Qué hacer para que Tucumán sea la más elegida
Expertos, empresarios y políticos aportan estrategias para lograr que la provincia se consolide como uno de los principales destinos del país. Proponen generar nuevos y atractivos productos, como la Fiesta Nacional de la Caña de Azúcar -igual que la Vendimia-, terminar de acondicionar la ruta a los Valles y generar negocios sustentables, cuidando el medio ambiente
04 Octubre 2012 Seguir en 
Tucumán carga consigo el desafío de posicionarse como centro turístico del norte argentino, lugar que en los últimos años fue disputado por Salta y Jujuy. El Jardín de la República no pudo dejar de ser un destino de paso, un viaje de uno, dos o tres días. Sus fortalezas fueron y son el peso de su historia, las incomparables bellezas naturales y ser parte de la oferta regional Norte Argentino. Ahora, ¿esos conceptos son suficientes para ganar competitivdad? ¿qué alternativas existen para que la provincia llegue a una posición de privilegio de manera definitiva en la oferta nacional?
LA GACETA consultó a expertos y empresarios del sector, quienes coincidieron en el XI Congreso Regional de Turismo, para conocer algunas claves que permitan alcanzar calidad y así ser el destino más elegido. Los especialistas dejaron en claro que la actual política pública ha beneficiado al desarrollo y ha posibilitado el crecimiento de villas veraniegas y la generación de productos y servicios. Pero afirmaron que para ser una plaza internacional se requiere además una visión profesional. Por ello, propusieron nuevas posibilidades como el proyecto "Fiesta Nacional de la Caña de Azúcar", negocios que preserven el Medio Ambiente, calidez en el trato al turista por parte de la sociedad y el aprovechamiento de los soportes digitales.
"Debemos generar productos turísticos. No es una mera frase", dijo Héctor Viñuales, presidente de la Cámara de Turismo de Tucumán, entidad que organizó el encuentro regional. El directivo propuso la instauración de la Fiesta Nacional del Azúcar o de la Zafra, símil a la Vendimia, al ser la actividad productiva cabecera de la provincia. "Se realizaría en tres, cuatro o cinco días, aunque se trabajaría todo el año para la gran fiesta: se elegiría la reina del azúcar en Simoca o Concepción. Tenemos que atraer a más gente", enfatizó.
Por su parte, Juan Luis Fernández, director Ejecutivo del Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP), remarcó que la calidad de la "recepción al turista" debe extenderse a los diferentes actores de la sociedad. "Es un tema cultural. Si bien el tucumano es una persona amable y alegre, algo distintivo del habitante del norte, aún resta mucho en cuanto al trato al visitante. Debe trabajarse en la profesionalización del personal y en forjar en la población la idea que el visitante permitirá obtener recursos", destacó Fernández.
Hacer negocios
En países desarrollados, el consumidor es consciente de su gran poder y elige a aquellas empresas que considera responsables: no ofrecen sus servicios a cualquier costo, sino que piensan también en no contaminar, en erradicar la mano infantil que fomentaren sus proveedores y en crear riquezas para el destino. Con esta definición, la proyectista y empresaria hotelera, Lucy Vilte, ponderó los servicios sustentables, una veta de negocio que renovó el mercado turístico internacional.
"No debe pensarse sólo en vender un producto, sino cómo se fabrica. Los negocios sustentables apuestan a cuidar el medio ambiente y al beneficio de la comunidad (…) Esa alternativa todavía es incipiente en Argentina y el resto de América Latina. Por ello, se considera un nicho de negocio. Y Tucumán tiene un enorme potencial cultural y paisajístico para aplicarla. Puede explotarse también cualquier rinconcito del país por la diversidad y la riqueza que existe", finalizó.
LA GACETA consultó a expertos y empresarios del sector, quienes coincidieron en el XI Congreso Regional de Turismo, para conocer algunas claves que permitan alcanzar calidad y así ser el destino más elegido. Los especialistas dejaron en claro que la actual política pública ha beneficiado al desarrollo y ha posibilitado el crecimiento de villas veraniegas y la generación de productos y servicios. Pero afirmaron que para ser una plaza internacional se requiere además una visión profesional. Por ello, propusieron nuevas posibilidades como el proyecto "Fiesta Nacional de la Caña de Azúcar", negocios que preserven el Medio Ambiente, calidez en el trato al turista por parte de la sociedad y el aprovechamiento de los soportes digitales.
"Debemos generar productos turísticos. No es una mera frase", dijo Héctor Viñuales, presidente de la Cámara de Turismo de Tucumán, entidad que organizó el encuentro regional. El directivo propuso la instauración de la Fiesta Nacional del Azúcar o de la Zafra, símil a la Vendimia, al ser la actividad productiva cabecera de la provincia. "Se realizaría en tres, cuatro o cinco días, aunque se trabajaría todo el año para la gran fiesta: se elegiría la reina del azúcar en Simoca o Concepción. Tenemos que atraer a más gente", enfatizó.
Por su parte, Juan Luis Fernández, director Ejecutivo del Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP), remarcó que la calidad de la "recepción al turista" debe extenderse a los diferentes actores de la sociedad. "Es un tema cultural. Si bien el tucumano es una persona amable y alegre, algo distintivo del habitante del norte, aún resta mucho en cuanto al trato al visitante. Debe trabajarse en la profesionalización del personal y en forjar en la población la idea que el visitante permitirá obtener recursos", destacó Fernández.
Hacer negocios
En países desarrollados, el consumidor es consciente de su gran poder y elige a aquellas empresas que considera responsables: no ofrecen sus servicios a cualquier costo, sino que piensan también en no contaminar, en erradicar la mano infantil que fomentaren sus proveedores y en crear riquezas para el destino. Con esta definición, la proyectista y empresaria hotelera, Lucy Vilte, ponderó los servicios sustentables, una veta de negocio que renovó el mercado turístico internacional.
"No debe pensarse sólo en vender un producto, sino cómo se fabrica. Los negocios sustentables apuestan a cuidar el medio ambiente y al beneficio de la comunidad (…) Esa alternativa todavía es incipiente en Argentina y el resto de América Latina. Por ello, se considera un nicho de negocio. Y Tucumán tiene un enorme potencial cultural y paisajístico para aplicarla. Puede explotarse también cualquier rinconcito del país por la diversidad y la riqueza que existe", finalizó.











