Federer, un campeón feliz y un padre orgulloso

La otra cara del ídolo que no para de batir récords

LOS COLECCIONA. Federer y el trofeo de Wimbledon, el que más conoce. AFP
LOS COLECCIONA. Federer y el trofeo de Wimbledon, el que más conoce. AFP
10 Julio 2012
LONDRES.- Mañana de lluvia en Londres. Roger Federer se acerca a sus hijas gemelas y les pregunta: "¿se acuerdan de lo que pasó el domingo?". Una le dice que no, la otra afirma recordar los aplausos. Quizás Myla Rose y Charlene Riva aún no entiendan lo que su padre está haciendo, pero si éste sigue mostrando el nivel de tenis de los últimos meses, pronto tendrán la oportunidad de disfrutarlo.

La postal de aquél glorioso momento representó mucho para el suizo. "Cuando gané en 2003 ni se me pasó por la cabeza que alguna vez ganaría Wimbledon y levantaría el trofeo delante de mi esposa y mis hijas. Me impactó que todo fuera tan perfecto", aseguró.

El lunes próximo, el suizo sumará 287 semanas al frente del ranking mundial y superará el récord de 286 que hoy comparte con Pete Sampras, del que se aleja en cantidad de títulos de Grand Slam, 17 contra 14.

"Yo surgí con una generación extremadamente fuerte de jugadores. Hewitt, Safin, Roddick, Ferrero, Haas... Eso me obligó a mantenerme en su nivel", explicó "Su Majestad".

Comparado por muchos con un reloj suizo, Federer dejó en claro que eso de "Hombre de Hielo" tenía más de mito que de verdad. "Hacer la entrada en calor es hoy por hoy lo más aburrido que puede haber para mí, pero se supone que soy profesional y debo hacerlo", admite el hombre que más de una vez sacó la cabeza por la ventana de un taxi para gritarle su alegría a la noche neoyorquina. "No soy un robot", había explicado ya días atrás.

Ya ganó prácticamente todo. ¿Algún sueño pendiente?. "Quiero disfrutar más mientras me mantenga bien físicamente y de salud. Quiero disfrutar de este viaje. El oro olímpico y la Copa Davis son un sueño para mí, pero esto no es lo que me mueve cada día, no es el combustible para salir a entrenar", asegura, y anticipa que no será el abanderado de Suiza por tercera vez en la inauguración de unos Juegos Olímpicos. "Otros deportistas también merecen ese honor" aclara.

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