Resumen para apurados
- Expertos en psicología destacan hoy que guardar silencio es una estrategia eficaz de comunicación y liderazgo, ya que refleja inteligencia emocional y análisis reflexivo.
- A diferencia de la timidez, la introversión procesa datos internamente. Investigaciones de Wharton demuestran que líderes callados aumentan un 28% la productividad de sus equipos.
- Como un tercio de la población es introvertida, revalorizar el silencio en las empresas permitirá rescatar ideas clave que hoy se pierden por priorizar a quien habla más rápido.
Callar antes que sumarse a charlas vacías, indica alta inteligencia emocional según investigaciones. La extroversión y la elocuencia son valoradas socialmemnte con pulgar hacia arriba, los antagonistas; introversión y el uso de pocas palabras, no; hasta causan indiferencia. Sin embargo, ser silencioso es una virtud cada vez más estudiada como una estrategia para comunicar, aunque suene contradictorio.
Ni la psicología, ni la sociología consideran a los silenciosos como personas antisociales. Es importante diferenciar: la timidez no es lo mismo que la introversión. La primera puede requerir un tratamiento profesional para superarla, mientras que la introversión considerada una elección, muestra que el que opta por el silencio procesa exitosamente la información de forma interna. Un tímido, en cambio, suele querer hablar pero tiene miedo al juicio ajeno.
Quienes son callados prefieren observar y analizar todo el entorno antes de emitir una opinión. Y, si no tienen algo de valor que aporte a la conversación, seguirán callados. Ese desarrollo es una estrategia de respuesta reflexiva y menos impulsiva ante situaciones cotidianas, hablar, entonces, es tan funcional como no hacerlo.
Líderes
A menudo, el liderazgo se asocia erróneamente con los gritos o el carisma explosivo, pero las personas calladas tienen ventajas competitivas únicas. Las investigaciones llevan a poner más justicia sobre la situación, sacar un sesgo de prejuicio y mirar de un modo más respetuoso a los que son callados porque saben hacer con esa característica una estrategia para una vida más satisfactoria.
Con ese enfoque, las personas calladas abandonan ese rol de ser poco interesantes o arrogantes. Sociológicamente, el que calla suele acumular más información sobre la dinámica del grupo en la que se desarrollan los diálogos. Al no revelar sus cartas de inmediato, pueden tener una ventaja estratégica en la toma de decisiones.
La psicología organizacional demostró que los líderes introvertidos o callados suelen obtener mejores resultados con equipos proactivos. En la historia esto encuentra sustento en figuras que cambiaron el mundo. Por ejemplo, Albert Einstein tenía como rasgo de personalidad la introspección, callaba y observaba el universo en su mente; fue lo que cambió la física. Bill Gates y su “Think Week” (Semana del Pensamiento) es considerada una estrategia que le dio el éxito trascendental que obtuvo. El magnate estadounidense tiene como hábito desde los años 80 aislarse dos veces al año en alguna cabaña para leer y reflexionar. Silencio absoluto, callado totalmente durante ese período para luego volver al mundo a hablar medidamente y mantenerse sin emitir sonido en los momentos adecuados.
Uno de los estudios más famosos liderado por Adam Grant de la Wharton School de Pensilvania analizó la efectividad de los líderes según su personalidad y la de su equipo. Según la investigación del profesor y psicólogo organizacional los líderes introvertidos, más callados y reflexivos, logran hasta un 28% más de productividad cuando dirigen a empleados proactivos. Grant estableció que el líder callado escucha las sugerencias y deja que el equipo ejecute sus ideas. Un líder muy extrovertido, a veces, compite por el protagonismo y "apaga" la iniciativa de los empleados brillantes.
Se estima que una de cada tres personas es introvertida. Eso significa que en cualquier mesa de reuniones, un tercio de las mejores ideas probablemente no se están diciendo en voz alta porque el ambiente premia al que habla más rápido, no al que piensa mejor. En realidad, el que está en “modo mute” en cualquier momento acciona el “on” para hablar y dar a conocer su profundo pensamiento.







