El que apostó al dólar en la Argentina, ¿perdió?

26 Agosto 2012
Pasaron más de treinta años desde que el entonces Ministro de Economía pronunciara una célebre frase: "el que apuesta al dólar pierde". Estas palabras llenas de voluntarismo, quedaron grabadas en la memoria de los argentinos como un infructuoso intento de convencer a los agentes económicos para que no dolarizaran sus portafolios tras un sostenido proceso de apreciación real de nuestro signo monetario, señala AMF-Economía.

Según la consultora que dirige el especialista Andrés Méndez, los años pasaron y, cada tanto, retumban esas palabras en los oídos de los memoriosos. Pero realmente, ¿qué hubiera sucedido en caso de haberse pronunciado aquel pronóstico en los últimos años? ¿Ganaron o perdieron quienes apostaron al dólar? Y en este punto, la respuesta no es tan lineal y sencilla, dice AMF. Si se toman los valores del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), surge una respuesta uniforme: quienes en los últimos siete años apostaron al dólar, efectivamente, perdieron (suponiendo que al día de la fecha conservan las tenencias incorporadas en cada período del tiempo).

Pero a continuación, surge otra pregunta, señala la consultora: en la actualidad ¿quién se desprende voluntariamente de sus divisas alimentando al MULC? Y la realidad es contundente: tras la instauración del cepo cambiario, las ventas de billetes de particulares y empresas se desplomaron hasta haber provisto en junio pasado sólo el 14% de las divisas recibidas por el Banco Central (BCRA) en similar lapso de 2011.

Entonces puede inferirse que, o bien los argentinos están "sentados" sobre los dólares o concurren a desprenderse de los mismos en el mercado paralelo que les proporciona casi un 40% de ingreso adicional. O, probablemente, se verifique un mix de ambas conductas.

"Y si estamos considerando, los valores actuales del mercado informal, los resultados son -en parte- diferentes", indica. Y acota: de esta forma, quienes incorporaron dólares a su patrimonio hasta febrero de 2010 vienen perdiendo pero aquellos que lo hicieron a partir de marzo de 10 pueden refutar aquello de "el que apuesta al dólar pierde".

Es que con una divisa norteamericana debilitada y turbulencias externas acentuadas, los elevados precios de las materias primas generaron un flujo de divisas comerciales hacia el país que hubiera dejado sorprendidos a los tradicionales apostadores a la fortaleza de la moneda estadounidense. No obstante, puntualiza AMF Economía, las evidencias señalan que hace más de dos años comenzó a escribirse otra historia a nivel local (la de los que ganaron apostando a la todavía endeble moneda norteamericana).

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