía esta ciudad, que debía llegar de Tafí del Valle, a las 12 o 12.30, por la empresa Aconquija a plataformas 1 al 10. A esa hora llegó un coche, y según me informó un pasajero, otras dos o tres unidades de esa empresa habían dejado a sus pasajeros sobre la avenida Brígido Terán. Acudí presurosa, con la angustia de haber vivido ya una experiencia similar hace poco más de un año, y luego de recorrer unos 400 metros encontré en la vereda de la puerta de salida (avenida Terán al 400, al lado del Conservatorio de Música ) un pequeño grupo de pasajeros con sus equipajes que me informaron que sin darles explicación alguna, esa empresa los había dejado allí y los coches inmediatamente se habían retirado. Luego de angustiosas idas y venidas por todo el predio de la terminal, logré encontrar la persona que buscaba. ¿Por qué la empresa no envió a las plataformas 1 al 10 a una persona para que informara a los que allí esperábamos, en qué lugar dejarían a sus pasajeros? Teniendo en cuenta que los pasajeros son su responsabilidad, ¿por qué no se envió a la avenida Terán otra persona para que supervisara el descenso de los pasajeros a la deriva en plena calle y les informara lo necesario? Aparte de la persona que yo esperaba, ¿a nadie de la empresa se le ocurrió pensar que pudiera venir en alguna de esas unidades un niño solo o cualquier persona que necesitara del que lo esperaba? ¿En caso que algún pasajero, "tirado" en plena calle desaprensivamente por la empresa, hubiera sufrido algún daño o percance, hubiera estado cubierto por el seguro? ¿Es esa la manera que se fomenta el turismo en esta provincia? La misma pregunta se la formulé a Bernardo Racedo Aragón hace más de un año y no tuve respuesta. ¿Quiénes son los responsables de esa cadena de negligencias, falta de respeto al ciudadano, incumplimiento de los deberes de funcionario público, etcétera, que muchísimas veces provocan tragedias evitables y causa tantas molestias al público que, al pagar sus impuestos espera tener buenos servicios? 

Ana Mercedes Raffo
Félix de Olazábal 231-Casa 6 
San Miguel de Tucumán

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