"Se probó que el anciano corre más riesgos si vive en familia"

El análisis de Aurora Rueda, especialista en geriatría y gerontología

05 Agosto 2012
"La mejor manera de vivir para los adultos mayores es estar en una vivienda solos, pero con buena salud", apunta la doctora Aurora Rueda, máster en gerontología, especialista en geriatría y gerontología comunitaria e institucional. Su visión puede ser polémica. Pero ella se basa en estudios científicos que, según dice, han comprobado que el adulto mayor corre más riesgos cuando habita en una casa con un grupo grande de familiares. "Aunque uno pueda creer que estará más protegido así, los estudios demuestran que estar con hijos, nietos y bisnietos recarga de estrés a los ancianos. Cuando la dependencia con otros familiares es menor, mejor es para los abuelos. Si la familia tiene la obligación de cuidarlos y sufre por hacerlo, el vínculo es malo", advierte.

Lo mejor, según la especialista, es implementar en las viviendas de los adultos mayores una serie de modificaciones que les permita seguir manejándose con cierta autonomía y tratando de prevenir accidentes. Esto podría hacerse, según Rueda, mediante créditos para los abuelos, propone. "La consigna es favorecer la independencia de los mayores el máximo tiempo posible, tratando de respetar su intimidad y privacidad", aclara.

"Las sociedades debemos prevenir los riesgos y daños que puede generar el envejecimiento poblacional. Si no lo hacemos, en el 2.050 esto será un desastre porque tendremos demasiados ancianos dependientes y un grave costo familiar, social y económico", dispara. Según Rueda, el estado debería empezar a dar pautas para proteger a la tercera edad. "Se debe adecuar, en primer lugar, la vía pública: sea un sitio saludable e inclusivo, confortable y seguro. Es un derecho de la ancianidad", remarca. Y añade: "hay que tomar medidas urgentes Tucumán, es imposible para los abuelos transitar tranquilos por las calles. Tampoco se ve una adecuada promoción de hábitos saludables que permitan a las personas llegar a la tercera edad gozando de buena salud", detalla. Para Rueda, no hay una cultura del Estado para proteger la tercera edad, como tampoco formación de personal que asista a los adultos mayores. Además, las prestaciones para este grupo etario son pobres. "En este siglo seguramente la expectativa de vida al nacer llegará a los 100 años. Si no se toman previsiones, quienes lleguen a la ancianidad serán sujetos pobres y con muchas necesidades. La sociedad debe despertar. Esto no es algo que sucederá dentro de muchos años. No olvidemos que el noroeste tiene la población más envejecida del país", concluye.

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