28 Octubre 2012 Seguir en 
La economía argentina está subida en una montaña de pesos. La definición de Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein & Asociados, permite describir la sensación de que estamos inundados de billetes. Con una expansión del 38% interanual, el Gobierno necesita imprimir más dinero para atender sus necesidades financieras. Los tenedores de pesos, a su vez, se están volcando a las colocaciones a plazo fijo, en una estrategia de cobertura negativa obligada por la vigencia del cepo cambiario, indica Andrés Méndez, de AMF Economía. Y esto sucede porque el dólar ha sido siempre el refugio del ahorrista argentino que hoy no puede atesorarlo. En esta emisión monetaria, que continuará con fuerza durante 2013, pese a que el Banco Central ha dejado de adquirir divisas en los últimos tiempos, alimenta tres factores: el consumo, la inflación y, en menor medida, el ahorro. La propia titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, señaló hace algunos días que "no es cierto que la mayor emisión monetaria para financiar al Estado siempre genere inflación". Sin la posibilidad de acceder al dólar, la economía argentina sigue transitando el camino hacia una mayor pesificación.
Entre un 38% y un 40%
La tasa de expansión monetaria
El crecimiento de la emisión de moneda se mantuvo firme hasta el mes pasado, cuando el Central dejó de hacerlo para adquirir divisas extranjeras.
Conducta ahorrista
Guardar pesos debajo del colchón
Un 25% de los argentinos consultados por la UCA y TNS Gallup contestó que guardaría el dinero debajo del colchón; otro 23% destinaría el ahorro a consumo.
A plazo fijo
Una cobertura de coyuntura
Según los expertos consultados por LA GACETA, la mayor tenencia de pesos fue volcada a colocaciones a plazo fijo, que crecieron en torno de un 50%.
Lo más popular
Ranking notas premium








