APURADO. Islas sale al cruce y atrapa el balón ante la inminente llegada de Montiglio. El arquero del "globito" falló en las pelotas aéreas.
23 Octubre 2012 Seguir en 

BUENOS AIRES (Andrés Burgo, especial para LA GACETA).- La salida de los jugadores del estadio de Huracán no sólo era normal: era, incluso, agradable. El plantel dejaba la cancha con palabras de satisfacción por el 1-1 agónico. Sin embargo, en ese clima de alivio, llegó lo inesperado: mientras Luis Rodríguez trataba de explicar sus sensaciones ambiguas, un hincha del local empezó a insultarlo.
"Tucumano puto", le dijo, una, dos, tres veces, el hincha a "Pulguita" aún dentro del estadio, pero ya a pocos metros de la calle. De haber sido sometido el hincha a un control de alcoholemia, seguramente le habría salido positivo. El delantero abandonó la entrevista y respondió.
Pero el fanático, siempre sin dominio sobre sí mismo, siguió insultando con su único latiguillo de cabecera. Matías Ballini y César Montiglio saltaron en defensa de su compañero, pero al hincha del "globo" no lo habrían frenado ni 10 leones: salió a la calle y siguió en la suya, insultando al "Pulga", al más famoso de los jugadores de Atlético.
Rodríguez, indignado por el ataque gratuito, intentó acercarse a su agresor verbal, pero entonces apareció la Policía y los jugadores de Atlético se subieron al colectivo todavía felices por el 1 a 1 pero también disgustados por el momento de tensión que atravesaron.
"Tucumano puto", le dijo, una, dos, tres veces, el hincha a "Pulguita" aún dentro del estadio, pero ya a pocos metros de la calle. De haber sido sometido el hincha a un control de alcoholemia, seguramente le habría salido positivo. El delantero abandonó la entrevista y respondió.
Pero el fanático, siempre sin dominio sobre sí mismo, siguió insultando con su único latiguillo de cabecera. Matías Ballini y César Montiglio saltaron en defensa de su compañero, pero al hincha del "globo" no lo habrían frenado ni 10 leones: salió a la calle y siguió en la suya, insultando al "Pulga", al más famoso de los jugadores de Atlético.
Rodríguez, indignado por el ataque gratuito, intentó acercarse a su agresor verbal, pero entonces apareció la Policía y los jugadores de Atlético se subieron al colectivo todavía felices por el 1 a 1 pero también disgustados por el momento de tensión que atravesaron.







