"Lo social tiene que seguir siendo la prioridad"

El padre de la Gerencia Social afirma que los beneficios, la salud y la educación deben ser preservados con criterio de inversión y no como gasto. La Asignación Universal.

DIFERENCIAS. Según Kliksberg el capitalismo salvaje se apoderó de EEUU y de algunos países del bloque europeo. COMMONS.WIKIMEDIA.ORG
DIFERENCIAS. Según Kliksberg el capitalismo salvaje se apoderó de EEUU y de algunos países del bloque europeo. COMMONS.WIKIMEDIA.ORG
26 Agosto 2012
Al mundo le hace falta salir más del capitalismo salvaje y que las economías globales muestren un rostro más humano. Bernardo Kliksberg cree que ese es el punto de partida frente a tanta crisis reinante en el planeta porque, a su entender, las recetas o políticas ortodoxas han fracasado tanto que ha cambiado viejos paradigmas. "Hoy nacer en Europa puede ser una tragedia porque no es rentable en gran parte de los países que componen el bloque", manifestó el economista durante la conferencia magistral que dictó esta semana en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno sobre "El Rol Estratégico de las Políticas y la Responsabilidad Empresarial".

Kliksberg sostiene que aquellas políticas, generalmente motorizadas por organismos multilaterales que han llevado, entre otras consecuencias a la crisis argentina o mexicana, para nada producen efectos favorables en el tejido social, ya que sólo han propiciado los recortes de partidas en servicios médicos y educativos. "Tiene efectos brutales sobre esas dos áreas sensibles, sobre el sistema de protección social, ya que degrada la calidad de vida", puntualiza.

A partir de esos conceptos, el experto considera que no hay que perder de vista la Argentina de 2002, como punto de referencia. En su charla posterior con LA GACETA, el recientemente galardonado con el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Hebrea de Jerusalén (la primera personalidad latinoamericana en recibirlo) apunta que -claramente- Estados Unidos y los países que componen la Unión Europea han mostrado en los últimos tiempos el rostro más visible del capitalismo salvaje. "La de Argentina, en cambio, es una economía que está caminando hacia un rostro más humano, pero le falta mucho; hay que profundizar las políticas sociales", remarca.

Como padre de la Gerencia Social, Kliksberg cree que la Asignación Universal por Hijo es la muestra más acabada del cambio de tendencias económicas en el país. "Es un ejemplo de un programa de gerencia social", destaca. Y señala cinco facetas esenciales del plan:

• "Se trata de un plan virtuoso que permitió atacar el problema que ha afectado a cuatro millones de niños argentinos, relegados de todas las formas posibles".

• "Es serio. La decisión de la presidenta (Cristina Fernández) fue darle recursos que hoy representan el 1,1% del Producto Bruto Interno (PBI) argentino. Soy el único que lo ha medido. Eso significa la mayor inversión social que se ha hecho en la Argentina".

• "Se otorga a través de un sistema bancario, con participación de la Anses, y con la documentación correspondiente. No hay posibilidades de clientelismo ni otras interferencias. Está asegurado que el dinero llega al beneficiario".

• "Establece el principio de responsabilidad familiar. Ella sólo recibe el aporte siempre y cuando demuestre que los chicos van a la escuela y cumplen con el calendario de vacunación. Es decir, hay corresponsabilidad".

• "La Asignación Universal por Hijo no está planteada como una asistencia, sino como el reintegro de un derecho. Si el día de mañana el Estado decide interrumpir este programa, las familias podrían iniciarle juicio porque se trata de un derecho que les devolvió el Estado para que los chicos más pobres vayan a la escuela y mejoren su situación básica".

Según recuerda Kliksberg, hay una evaluación efectuada por ocho universidades argentinas que han demostrado resultados favorables en la aplicación de este programa. "Hubo un impacto positivo en la matricula y una reducción notable de los niveles de deserción escolar. Disminuyeron los niveles de ausentismo escolar", remarca.

Muy complejo
En los últimos tiempos se ha planteado una polémica acerca de cuál es el nivel real de la pobreza y de la desocupación en la Argentina, por las diferencias existentes entre los cálculos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y las consultoras privadas y algunas organizaciones sociales. Kliksberg, en ese sentido, apunta que es difícil establecer mediciones. Pero sí está seguro de que hoy las tasas están muy por debajo de las existentes a fines de 2002. "Sí recuerdo, porque la seguí, que entonces la pobreza era del 58,7%. Cualquier estimado que se tome, en la actualidad, es la tercera parte", expresa.

El catedrático, no obstante, no se da por contento con esa cifras. "Queda mucho por recorrer en materia de pobreza y de desempleo y también queda mucho por defender en un momento económico mundial difícil", advierte en referencia al 1,1% del PBI destinado a la Asignación Universal y el 6,5% a educación, "la más alta de América latina". Por esa razón, enfatiza: "lo social tiene que seguir siendo la prioridad, pero con criterio de inversión".

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