Una pregunta: ¿a nadie se le ocurrió unificar los festejos programados hoy, en la víspera del 9 de Julio? Solamente en Tucumán pasan cosas como esta: a la medianoche, en la plaza Independencia, Valeria Lynch cantará el Himno. Y a la misma hora, apenas a un par de cuadras -frente a la Casa Histórica-, Fernando de la Orden hará exactamente lo mismo. ¿Y si los hacían cantar juntos?
La cuestión es que por la explanada de la Casa de Gobierno desfilarán artistas de los más diversos géneros. El cierre, claro, estará a cargo de Valeria Lynch, cuya carrera vive un revival a caballo de su participación en el jurado de "Soñando por cantar". Bien por ella. Este megashow es una movida del Ente de Cultura. O sea, el Gobierno provincial.
La Municipalidad retrucó convocando a los tucumanos a una celebración más austera. El "Oíd mortales..." surgirá de la vernácula y potente garganta de De la Orden. Antes, para calentar el ambiente y -de paso- ponerle un toque más patriótico al asunto, la Fanfarria Alto Perú desgranará sus marchas militares. No faltará el pintoresco cambio de guardia en la Casa Histórica.
Nada asombra por estas tierras, pero siempre cabe la posibilidad de que alguna figura pensante pare la pelota y se preocupe por dotar de coordinación (o de sentido común) este tipo de actividades. No vaya a ser que el 24 de Septiembre tengamos una celebración en la plaza Independencia y otra en la plaza Belgrano.
La cuestión es que por la explanada de la Casa de Gobierno desfilarán artistas de los más diversos géneros. El cierre, claro, estará a cargo de Valeria Lynch, cuya carrera vive un revival a caballo de su participación en el jurado de "Soñando por cantar". Bien por ella. Este megashow es una movida del Ente de Cultura. O sea, el Gobierno provincial.
La Municipalidad retrucó convocando a los tucumanos a una celebración más austera. El "Oíd mortales..." surgirá de la vernácula y potente garganta de De la Orden. Antes, para calentar el ambiente y -de paso- ponerle un toque más patriótico al asunto, la Fanfarria Alto Perú desgranará sus marchas militares. No faltará el pintoresco cambio de guardia en la Casa Histórica.
Nada asombra por estas tierras, pero siempre cabe la posibilidad de que alguna figura pensante pare la pelota y se preocupe por dotar de coordinación (o de sentido común) este tipo de actividades. No vaya a ser que el 24 de Septiembre tengamos una celebración en la plaza Independencia y otra en la plaza Belgrano.







