Un tiempo, otro tiempo

Carlos Werner
Por Carlos Werner 08 Noviembre 2012
Sé lo que te cuesta a esta altura del año levantarte cada mañana tempranito, prepararte, desayunar, juntar tus cosas e irte al "cole". Que tenés sueño, que querés vacaciones ya mismo después de que te limaron la cabeza (como vos decís) casi todo un año con los libros, las fórmulas, las letras, los repasos, las pruebas, los trabajos prácticos...

Sé que cuando llega la tarde, tenés la mente puesta en una siesta reparadora, pero no podés con tu genio, y "atacás" la "compu", el celular, la tarea para el otro día, algún quehacer en la casa que te dejó mamá, una invitación de tus amigos a una juntada o una salida en bici...

Sé que estás en el último año del secundario, que tu cabeza es un borbollón de ideas por el presente, un manantial de planes para el futuro, que los cuatrimestrales, que la preparación para el cursillo de preingreso a la universidad, que la cena de fin de año, que los preparativos de las últimas semanas para vivir "a full" con tus compañeros...

Sé por lo que estás pasando. Si me parece que yo mismo pasé ayer nomás por algo parecido. Y si hace falta, te lo digo: estás es un momento increíble, único, la antesala de un tiempo para el que te estuviste preparando. Disfrutalo. Vivilo. Sentilo.

Mañana, todos esos madrugones, el estudio, la dedicación, la familia, los amigos, van a ser aquello que te permitirá enfrentar cada día con lo mejor de vos. Respirá profundo y salí a enfrentar el mundo por venir. Esforzate. Buscá oportunidades. Elegí. Compartí. Decidí. Aunque te equivoques; basta que te des cuenta a tiempo y lo asumas para volver al camino. Confiá en vos mismo y generá confianza. Nunca te des por vencido. Y no temas. Porque no vas a estar solo. Palabra.

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