29 Octubre 2012 Seguir en 
Rescátenlos del infierno
Con mucha tristeza he leído el artículo del 27/10 sobre la droga y los estragos que ella hace en nuestros chicos. Una angustia que ya conocía pues en los días más fríos de invierno se entumeció mi corazón viendo en las veredas los chicos, tapados con cartones, durmiendo ese sueño de horror y de abandono. Es cierto que nadie está al margen de la responsabilidad, pero no es menos cierto que el flagelo a estas alturas amerita urgente una política decidida y clara por parte del Estado. Como madre de adolescentes, siento un pesar enorme por las madres que no saben cómo sacar a sus hijos de ese infierno. Como ser humano, veo cómo emergen las miserias cuando el dinero entra en juego. Muchas vidas ya no podrán ser salvadas, pero existen miles a las que estamos a tiempo de ayudar. Como contrapartida, el debate prioritario acerca de los chicos hoy gira en torno de la edad para votar y no requiere demasiado análisis admitir que la prioridad no es esa. Y ya que muchos políticos están destinando horas y recursos para establecer la edad del voto, yo siento la necesidad de llamar a la puerta de la conciencia y de la misericordia: congréguense de una vez y tomen el toro por las astas. Con la misma determinación y firmeza, con el mismo afán, decidan de una vez por los chicos. Rescátenlos primero del infierno, tiéndanles una mano, pongan amor verdadero en la tarea, y después, cuando el pueblo orgulloso pueda felicitarlos por eso; después, cuando los chicos tengan claridad en su pensamiento; después, cuando dejen de andar perdidos por la vida; entonces, sólo entonces, vayan por sus votos. Si logran esto, merecerán ser votados. Por ellos, y por nosotros.
Norma Nelegatti de Matías
yulynelegatti@hotmail.com
Multas de Bella Vista
Recibí una comunicación de la Municipalidad de Bella Vista, dirigida a un hijo mío circunstancialmente ausente. Se le comunica una multa de tránsito por $749. Pese al derecho que le asiste de efectuar un descargo, se le exige que primero pague, y luego apele. O sea se aplica (violentando la ley) un principio exclusivo del derecho tributario a una causa estrictamente contravencional. Pero no termina allí el asunto. Amenaza para quien no solucione el problema diciendo que "(sic) No podrá realizar transferencia, denuncia de venta, cambio de domicilio, duplicado de cédula, baja del automotor o denuncia de robo". Inaudito. Un simple tribunal administrativo puede por sí y ante sí declarar una inhibición total del demandado. Y de este modo extiende su reducida jurisdicción municipal a todo el país. Insólito. Como da un teléfono para consultas, hice un llamado al 0381-153016529. Varias veces y nunca contesta. Y aquí viene la parte risueña del asunto. Me fijo en la patente del rodado, y observo que corresponde a un número que no es ni nunca fue propiedad de mi hijo. Pero para decirle eso al tribunal debo primero pagar $749. Y si no me apuro, lo dice el mismo papel, se puede transformar en $2.025, más $75 de gastos administrativos. Lo que pretendo remarcar no es mi caso particular, sino lo siguiente. De cada diez procedimientos ilegales, arbitrarios y violatorios de los elementales derechos ciudadanos, dos son rechazados y ocho pagan calladamente, por ignorancia, por falta de tiempo o cualquier otra causa. No hablo solamente por mí, hablo por esos ocho vejados ciudadanos.
Tulio Santiago Ottonello
tso.lu2ku@gmail.com
Cruce de rutas 9 y 306
La negligencia y la desidia de quienes tienen que hacer algo por los demás pasan inadvertidas y ni hablar de las consecuencias. Tal es el caso del cruce de las rutas 9 y 306. ¿Cuánto más tendremos que pagar con vidas humanas para que este peligroso cruce tenga un distribuidor de tránsito, buena iluminación y demarcación adecuada? En estos últimos meses se han escuchado diferentes opiniones -que deberían ensancharla, que no es "competencia" de Capital, que Vialidad...- y lo cierto es que sólo tenemos un gran incremento de muertes, pena y dolor y estrellas amarillas pintadas sobre el pavimento. Personalmente he manifestado mi reclamo a Vial 5 (encargada de ver el buen estado de la ruta 9); la Municipalidad; Vialidad (provincial y nacional) y hasta la fecha no se ha podido ni siquiera iluminar adecuadamente el lugar de principal entrada a San Miguel de Tucumán; la basura acumulada en los alrededores corona todo este sombrío panorama. Necesitamos poner manos a la obra en esta cruzada por tener un distribuidor de tránsito en ese cruce, y para esto convoco a todos los interesados a aportar ideas, adhesiones, algo que sume para que de una vez por todas podamos ganarle a la única que se beneficia con todo esto: la muerte. Que las estrellas que pintemos no sean las que nos recuerden el dolor haber perdido a alguien allí, sino que sean las estrellas testigos de todo lo que podamos hacer para evitar otro accidente.
Luis Salvatierra
lucho_ropo@ovi.com
Ayacucho al 1.100, de ayer a hoy
Crecer en Villa Alem me dejó recuerdos imborrables de una infancia feliz, sencilla, con muchos amigos, con vecinos que éramos familia. Regreso a "mi cuadra"-Ayacucho al 1.100- y el paisaje de casas abandonadas, veredas imposibles de caminar por la basura acumulada y el desprecio por la seguridad de un semejante, la fetidez de más basura y barro podrido en la calzada por la casi total ausencia de barrido, repavimentación inconclusa y falta de agua, me provocan pena y amargura. Hasta el querido centro Pro-adelanto está usurpado desde hace años.
Roberto Alejandro Ahmad
robertoahmad@hotmail.com
Permiso a la barbarie
Todos los viernes, y hasta algún día en el transcurso de la semana, todos los ciudadanos somos víctimas de la barbarie de aquellos que consideran como derecho realizar una expresión masiva plena de acciones que van en contra de todas las reglas de una sociedad. Me refiero a las manifestaciones de alumnos, que lejos de ser una expresión educativa o cultural, se dedican a ensuciar la ciudad, cortar el tránsito de vehículos y peatones, hacer ruidos molestos inclusive frente a instituciones médicas, ensuciando los espacios públicos y privados. Por supuesto, la apuesta cada fin de semana se incrementa, cortando más calles, interrumpiendo el tránsito por más tiempo, ensuciando de la manera más perdurable posible. ¿Quién autoriza estas manifestaciones? ¿Quiénes son los responsables del avasallamiento de los derechos de los demás? ¿Son conscientes las autoridades de estas expresiones? ¿Qué ocurriría si, considerando como válida una expresión personal, ingresara al patio de uno de los colegios y me dedicase a arrojar papeles y bombas de estruendo? ¿No sería importante enseñar a estos alumnos que la base de una educación implica el respeto por los otros, y que ello implica atender la limpieza, permitir el libre tránsito, considerar los derechos de los demás ciudadanos? ¿Pretendemos con campañas instruir para mantener limpia una ciudad y permitimos esto? Aún tengo la esperanza de que las autoridades municipales y las de los colegios tomen cartas en el asunto y que definitivamente este tipo de expresión sea reemplazado por manifestaciones socialmente correctas.
Aldo Prado
aldoprado@hotmail.com
Grafitis "sin" derecho
Al señor Juan Rovere (carta "Grafitis en Derecho", 24/10): LA GACETA le brinda a todos y a todas la oportunidad de expresarse gratuitamente en sus páginas escritas y su espacio on-line; podría haberlo hecho desde allí, tal como lo hizo cuando protestó por el artículo del diario que cuestionó sus "pintadas", y seguramente hoy estaría recibiendo mucha adhesión y reconocimiento por su reclamo en vez de críticas. Pero no, la intención no sólo es reclamar, sino manifestarse notoriamente, provocativamente, polémicamente, y de está forma decir que "existen". Hay muchas maneras legales y solidarias para darse a conocer y dar cuenta de la "existencia" de un partido. ¿Acaso "el silencio de las páginas de LA GACETA frente a la marcha exigiendo justicia....." debemos pagarlo todos? ¿Qué derecho tiene usted en manifestar "su" bronca en paredes de "todos"? Ninguno. Esta forma de hacerlo produce rechazo y no obtiene adhesión a sus justos reclamos; esto, sumado a su comentario carente de valores y tendencioso fomentando la anarquía, los aísla. Sus protestas deben enmarcarse en el respeto por los demás. Hoy en nombre del progresismo se dicen y hacen "barbaridades", y la barbarie no tiene nada que ver con este ni con las libertades individuales; las viola. Los hechos cometidos y los argumentos que usted expresa para justificar esa violación a la propiedad común, carecen de todo sentido y dan muestra de la ausencia de valores esenciales en la sociedad. Esos valores hoy conculcados proveen al individuo criterio y respeto por el otro, además de regular conductas. Una sociedad civilizada debe regirse por valores y normas que tienen que acatarse y "conservarse"; no se trata del "conservadorismo" al que usted alude. Toda libertad tiene su límite justamente para evitar los excesos y el avance sobre los derechos del otro. Es lamentable su irrespeto a todo un pueblo y su errónea interpretación del derecho a expresarse.
Hugo Albornoz
humbertohugo@hotmail.com
Colposcopía
El legislador José Páez presentó un proyecto de ley que propone la obligatoriedad de la realización de una colposcopía anual para todas las empleadas públicas a partir de los 30 años. Las personas que no se controlan regularmente pueden, según sexo y edad, padecer enfermedades que tomadas al inicio pueden ser controladas o tratadas con éxito, como la diabetes, la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares, los distintos tipos de cáncer (cáncer de colon en el hombre y cáncer de mama en la mujer, por citar los ejemplos más frecuentes). Un chequeo psicofísico regular puede detectar en forma temprana patologías. En lo que no estoy de acuerdo es con la obligatoriedad propuesta por el legislador; y sí estoy a favor de la concientización. Por otra parte, me parece que sería más interesante si se solicitara al sistema de salud un profesional de la enfermería, el cual, con elementos sencillos de trabajo -tensiómetro, balanza, glucocintas y una cinta métrica- podría detectar casos de hipertensión no diagnosticada, diabetes y obesidad. Además, un sencillo programa de educación nutricional y deportológico, permitiría conservar la salud cardiovascular y disminuir el riesgo de contraer algunos tipos de cáncer. Todo ello para preservar lo más valioso que poseen las reparticiones del Estado: el recurso humano; y al cuidar la salud de los empleados estaríamos protegiendo a su vez un derecho humano básico.
Julio Rodolfo Molina
agrimensormolina@yahoo.com.ar
Con mucha tristeza he leído el artículo del 27/10 sobre la droga y los estragos que ella hace en nuestros chicos. Una angustia que ya conocía pues en los días más fríos de invierno se entumeció mi corazón viendo en las veredas los chicos, tapados con cartones, durmiendo ese sueño de horror y de abandono. Es cierto que nadie está al margen de la responsabilidad, pero no es menos cierto que el flagelo a estas alturas amerita urgente una política decidida y clara por parte del Estado. Como madre de adolescentes, siento un pesar enorme por las madres que no saben cómo sacar a sus hijos de ese infierno. Como ser humano, veo cómo emergen las miserias cuando el dinero entra en juego. Muchas vidas ya no podrán ser salvadas, pero existen miles a las que estamos a tiempo de ayudar. Como contrapartida, el debate prioritario acerca de los chicos hoy gira en torno de la edad para votar y no requiere demasiado análisis admitir que la prioridad no es esa. Y ya que muchos políticos están destinando horas y recursos para establecer la edad del voto, yo siento la necesidad de llamar a la puerta de la conciencia y de la misericordia: congréguense de una vez y tomen el toro por las astas. Con la misma determinación y firmeza, con el mismo afán, decidan de una vez por los chicos. Rescátenlos primero del infierno, tiéndanles una mano, pongan amor verdadero en la tarea, y después, cuando el pueblo orgulloso pueda felicitarlos por eso; después, cuando los chicos tengan claridad en su pensamiento; después, cuando dejen de andar perdidos por la vida; entonces, sólo entonces, vayan por sus votos. Si logran esto, merecerán ser votados. Por ellos, y por nosotros.
Norma Nelegatti de Matías
yulynelegatti@hotmail.com
Multas de Bella Vista
Recibí una comunicación de la Municipalidad de Bella Vista, dirigida a un hijo mío circunstancialmente ausente. Se le comunica una multa de tránsito por $749. Pese al derecho que le asiste de efectuar un descargo, se le exige que primero pague, y luego apele. O sea se aplica (violentando la ley) un principio exclusivo del derecho tributario a una causa estrictamente contravencional. Pero no termina allí el asunto. Amenaza para quien no solucione el problema diciendo que "(sic) No podrá realizar transferencia, denuncia de venta, cambio de domicilio, duplicado de cédula, baja del automotor o denuncia de robo". Inaudito. Un simple tribunal administrativo puede por sí y ante sí declarar una inhibición total del demandado. Y de este modo extiende su reducida jurisdicción municipal a todo el país. Insólito. Como da un teléfono para consultas, hice un llamado al 0381-153016529. Varias veces y nunca contesta. Y aquí viene la parte risueña del asunto. Me fijo en la patente del rodado, y observo que corresponde a un número que no es ni nunca fue propiedad de mi hijo. Pero para decirle eso al tribunal debo primero pagar $749. Y si no me apuro, lo dice el mismo papel, se puede transformar en $2.025, más $75 de gastos administrativos. Lo que pretendo remarcar no es mi caso particular, sino lo siguiente. De cada diez procedimientos ilegales, arbitrarios y violatorios de los elementales derechos ciudadanos, dos son rechazados y ocho pagan calladamente, por ignorancia, por falta de tiempo o cualquier otra causa. No hablo solamente por mí, hablo por esos ocho vejados ciudadanos.
Tulio Santiago Ottonello
tso.lu2ku@gmail.com
Cruce de rutas 9 y 306
La negligencia y la desidia de quienes tienen que hacer algo por los demás pasan inadvertidas y ni hablar de las consecuencias. Tal es el caso del cruce de las rutas 9 y 306. ¿Cuánto más tendremos que pagar con vidas humanas para que este peligroso cruce tenga un distribuidor de tránsito, buena iluminación y demarcación adecuada? En estos últimos meses se han escuchado diferentes opiniones -que deberían ensancharla, que no es "competencia" de Capital, que Vialidad...- y lo cierto es que sólo tenemos un gran incremento de muertes, pena y dolor y estrellas amarillas pintadas sobre el pavimento. Personalmente he manifestado mi reclamo a Vial 5 (encargada de ver el buen estado de la ruta 9); la Municipalidad; Vialidad (provincial y nacional) y hasta la fecha no se ha podido ni siquiera iluminar adecuadamente el lugar de principal entrada a San Miguel de Tucumán; la basura acumulada en los alrededores corona todo este sombrío panorama. Necesitamos poner manos a la obra en esta cruzada por tener un distribuidor de tránsito en ese cruce, y para esto convoco a todos los interesados a aportar ideas, adhesiones, algo que sume para que de una vez por todas podamos ganarle a la única que se beneficia con todo esto: la muerte. Que las estrellas que pintemos no sean las que nos recuerden el dolor haber perdido a alguien allí, sino que sean las estrellas testigos de todo lo que podamos hacer para evitar otro accidente.
Luis Salvatierra
lucho_ropo@ovi.com
Ayacucho al 1.100, de ayer a hoy
Crecer en Villa Alem me dejó recuerdos imborrables de una infancia feliz, sencilla, con muchos amigos, con vecinos que éramos familia. Regreso a "mi cuadra"-Ayacucho al 1.100- y el paisaje de casas abandonadas, veredas imposibles de caminar por la basura acumulada y el desprecio por la seguridad de un semejante, la fetidez de más basura y barro podrido en la calzada por la casi total ausencia de barrido, repavimentación inconclusa y falta de agua, me provocan pena y amargura. Hasta el querido centro Pro-adelanto está usurpado desde hace años.
Roberto Alejandro Ahmad
robertoahmad@hotmail.com
Permiso a la barbarie
Todos los viernes, y hasta algún día en el transcurso de la semana, todos los ciudadanos somos víctimas de la barbarie de aquellos que consideran como derecho realizar una expresión masiva plena de acciones que van en contra de todas las reglas de una sociedad. Me refiero a las manifestaciones de alumnos, que lejos de ser una expresión educativa o cultural, se dedican a ensuciar la ciudad, cortar el tránsito de vehículos y peatones, hacer ruidos molestos inclusive frente a instituciones médicas, ensuciando los espacios públicos y privados. Por supuesto, la apuesta cada fin de semana se incrementa, cortando más calles, interrumpiendo el tránsito por más tiempo, ensuciando de la manera más perdurable posible. ¿Quién autoriza estas manifestaciones? ¿Quiénes son los responsables del avasallamiento de los derechos de los demás? ¿Son conscientes las autoridades de estas expresiones? ¿Qué ocurriría si, considerando como válida una expresión personal, ingresara al patio de uno de los colegios y me dedicase a arrojar papeles y bombas de estruendo? ¿No sería importante enseñar a estos alumnos que la base de una educación implica el respeto por los otros, y que ello implica atender la limpieza, permitir el libre tránsito, considerar los derechos de los demás ciudadanos? ¿Pretendemos con campañas instruir para mantener limpia una ciudad y permitimos esto? Aún tengo la esperanza de que las autoridades municipales y las de los colegios tomen cartas en el asunto y que definitivamente este tipo de expresión sea reemplazado por manifestaciones socialmente correctas.
Aldo Prado
aldoprado@hotmail.com
Grafitis "sin" derecho
Al señor Juan Rovere (carta "Grafitis en Derecho", 24/10): LA GACETA le brinda a todos y a todas la oportunidad de expresarse gratuitamente en sus páginas escritas y su espacio on-line; podría haberlo hecho desde allí, tal como lo hizo cuando protestó por el artículo del diario que cuestionó sus "pintadas", y seguramente hoy estaría recibiendo mucha adhesión y reconocimiento por su reclamo en vez de críticas. Pero no, la intención no sólo es reclamar, sino manifestarse notoriamente, provocativamente, polémicamente, y de está forma decir que "existen". Hay muchas maneras legales y solidarias para darse a conocer y dar cuenta de la "existencia" de un partido. ¿Acaso "el silencio de las páginas de LA GACETA frente a la marcha exigiendo justicia....." debemos pagarlo todos? ¿Qué derecho tiene usted en manifestar "su" bronca en paredes de "todos"? Ninguno. Esta forma de hacerlo produce rechazo y no obtiene adhesión a sus justos reclamos; esto, sumado a su comentario carente de valores y tendencioso fomentando la anarquía, los aísla. Sus protestas deben enmarcarse en el respeto por los demás. Hoy en nombre del progresismo se dicen y hacen "barbaridades", y la barbarie no tiene nada que ver con este ni con las libertades individuales; las viola. Los hechos cometidos y los argumentos que usted expresa para justificar esa violación a la propiedad común, carecen de todo sentido y dan muestra de la ausencia de valores esenciales en la sociedad. Esos valores hoy conculcados proveen al individuo criterio y respeto por el otro, además de regular conductas. Una sociedad civilizada debe regirse por valores y normas que tienen que acatarse y "conservarse"; no se trata del "conservadorismo" al que usted alude. Toda libertad tiene su límite justamente para evitar los excesos y el avance sobre los derechos del otro. Es lamentable su irrespeto a todo un pueblo y su errónea interpretación del derecho a expresarse.
Hugo Albornoz
humbertohugo@hotmail.com
Colposcopía
El legislador José Páez presentó un proyecto de ley que propone la obligatoriedad de la realización de una colposcopía anual para todas las empleadas públicas a partir de los 30 años. Las personas que no se controlan regularmente pueden, según sexo y edad, padecer enfermedades que tomadas al inicio pueden ser controladas o tratadas con éxito, como la diabetes, la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares, los distintos tipos de cáncer (cáncer de colon en el hombre y cáncer de mama en la mujer, por citar los ejemplos más frecuentes). Un chequeo psicofísico regular puede detectar en forma temprana patologías. En lo que no estoy de acuerdo es con la obligatoriedad propuesta por el legislador; y sí estoy a favor de la concientización. Por otra parte, me parece que sería más interesante si se solicitara al sistema de salud un profesional de la enfermería, el cual, con elementos sencillos de trabajo -tensiómetro, balanza, glucocintas y una cinta métrica- podría detectar casos de hipertensión no diagnosticada, diabetes y obesidad. Además, un sencillo programa de educación nutricional y deportológico, permitiría conservar la salud cardiovascular y disminuir el riesgo de contraer algunos tipos de cáncer. Todo ello para preservar lo más valioso que poseen las reparticiones del Estado: el recurso humano; y al cuidar la salud de los empleados estaríamos protegiendo a su vez un derecho humano básico.
Julio Rodolfo Molina
agrimensormolina@yahoo.com.ar







