El sector servicios demora en repuntar

Fracción del 58% del PBI.No subieron las ventas ni en supermercados ni en comercios. Los bares resignan ganancias. La educación limita sus ofertas y el transporte lucha para mantenerse.

SIN CAMBIOS. Los empresarios saben que si aumentan el precio de sus productos, perderán a sus clientes.
SIN CAMBIOS. Los empresarios saben que si aumentan el precio de sus productos, perderán a sus clientes.
24 Septiembre 2003
Mientras un sector de la actividad económica ha crecido en los últimos dos años gracias al nuevo tipo de cambio y al mejor precio comparativo de los commodities, una amplia fracción del quehacer productivo de la provincia, quizás la más grande, todavía no consigue recuperarse del golpe que significó la devaluación de la moneda.
El 70% de los industriales tucumanos afirmó, según una encuesta realizada por el Instituto de Economía Aplicada de la Fundación Banco Empresario, que la situación de sus empresas es buena o muy buena y que están utilizando el 69% de la capacidad instalada. La campaña de soja cerró con una baja de producción respecto del año pasado pero con un movimiento económico de 60 millones de dólares; el citrus exportó 300 millones de dólares y el azúcar, cuando finalice la zafra el próximo mes, se estima que habrá movilizado -junto con el alcohol- entre 260 y 300 millones de dólares.
Sin embargo, tanta bonanza económica no se refleja ni en el comercio ni en otros servicios. Los negocios del centro y de los barrios, los supermercados, bares y restaurantes no registran un aumento en el consumo. Sectores como el transporte, la educación y la salud han continuado trabajando pero con precios retrasados ya que no pudieron trasladar a sus tarifas el incremento del dólar, cobran en pesos y compran sus insumos a valores dolarizados. Esta fracción de la economía representa, aproximadamente, el 58% del Producto Bruto Interno, según el último Censo Económico.

En una meseta
"Hubo un pico de ventas en julio, motivado por el turismo y también por la salida de los Bocade, pero ahora estamos en una meseta", dijo el titular de la Federación Económica de Tucumán, Eduardo El Eter. "Lo importante es que no hay signos de que se pueda volver a la recesión sino más bien a que el crecimiento seguirá aunque muy lentamente", agregó.El titular de la rama Comercio de la FET, Ricardo Fernández, consideró que habrá verdadera reactivación cuando vuelva el crédito. Añadió que el consumo en la provincia es muy selectivo. "El público compra lo indispensable, se inclina por las segundas marcas y ha modificado hábitos, como ir a comer afuera, para que la plata le alcance", dijo.
Los bares y restaurantes de la ciudad suelen verse llenos de gente; sin embargo, fuentes del sector aseguraron que los problemas "se ven puertas adentro". "La gastronomía tuvo que reducir sus márgenes de ganancia al límite, bajar todo lo que sean gastos superfluos y mantener la calidad de sus productos y de sus servicios para no perder clientela", afirmaron las fuentes.
En hotelería, el panorama es más alentador ya que desde julio se ha trabajado con una buena ocupación de las plazas disponibles, según dijo el presidente de la Cámara de Turismo, Federico Lanati. "Tucumán tenía la ventaja de no haber tenido nunca sus tarifas dolarizadas de manera que la actividad se puede mantener y está mejor que en 2002", agregó. Los institutos privados tampoco aumentaron sus cuotas y, en muchos casos, limitaron los servicios que brindaban, en particular los vinculados con la informática. Con todo, el sector privado no perdió alumnos y se incrementaron las cooperativas de enseñanza, expresó el titular del Consejo de Rectores, Héctor Durand.
Los transportistas, a su vez, pelean contra las alzas del gasoil, de los repuestos, de las cubiertas, que no pueden trasladar a los fletes ni a los pasajes.

CAUSAS Y EFECTOS

DEPENDENCIA ESTATAL.- La convivencia de estas dos situaciones opuestas en la economía de la provincia no es extraña si se tiene en cuenta que en la provincia existen unas 60.000 familias que dependen de un sueldo del Estado, que no ha dado incrementos como ocurrió en el sector privado.

ASISTENCIALISMO.- Otras 260.000 familias dependen de los planes Jefes y Jefas de Hogar y se calcula que unos 200.000 tucumanos viven en total indigencia.

FALTA DE CREDITO.- Las pequeñas y medianas industrias y empresas no tienen acceso al crédito y, además, quedaron endeudadas o perdieron capital. La recuperación de este sector está muy atada a la reconstrucción del sistema financiero, que todavía está lejos.

IMPACTO GLOBAL.- La lenta recuperación de los sectores analizados en la nota no es un dato menor para la economía tucumana debido a la fuerte participación que tienen en el PBI provincial: comercio al por mayor y menor, 16,61%, hoteles, restaurantes y campings, 3,08%; transporte, almacenamiento, correo, telecomunicaciones, 7,52%; administración pública y defensa, 7,82%; enseñanza y salud, 13,29% y otros servicios, 9,55%, lo que suma un total de casi el 58%.

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