"Tengo la sensación de que los errores me saltan al cuello y me dicen: '¡Mirame! ¡Sufrime!' ", dijo un editor, atormentado por el título de la tapa de ayer ("Un familia de Aguilares fue víctima de otro secuestro virtual"). Otro advirtió que en una página interior otro título le titilaba en la yugular: "Terminan una obra clave en Overo Pozo". "¡Es Overa Pozo!", argumentó, y con eso se desató un breve debate y una aclaración: "el lugar se llama Overo Pozo; así figura en los mapas y en los carteles, y durante los últimos años nosotros discutimos equivocadamente si era Overa u Overá... y lo correcto es Overo, como el caballo". Y se recordaron los problemas surgidos con las localidades llamadas Cebil y Cevil, y con las confusiones de hace tiempo con el predio de La Olla en Yerba Buena, que tenía un cartel escrito a mano que decía "La Hoya". Pero nada podía aplacar ayer el malestar del error de la portada.







