Cuatro miradas peronistas sobre un documental
Los dirigentes Antonio Guerrero, José Cúneo Vergés, Beatriz Ávila y Facundo Cabral vieron juntos el filme y vertieron sus opiniones. La película, que se estrenó el jueves en todas los cines del país, fue realizada por la cineasta K, Paula de Luque y ya comenzó a generar adhesiones y rechazos.
Luego de su estreno en los cines del país, el documental sobre la vida de Néstor Kirchner generó reacciones y opiniones encontradas. Como era de esperar, los sentimientos de amor y odio que acompañaron al ex presidente de la Nación hasta su muerte -ocurrida en octubre de 2010- se trasladaron al filme de la cineasta K, Paula de Luque.
El viernes por la noche, LA GACETA reunió a cuatro dirigentes peronistas para que aportaran su punto de vista sobre el documental que fue producido por el diputado Fernando "Chino" Navarro y que cuenta con el guión de Carlos Polimeni y del filósofo Ricardo Forster.
Por una propuesta periodística que hizo este diario, representantes de la vieja guardia peronista y del germen militante coincidieron en una sala cinematográfica del shopping El Portal de Yerba Buena. El objetivo: expresar sus miradas sobre ese fenómeno político denominado kirchnerismo que comenzó en Santa Cruz y se trasladó a todo el país a partir de 2003, cuando el ex mandatario asumió el cargo de Presidente.
El ex convencional constituyente y ex diputado nacional, Antonio Guerrero, fue el primero en llegar. Segundos después arribó José Cúneo Vergés, quien comenzó su carrera política durante el segundo gobierno de Fernando Riera y ahora ocupa un cargo administrativo en el Concejo de la capital. La tercera en concurrir a la cita fue la actual legisladora Beatriz Ávila. Los tres dirigentes departían en la antesala cuando entró al hall del cine, Facundo Cabral, dirigente de la Juventud Justicialista Libertaria (JJL), agrupación K que milita bajo el paraguas político del movimiento "Unidos y Organizados" que conduce la propia presidenta, Cristina Fernández de Kirchner. También estaba invitado el referente de La Cámpora y legislador, Jesús Salim, quien había aceptado la invitación, pero que finalmente no concurrió a la cita.
Con los boletos en la mano, los espectadores ingresaron a la sala 1 que, a las 20.10, se encontraba prácticamente vacía. Sólo unas cinco personas más integraban el auditorio.
La película, que tiene una duración de 110 minutos, comienza mostrando el paisaje rural de Santa Cruz, exhibe a un Kirchner íntimo desde su niñez hasta su madurez como político, y resalta los logros alcanzados durante sus cuatro años de gestión. Su hijo Máximo Kirchner aparece durante todo el documental contando anécdotas de su padre. El filme concluye con la muerte del ex presidente y muestra el dolor de los jóvenes, quienes buscarán continuar su legado como "sus herederos".
El debate
Cuando finalizó la película, los cuatro dirigentes peronistas se fueron ubicando alrededor de una mesa de café. "¿Pudieron ver a un Néstor Kirchner distinto en el documental?", preguntó LA GACETA para disparar el debate. Cúneo Vergés fue el primero opinar. "En general no me sorprendió lo que se contó de Kirchner. Es más, creo que faltan cosas que se podrían haber destacado. Es una película autobiográfica, buena para ver. Va mejorando después de su primera cuarta parte y tiene, evidentemente, la visión de alguien que quiere hacer un aporte al engrandecimiento de la figura de Kirchner. Para mí, la tarea de Kirchner es una etapa muy rica dentro del peronismo. Me deja la sensación de un hombre que ha sido capaz de llevar adelante sus ilusiones y sus ideas", planteó Cúneo Vergés. "Kirchner es una persona que genera amores y odios", acota la legisladora Ávila y prosigue: "no pasa inadvertido ese sentimiento y eso también se refleja en la película. Creo que es muy bueno reflexionar sobre lo que nos ha sucedido a los argentinos en los últimos años". "Rescato sobre todo su militancia. Me llamó la atención cuando hablaba con la gente en plena nieve. Me sorprendió ver a ese Néstor humano cuando aparece ayudando a empujar un auto que había quedado atascado en la nieve. Uno se siente identificado cuando ve las imágenes porque es la historia del militante. Rescato de Kirchner el hecho de devolverles a los jóvenes y no tan jóvenes, la idea de que la transformación de la realidad viene de la mano de la política", agrega Ávila. Gerrero observa a su interlocutora y espera. Luego sentencia: "yo creo que el kirchnerismo es un capitulo más del peronismo". "Quiero reivindicar la militancia y ese mensaje a la juventud. Es difícil lograr transferir a la juventud el sentimiento de que se puede. Si tengo que sintetizar la película tendría que decir que no me llenó. Le faltaron varias cosas que podrían haber sido muy interesantes en el argumento. Será porque estoy muy influenciado por la película de Leonardo Favio (Perón, sinfonía del sentimiento), que tiene tres horas de realización de un gobierno, descripto con un detalle tremendo, y en el que uno no pierde ni un instante la atención. En esta película no se ve gestión. Igual, no sé si había mucho que mostrar, pero si uno sintetiza el filme, yo diría que tuvo un enfoque social. Creo que no va a servir para los propósitos de dejar a Kirchner como un estadista. Esta película se va a perder en muy corto plazo", dispara de manera contundente. El joven Cabral espera su turno y lanza: "la película refleja la vida de un militante. Y un militante es una persona que tiene hijos, que se enamora, que estudia y que trata siempre de conjugar el proyecto personal con lo colectivo. Néstor nos muestra que la política es una manera de vivir. La militancia es una manera de vivir y también queda evidenciado que es una manera de morir. Porque él se entrega hasta el final en la causa. Néstor es para nosotros como el padre de la militancia. Gracias a él, los jóvenes volvimos a creer en la política".
El viernes por la noche, LA GACETA reunió a cuatro dirigentes peronistas para que aportaran su punto de vista sobre el documental que fue producido por el diputado Fernando "Chino" Navarro y que cuenta con el guión de Carlos Polimeni y del filósofo Ricardo Forster.
Por una propuesta periodística que hizo este diario, representantes de la vieja guardia peronista y del germen militante coincidieron en una sala cinematográfica del shopping El Portal de Yerba Buena. El objetivo: expresar sus miradas sobre ese fenómeno político denominado kirchnerismo que comenzó en Santa Cruz y se trasladó a todo el país a partir de 2003, cuando el ex mandatario asumió el cargo de Presidente.
El ex convencional constituyente y ex diputado nacional, Antonio Guerrero, fue el primero en llegar. Segundos después arribó José Cúneo Vergés, quien comenzó su carrera política durante el segundo gobierno de Fernando Riera y ahora ocupa un cargo administrativo en el Concejo de la capital. La tercera en concurrir a la cita fue la actual legisladora Beatriz Ávila. Los tres dirigentes departían en la antesala cuando entró al hall del cine, Facundo Cabral, dirigente de la Juventud Justicialista Libertaria (JJL), agrupación K que milita bajo el paraguas político del movimiento "Unidos y Organizados" que conduce la propia presidenta, Cristina Fernández de Kirchner. También estaba invitado el referente de La Cámpora y legislador, Jesús Salim, quien había aceptado la invitación, pero que finalmente no concurrió a la cita.
Con los boletos en la mano, los espectadores ingresaron a la sala 1 que, a las 20.10, se encontraba prácticamente vacía. Sólo unas cinco personas más integraban el auditorio.
La película, que tiene una duración de 110 minutos, comienza mostrando el paisaje rural de Santa Cruz, exhibe a un Kirchner íntimo desde su niñez hasta su madurez como político, y resalta los logros alcanzados durante sus cuatro años de gestión. Su hijo Máximo Kirchner aparece durante todo el documental contando anécdotas de su padre. El filme concluye con la muerte del ex presidente y muestra el dolor de los jóvenes, quienes buscarán continuar su legado como "sus herederos".
El debate
Cuando finalizó la película, los cuatro dirigentes peronistas se fueron ubicando alrededor de una mesa de café. "¿Pudieron ver a un Néstor Kirchner distinto en el documental?", preguntó LA GACETA para disparar el debate. Cúneo Vergés fue el primero opinar. "En general no me sorprendió lo que se contó de Kirchner. Es más, creo que faltan cosas que se podrían haber destacado. Es una película autobiográfica, buena para ver. Va mejorando después de su primera cuarta parte y tiene, evidentemente, la visión de alguien que quiere hacer un aporte al engrandecimiento de la figura de Kirchner. Para mí, la tarea de Kirchner es una etapa muy rica dentro del peronismo. Me deja la sensación de un hombre que ha sido capaz de llevar adelante sus ilusiones y sus ideas", planteó Cúneo Vergés. "Kirchner es una persona que genera amores y odios", acota la legisladora Ávila y prosigue: "no pasa inadvertido ese sentimiento y eso también se refleja en la película. Creo que es muy bueno reflexionar sobre lo que nos ha sucedido a los argentinos en los últimos años". "Rescato sobre todo su militancia. Me llamó la atención cuando hablaba con la gente en plena nieve. Me sorprendió ver a ese Néstor humano cuando aparece ayudando a empujar un auto que había quedado atascado en la nieve. Uno se siente identificado cuando ve las imágenes porque es la historia del militante. Rescato de Kirchner el hecho de devolverles a los jóvenes y no tan jóvenes, la idea de que la transformación de la realidad viene de la mano de la política", agrega Ávila. Gerrero observa a su interlocutora y espera. Luego sentencia: "yo creo que el kirchnerismo es un capitulo más del peronismo". "Quiero reivindicar la militancia y ese mensaje a la juventud. Es difícil lograr transferir a la juventud el sentimiento de que se puede. Si tengo que sintetizar la película tendría que decir que no me llenó. Le faltaron varias cosas que podrían haber sido muy interesantes en el argumento. Será porque estoy muy influenciado por la película de Leonardo Favio (Perón, sinfonía del sentimiento), que tiene tres horas de realización de un gobierno, descripto con un detalle tremendo, y en el que uno no pierde ni un instante la atención. En esta película no se ve gestión. Igual, no sé si había mucho que mostrar, pero si uno sintetiza el filme, yo diría que tuvo un enfoque social. Creo que no va a servir para los propósitos de dejar a Kirchner como un estadista. Esta película se va a perder en muy corto plazo", dispara de manera contundente. El joven Cabral espera su turno y lanza: "la película refleja la vida de un militante. Y un militante es una persona que tiene hijos, que se enamora, que estudia y que trata siempre de conjugar el proyecto personal con lo colectivo. Néstor nos muestra que la política es una manera de vivir. La militancia es una manera de vivir y también queda evidenciado que es una manera de morir. Porque él se entrega hasta el final en la causa. Néstor es para nosotros como el padre de la militancia. Gracias a él, los jóvenes volvimos a creer en la política".







