Merkel pidió prudencia para hablar sobre Grecia
La canciller alemana reclamó a sus socios en el Eurogrupo que midan sus palabras cuando dan por hecho que Atenas dejará el bloque. La líder opinó que la crisis del euro se encuentra en una fase decisiva. "Europa es una comunidad política que trajo décadas de paz", remarcó. La postura de Samaras.
27 Agosto 2012 Seguir en 
BERLÍN.- La canciller alemana, Angela Merkel, reclamó prudencia al hablar sobre la crisis europea y sobre Grecia, después de que sus propios socios de gobierno dieran por hecho que Atenas saldrá del euro.
"Todos deben medir mucho las palabras", señaló la líder cristianodemócrata (CDU) en una entrevista emitida ayer por la cadena pública ARD. Para la canciller, la crisis del euro se encuentra en una fase decisiva. "En Europa tenemos una responsabilidad recíproca. Europa no es una unión monetaria, sino una comunidad política que trajo décadas de paz". El pedido de prudencia por parte de Merkel se produce después de una escalada de declaraciones por parte de políticos de la Unión Cristianosocial (CSU), socio bávaro de la CDU de la canciller. El secretario general de la CSU, Alexander Dobrindt, llegó a asegurar el fin de semana que la salida de Grecia del euro es inevitable.
Durante la entrevista, Merkel negó estar presionada para reformar los Tratados de la Unión Europea (UE), como aseguró ayer el semanario "Der Spiegel", pero insistió en que Europa debe avanzar hacia una mayor unidad política. Tras la firma del pacto fiscal que compromete a una mayor disciplina presupuestaria a los socios europeos, "ahora se trata de analizar cuáles son los próximos pasos", sostuvo Merkel. "Necesitamos mayor compromiso en los presupuestos nacionales y un progreso coordinado en temas como competitividad, estándares sociales o el sistema impositivo", añadió.
El objetivo de "más cohesión" entre los socios europeos no se dará en un solo movimiento, reconoció la líder alemana. "Pero a largo plazo no es posible que un país no dé dinero a la investigación y otro sí. Después uno se sorprende de que haya diferentes grados de competitividad en la eurozona", subrayó.
Merkel también comentó su encuentro de la semana pasada con el primer ministro griego, Antonis Samaras. "Noté que sus esfuerzos son sinceros", señaló la canciller. "Naturalmente se perdió mucha confianza en los últimos dos años y medio. Ahora cuenta cada día", apuntó.
Merkel aseguró que no ve indicios de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) abandone su participación en los fondos de rescate europeos.
Grecia espera que la gira por Europa que acaba de concluir el primer ministro Samaras logre frenar las críticas contra su país, en momentos en que Atenas pide más tiempo para cumplir con las exigencias de sus acreedores.
Además de la reunión con Merkel, Samaras se entrevistó con el presidente francés, François Hollande, y el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, con el fin de reafirmar que su gobierno tiene la intención de cumplir con lo acordado con sus acreedores, la Unión Europea y el FMI.
"Quiero creer que estos encuentros nos han permitido cambiar lentamente el ambiente de desconfianza", indicó Samara. "Repito, lentamente, ya que todo el mundo nos pide pruebas de que estamos cambiando de rumbo. El esfuerzo continuará", puntualizó.
"El principal objetivo era decir 'tenéis un interlocutor creíble' y que ha habido un nuevo comienzo", añadió. "En segundo lugar, que se deje de decir que se va a apartar a Grecia de la zona euro", afirmó el líder griego. Samaras se prepara a enfrentar una batalla en el parlamento el próximo otoño boreal, cuando intente llevar a cabo reformas legislativas que podrían poner a prueba a sus aliados socialistas y de izquierda moderada. (DPA-NA)
"Todos deben medir mucho las palabras", señaló la líder cristianodemócrata (CDU) en una entrevista emitida ayer por la cadena pública ARD. Para la canciller, la crisis del euro se encuentra en una fase decisiva. "En Europa tenemos una responsabilidad recíproca. Europa no es una unión monetaria, sino una comunidad política que trajo décadas de paz". El pedido de prudencia por parte de Merkel se produce después de una escalada de declaraciones por parte de políticos de la Unión Cristianosocial (CSU), socio bávaro de la CDU de la canciller. El secretario general de la CSU, Alexander Dobrindt, llegó a asegurar el fin de semana que la salida de Grecia del euro es inevitable.
Durante la entrevista, Merkel negó estar presionada para reformar los Tratados de la Unión Europea (UE), como aseguró ayer el semanario "Der Spiegel", pero insistió en que Europa debe avanzar hacia una mayor unidad política. Tras la firma del pacto fiscal que compromete a una mayor disciplina presupuestaria a los socios europeos, "ahora se trata de analizar cuáles son los próximos pasos", sostuvo Merkel. "Necesitamos mayor compromiso en los presupuestos nacionales y un progreso coordinado en temas como competitividad, estándares sociales o el sistema impositivo", añadió.
El objetivo de "más cohesión" entre los socios europeos no se dará en un solo movimiento, reconoció la líder alemana. "Pero a largo plazo no es posible que un país no dé dinero a la investigación y otro sí. Después uno se sorprende de que haya diferentes grados de competitividad en la eurozona", subrayó.
Merkel también comentó su encuentro de la semana pasada con el primer ministro griego, Antonis Samaras. "Noté que sus esfuerzos son sinceros", señaló la canciller. "Naturalmente se perdió mucha confianza en los últimos dos años y medio. Ahora cuenta cada día", apuntó.
Merkel aseguró que no ve indicios de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) abandone su participación en los fondos de rescate europeos.
Grecia espera que la gira por Europa que acaba de concluir el primer ministro Samaras logre frenar las críticas contra su país, en momentos en que Atenas pide más tiempo para cumplir con las exigencias de sus acreedores.
Además de la reunión con Merkel, Samaras se entrevistó con el presidente francés, François Hollande, y el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, con el fin de reafirmar que su gobierno tiene la intención de cumplir con lo acordado con sus acreedores, la Unión Europea y el FMI.
"Quiero creer que estos encuentros nos han permitido cambiar lentamente el ambiente de desconfianza", indicó Samara. "Repito, lentamente, ya que todo el mundo nos pide pruebas de que estamos cambiando de rumbo. El esfuerzo continuará", puntualizó.
"El principal objetivo era decir 'tenéis un interlocutor creíble' y que ha habido un nuevo comienzo", añadió. "En segundo lugar, que se deje de decir que se va a apartar a Grecia de la zona euro", afirmó el líder griego. Samaras se prepara a enfrentar una batalla en el parlamento el próximo otoño boreal, cuando intente llevar a cabo reformas legislativas que podrían poner a prueba a sus aliados socialistas y de izquierda moderada. (DPA-NA)








