NUEVA DELHI, India.- El fin de semana, en el circuito Buddh International de Nueva Delhi (construcción escandalosamente millonaria en medio de la miseria del conurbano de la megaciudad), la F-1 será testigo de la "guerra", entablada entre el alemán Sebastian Vettel y el español Fernando Alonso por la corona. El de Red Bull suma 215, el de Ferrari 209. Y quedan sólo cuatro grandes premios para la definición.
Pero más allá de este mano a mano deportivo, hay una situación mucho más seria que por estos días involucra a los ministerios de Relaciones Exteriores del país anfitrión, India, y del de origen de Ferrari, Italia.

La tensión diplomática se originó luego de un incidente entre un barco del ejército italiano y un pesquero indio. Creyendo que estaban siendo acosados por piratas somalíes, los europeos dispararon contra la nave de menor porte, con lo que murieron dos pescadores. En respuesta al ataque, el gobierno indio ordenó detener a dos soldados italianos involucrados en la acción. Los acusó de asesinato.
El equipo Ferrari no estuvo ajeno a la situación: en solidaridad con sus soldados, lucirá durante el fin de semana una notoria bandera tricolor en la parte frontal de sus coches.

La acción en circuito indio inicia mañana en la madrugada argentina (1.30), con los ensayos. Clasificación el sábado a las 5.50 y final el domingo a las 6.30. LA GACETA ©







