25 Julio 2012 Seguir en 
Nacer con algún don es lo único verdaderamente misterioso. Hay gente que lo posee todo y a la que, sin embargo, le falta algo: le falta un don. Larry Jantzon nació con el don del encanto. Mañana se cumplirán 15 años de su muerte y, a pesar del tiempo transcurrido, la comunidad artística tucumana lo sigue extrañando.
Actor, animador, cómico, humorista, presentador y militante. Jantzon fue todas esas cosas en su corta vida: murió a los 43 años, en el esplendor de su carrera artística. Pero dejó un fecundo legado. "Hay que recordarlo como lo que es: un grande. Un trabajador de la cultura que transitó el camino del teatro por la senda del humor", declaró Gloria Berbuc. La actriz recordó al amor de su vida, de la época en se conocieron en un congreso político en Buenos Aires. "Yo estoy en Tucumán porque lo seguí a él; seguí su sueño. Fue el amor de mi vida, el hombre que elegí para mi hijo. Larry está presente en Eliseo", resumió.
Precisamente con Berbuc, Jantzon protagonizó uno de los mayores éxitos de la historia del teatro tucumano: "Cambiemos los papeles", de Julio Ardiles Gray. La obra llegó a convocar 40.000 espectadores. "Fue un verdadero suceso y demostró que el teatro independiente puede ser también exitoso. Además, hacer una pieza como esa cuando recién estábamos saliendo de la dictadura militar fue todo un logro", recuerda Berbuc. Y agregó: "la obra impactó mucho en nuestra sociedad. A tal punto que hacíamos funciones dobles de jueves a domingos. Terminábamos exhaustos".
Pero el sello más importante de Jantzon fue el humor. "Era un comediante por naturaleza. Podía divertir al público hasta recitando el prospecto de alguna medicina. No hubiera desentonado con un grupo como Les Luthiers. Poseía un humor espontáneo, ingenioso e inteligente, producto de una cultura que trataba de disimular. Uno de los momentos que más disfruté fue cuando salimos a cenar nada menos que con el 'Negro' Fontanarrosa. Entre estos dos verdaderos humoristas yo me limitaba a escuchar y sonreír", narró Alberto Calliera, que trabajó con él en "Reíd Mortales".
Jantzon también incursionó en televisión y fue protagonista de la miniserie "Cusiya: 500 años después", que se rodó íntegramente en los Valles Calchaquíes. Con Pablo Parolo, Jantzon protagonizó otro éxito: "La mesa de los galanes". La pieza, atravesada por el humor sutil e irónico de Jantzon, se representó hasta la muerte de Larry, en el invierno de 1997.
Actor, animador, cómico, humorista, presentador y militante. Jantzon fue todas esas cosas en su corta vida: murió a los 43 años, en el esplendor de su carrera artística. Pero dejó un fecundo legado. "Hay que recordarlo como lo que es: un grande. Un trabajador de la cultura que transitó el camino del teatro por la senda del humor", declaró Gloria Berbuc. La actriz recordó al amor de su vida, de la época en se conocieron en un congreso político en Buenos Aires. "Yo estoy en Tucumán porque lo seguí a él; seguí su sueño. Fue el amor de mi vida, el hombre que elegí para mi hijo. Larry está presente en Eliseo", resumió.
Precisamente con Berbuc, Jantzon protagonizó uno de los mayores éxitos de la historia del teatro tucumano: "Cambiemos los papeles", de Julio Ardiles Gray. La obra llegó a convocar 40.000 espectadores. "Fue un verdadero suceso y demostró que el teatro independiente puede ser también exitoso. Además, hacer una pieza como esa cuando recién estábamos saliendo de la dictadura militar fue todo un logro", recuerda Berbuc. Y agregó: "la obra impactó mucho en nuestra sociedad. A tal punto que hacíamos funciones dobles de jueves a domingos. Terminábamos exhaustos".
Pero el sello más importante de Jantzon fue el humor. "Era un comediante por naturaleza. Podía divertir al público hasta recitando el prospecto de alguna medicina. No hubiera desentonado con un grupo como Les Luthiers. Poseía un humor espontáneo, ingenioso e inteligente, producto de una cultura que trataba de disimular. Uno de los momentos que más disfruté fue cuando salimos a cenar nada menos que con el 'Negro' Fontanarrosa. Entre estos dos verdaderos humoristas yo me limitaba a escuchar y sonreír", narró Alberto Calliera, que trabajó con él en "Reíd Mortales".
Jantzon también incursionó en televisión y fue protagonista de la miniserie "Cusiya: 500 años después", que se rodó íntegramente en los Valles Calchaquíes. Con Pablo Parolo, Jantzon protagonizó otro éxito: "La mesa de los galanes". La pieza, atravesada por el humor sutil e irónico de Jantzon, se representó hasta la muerte de Larry, en el invierno de 1997.
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