La economía, encima de una montaña de pesos
La impresión de billetes sigue creciendo, aunque a menor ritmo, ya que el Banco Central no está comprando dólares como lo venía haciendo hasta hace tres meses. La mayor tenencia de moneda nacional lleva a los actores económicos a volcarse por las colocaciones a plazo fijo y otro tanto a la economía marginal. En el medio, juegan las necesidades financieras del Gobierno nacional.
28 Octubre 2012 Seguir en 
Consumo, ahorro o inflación. Son tres de los caminos que puede seguir la expansión monetaria que, según datos propios del Banco Central, viene creciendo a un ritmo interanual del 32%. Y todo parece indicar que esta situación no se desacelerará, tomando en cuenta las necesidades financieras del Gobierno. El esquema de financiamiento del Sector Público tiene un componente no menor de asistencia por parte del Banco Central. "Lo sucedido hasta mediados de octubre de este año corrobora esta situación, ya que la base monetaria creció el doble de lo que lo hubiera hecho si el Sector Público no hubiese requerido asistencia", advierte un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).
De mantenerse los crecimientos de los niveles de gastos e ingresos públicos durante los próximos meses, las estadísticas del BCRA mostrarán un aumento de la participación del Sector Público en el crecimiento de la base monetaria. "Esto encuentra su explicación en que de los $ 39.000 millones que representa el déficit financiero del Gobierno Nacional que requeriría financiación monetaria, al 12 de este mes se ha cubierto el 50% ($ 19.403 millones) y queda un saldo a financiar en algo más de dos meses de $ 19.597 millones (que representa el otro 50%)", señala la entidad que dirige el economista Nadin Argañaraz. Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein & Asociados, sostiene que la economía argentina está subida en una montaña de pesos pero que, sin embargo, el proceso de emisión disminuyó, del 40% al 38% en el último mes, ya que el Banco Central no está comprando dólares. En esto también influyó, en cierta medida, una decisión de la autoridad monetaria de retirar pesos a través de la emisión de letras y notas.
Según la economista, no hay que perder de vista la política de tasas de intereses que están subiendo levemente. "A 30 días se están pagando tasas del 16% para plazos fijos; un punto más para las colocaciones a 90 días y un 18% a 180 días", indica a LA GACETA. "Con esos niveles, es claro que los plazos fijos estén volando, con un incremento del 50%", puntualiza. Esto demuestra la conducta de los actores económicos que, tal vez por precaución, pero en mayor medida porque no pueden atesorar dólares, prefieran tenencias en pesos. Andrés Méndez, director de AMF Economía, apunta que por cada peso que emitió el Banco Central para financiar al sector pública, también hubo dos pesos que se imprimieron para el sector externo, es decir, para absorber los dólares. Y, en este punto, coincide con Dal Poggetto, en el sentido de que -al menos desde hace tres meses- el Central no está adquiriendo divisas con las que se consolidan las reservas internacionales.
Méndez observa que hay un importante crecimiento en la tenencia de pesos por parte del público, en torno de un 40% interanual, porque antes podía achicarla adquiriendo dólares. Desde el cepo cambiario, que se instauró en el país, hace exactamente un año, hoy es difícil atesorar moneda extranjera. Entonces, dice a nuestro diario el director de AMF Economía, al tenedor de los pesos le quedan dos vías para volcar sus capitales:
• "Un mal menor son los depósitos a plazo fijo, que vienen creciendo un 50%, y a sabiendas de que se trata de una cobertura negativa frente a la inflación".
• "La otra vía es la informalidad. Tal vez ese camino sea elegido por aquellos actores que no saben qué hacer con tantos pesos en la mano que prefieren volcarse al mercado negro (dólar paralelo, por caso)", indica Méndez.
Diciembre es un mes caracterizado por el alto consumo y, por ende, la inflación. El ahorro es escaso y el Estado seguirá necesitando financiamiento. De allí que la emisión monetaria continuará en 2013, un año electoral y de expansión del gasto público.
De mantenerse los crecimientos de los niveles de gastos e ingresos públicos durante los próximos meses, las estadísticas del BCRA mostrarán un aumento de la participación del Sector Público en el crecimiento de la base monetaria. "Esto encuentra su explicación en que de los $ 39.000 millones que representa el déficit financiero del Gobierno Nacional que requeriría financiación monetaria, al 12 de este mes se ha cubierto el 50% ($ 19.403 millones) y queda un saldo a financiar en algo más de dos meses de $ 19.597 millones (que representa el otro 50%)", señala la entidad que dirige el economista Nadin Argañaraz. Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein & Asociados, sostiene que la economía argentina está subida en una montaña de pesos pero que, sin embargo, el proceso de emisión disminuyó, del 40% al 38% en el último mes, ya que el Banco Central no está comprando dólares. En esto también influyó, en cierta medida, una decisión de la autoridad monetaria de retirar pesos a través de la emisión de letras y notas.
Según la economista, no hay que perder de vista la política de tasas de intereses que están subiendo levemente. "A 30 días se están pagando tasas del 16% para plazos fijos; un punto más para las colocaciones a 90 días y un 18% a 180 días", indica a LA GACETA. "Con esos niveles, es claro que los plazos fijos estén volando, con un incremento del 50%", puntualiza. Esto demuestra la conducta de los actores económicos que, tal vez por precaución, pero en mayor medida porque no pueden atesorar dólares, prefieran tenencias en pesos. Andrés Méndez, director de AMF Economía, apunta que por cada peso que emitió el Banco Central para financiar al sector pública, también hubo dos pesos que se imprimieron para el sector externo, es decir, para absorber los dólares. Y, en este punto, coincide con Dal Poggetto, en el sentido de que -al menos desde hace tres meses- el Central no está adquiriendo divisas con las que se consolidan las reservas internacionales.
Méndez observa que hay un importante crecimiento en la tenencia de pesos por parte del público, en torno de un 40% interanual, porque antes podía achicarla adquiriendo dólares. Desde el cepo cambiario, que se instauró en el país, hace exactamente un año, hoy es difícil atesorar moneda extranjera. Entonces, dice a nuestro diario el director de AMF Economía, al tenedor de los pesos le quedan dos vías para volcar sus capitales:
• "Un mal menor son los depósitos a plazo fijo, que vienen creciendo un 50%, y a sabiendas de que se trata de una cobertura negativa frente a la inflación".
• "La otra vía es la informalidad. Tal vez ese camino sea elegido por aquellos actores que no saben qué hacer con tantos pesos en la mano que prefieren volcarse al mercado negro (dólar paralelo, por caso)", indica Méndez.
Diciembre es un mes caracterizado por el alto consumo y, por ende, la inflación. El ahorro es escaso y el Estado seguirá necesitando financiamiento. De allí que la emisión monetaria continuará en 2013, un año electoral y de expansión del gasto público.


