Amaya desplazó a siete empleados del Sutrappa

El intendente ordenó una reestructuración interna luego de la denuncia judicial sobre la presunta entrega de licencias de taxis truchas. La medida del jefe municipal fue adoptada luego de que el ex titular del área, José Abregú, advirtiera que en la repartición se estaba apañando a los autos ilegales

PRESIÓN DEL SECTOR. Agrupaciones de taxistas vienen denunciando la falta de controles por parte del Sutrappa. LA GACETA / FOTO DE ANALíA JARAMILLO
PRESIÓN DEL SECTOR. Agrupaciones de taxistas vienen denunciando la falta de controles por parte del Sutrappa. LA GACETA / FOTO DE ANALíA JARAMILLO
28 Agosto 2012

El desplazamiento en el cargo del ex titular de Sutrappa, José Abregú, fue sólo el inicio -así lo entienden en el municipio capitalino- de un conjunto de medidas administrativas que adoptó el intendente, Domingo Amaya, para poner fin a las constantes denuncias por irregularidades. Las cuales, incluso, llegaron a la Justicia a través de una presentación que realizó una concejala opositora de la capital.

Ayer, desde el Departamento Ejecutivo confirmaron que siete empleados jerárquicos de la repartición que controla el funcionamiento de los taxis fueron reemplazados por otros trabajadores, y enviados a otras áreas de la Municipalidad. La mayoría de los desplazados llegaron a ocupar sus cargos en 2006, poco tiempo después de que se aprobó la ordenanza Nº 3.713, ideada por el entonces concejal alperovichista Armando "Cacho" Cortalezzi, actual vicepresidente de la Legislatura.

A través de sendos decretos, Amaya decidió desplazar a la jefa departamental a cargo del manejo de las licencias, Elizabeth Navarro, y a la encargada de las inspecciones técnicas de los vehículos de alquiler, Gladys Zavalía. Ambas fueron reasignadas a otras reparticiones.

Paralelamente, el subsecretario de Transporte, Juan Esteban Giovanniello, firmó el traslado a otras dependencias de los empleados Blanca Romano, Fortunato Corbalán, Alberto Mansilla, Pedro Garzón y Carlos José Sarán.

Si bien desde sus inicios el Sutrappa fue blanco de las críticas por parte de agrupaciones de taxistas y ediles de la oposición, lo que marcó un punto de inflexión en la repartición fue el alejamiento de Abregú en el cargo. A comienzos de julio, Abregú dejó su función pero no ahorró palabras al criticar el funcionamiento del sistema. El ex funcionario había deslizado que la repartición que conducía apañaba la proliferación de vehículos ilegales. "Todo este tiempo estuve amordazado y ahora resulta que me quieren dejar como el malo de la película. El control de los autos truchos está a cargo del coordinador del Sutrappa, Miguel Ángel Leal. El es un comisario retirado que llegó el año pasado. Y lo curioso de todo esto es que el 80% de las actas que se labran están relacionadas al ascenso y descenso de pasajeros en zonas no permitidas. ¿Y el control a los ilegales? Todo es 'zaraza zaraza'", se había quejado Abregú ante LA GACETA. Días después fue citado a declarar por la Fiscalía III de la capital, a cargo de Teresita Marnero.

Posteriormente, la onda expansiva de la bomba que hizo estallar Abregú luego de ser separado del cargo se afincó en la Justicia. A raíz de las denuncias públicas que el ex funcionario había formulado, la concejala opositora Sandra Manzone inició una investigación, recolectó pruebas sobre la existencia de una serie de presuntos delitos en el seno de la repartición y las presentó en el fuero penal de turno. Según la denuncia presentada, en el Sutrappa se habrían cometido los delitos de adulteración de documento público, incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho y hasta asociación ilícita.

En paralelo al desplazamiento de los siete empleados, Amaya ordenó una auditoría interna en la repartición a través de un cuerpo de abogados destinado a ese trabajo específico.

Consultado por LA GACETA, el secretario de Gobierno municipal, Marcos Díaz, opinó sobre los cambios. "Es nuestra premisa evitar los compartimentos estancos. El paso del tiempo no es bueno en labores rutinarias. Quiero aclarar que los empleados no pierden su categoría, sólo son reasignados", explicó.

Efectos colaterales de una renuncia

¿Cuándo empezó el conflicto en el Sutrappa?

Si bien siempre hubo denuncias relacionadas a su funcionamiento, el punto de inflexión lo marcó el alejamiento en el cargo del ex titular, José Abregú. El funcionario había denunciado que la repartición apañaba a los taxis truchos.

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¿Hubo una denuncia penal?

Sí. A fines de julio, la concejal opositora Sandra Manzone presentó pruebas ante los tribunales penales. La edil denunció que desde dentro del Sutrappa se vendían licencias truchas. También denunció la existencia de taxis mellizos.

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¿A qué apunta la medida dispuesta por Amaya?

Si bien desde el Departamento Ejecutivo expresaron que los desplazamientos de personal responden a cuestiones administrativas, extraoficialmente aseguran que el objetivo es terminar con las irregularidades denunciadas.

¿Qué alcance tuvieron las denuncias de Abregú?

Luego de las denuncias públicas vertidas a LA GACETA, Abregú fue citado a declarar por la Fiscalía III, a cargo de Teresita Marnero. "El control de los ilegales es 'zaraza zaraza'", había denunciado el ex funcionario.

¿Algún funcionario fue acusado ante la Justicia?

Sí. La semana pasada, el representante de un sector de los taxistas, Julio Rodríguez, denunció penalmente a Abregú y al ex subdirector del área, Adrián Mansilla. Rodríguez sostiene que hubo una sobreventa de licencias desde la misma repartición.

¿Qué pasará con la norma que regula la actividad?

 Ediles amayistas y alperovichistas coinciden en que la ordenanza Nº 3.713 debe ser derogada. El alperovichista Esteban Dumit, ya anunció que está trabajando en un nuevo proyecto de ordenanza que regule la actividad.


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