Comenzó el juicio a un joven acusado de haber asesinado a golpes a su propio hijo LA SENTENCIA

Valentino Jeremías Castro tenía tres meses cuando falleció en junio de 2010 como consecuencia de una triple fractura de cráneo. El imputado Arnaldo Castro está detenido en Villa Urquiza. La mamá del bebé, en cambio, fue sobreseída el año pasado

PRIMER DÍA DE AUDIENCIA. El acusado, que ingresó esposado y con custodia policial, prestó declaración y escuchó a la mitad de los 27 testigos. LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO
PRIMER DÍA DE AUDIENCIA. El acusado, que ingresó esposado y con custodia policial, prestó declaración y escuchó a la mitad de los 27 testigos. LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO
04 Julio 2012
La mañana del 24 de junio de 2010, un muchacho de 20 años llegó desesperado a la guardia del Hospital de Niños con su bebé de tres meses en los brazos. "Se ahogó con leche", les dijo a los médicos. Pero el pequeño no salió con vida de ese lugar y, ahora dos años después, ese mismo joven que ahora tiene 22 años está imputado por homicidio agravado por el vínculo y enfrenta un juicio por la muerte de su hijo. Según los peritos, el bebé falleció por traumatismo encéfalocraneano.

El proceso contra Arnaldo Germán Castro comenzó ayer. En un principio, su concubina, Jimena Priscila Salvatierra, madre del niño, también estuvo imputada por el mismo delito, pero fue sobreseída en 2011, tras haber cumplido con un período de arresto domiciliario.

La primera audiencia duró siete horas y comenzó con la declaración del imputado, que ingresó esposado a la sala y escoltado por una guardia policial. El joven, que permanece en el penal de Villa de Urquiza desde hace dos años, relató que en la mañana del hecho estaba en la casa donde vivía con su pareja, sus suegros, una tía política y el bebé, en barrio Puerto Argentino. "Mi mujer me despertó a las 8.30 para que cierre la puerta porque tenía que ir a rendir y su mamá también salía; me quedé con el bebé y la tía de ella, que estaban durmiendo", contó.

Según afirmó, escuchó a su hijo llorar a las 9.15. "Lo alzo -dijo delante de los jueces- y trato de calmarlo, le lavo la cara, le cambio el pañal, pero seguía llorando; entonces le preparé la mamadera pero se ahogaba", recordó. Luego dijo que les mandó mensajes de texto a su pareja y a su suegra porque no sabía qué hacer con el bebé. "Vino mi suegra y lo llevamos al Hospital de Niños, pero en la guardia me dejaron pasar sólo a mí y ella se quedó afuera. Me hicieron que lo deje en una camilla y me dijeron que era un espasmo bronquial y que espere afuera", agregó.

Castro se quedó en la puerta del hospital. Cuando volvieron a llamarlo -según declaró- un médico le explicó que el bebé tenía un golpe en la cabeza que se habría producido entre las últimas 24 y 48 horas, y lo llevaron a la terapia intensiva.

"Varias veces nos preguntaron si alguien lo había golpeado y nos advirtieron que iba a haber un tema judicial, después nos avisaron que había que operarlo de urgencia". Esa tarde lo intervinieron quirúrgicamente. "Nos dijeron que el bebé tenía ganas de salir adelante, pero había que esperar a ver cómo evolucionaba", agregó el imputado.

Al día siguiente, el bebé, llamado Valentino Jeremías Castro Salvatierra, falleció como consecuencia de una triple fractura de cráneo que presentaba, según informaron los médicos. "En ese momento nos hicieron bajar al destacamento policial, a mí y a mi mujer, y nos llevaron a la comisaría 4ª", explicó Castro.

La defensa

El relato del imputado no convenció a la fiscala de Cámara, Estela Velia Giffoniello, quien continuó indagando al joven. "¿Qué piensan en la familia que pudo haber pasado?", le preguntó. Castro, que aún mantiene su relación de pareja con Salvatierra, respondió que nunca dudaron de él y que siempre contó con el apoyo de ambas familias. "Ellos creen que al bebé lo deben haber golpeado en el hospital. Yo nunca he sido maltratador", dijo.

Como esta versión tampoco pareció conformar del todo al tribunal, el abogado de la defensa, José Felipe Vignolo, lanzó su primer interrogante. "¿Quién es Berta Paredes?", le preguntó a su cliente. Castro contestó que se trata de la tía de su pareja, que vivía con ellos. "Es una señora mayor, que tenía problemas psiquiátricos y ahora no sé dónde está. Una vez llegué a la casa y la encontré a Jimena llorando porque la tía le había pegado con un palo", afirmó el acusado.

De esta manera, la defensa intentó introducir dos nuevas hipótesis. Pero a la declaración del imputado le siguieron las de 13 de los 27 testigos, muchos de los cuales hicieron tambalear estas versiones.

Hoy, a las 8.30, se reanudará la audiencia. Está previsto que declaren los 14 testigos restantes, entre ellos los médicos que atendieron al menor en el hospital y los profesionales que le realizaron la autopsia.

Los jueces deberán resolver qué pasó con el bebé de tres meses. Hasta ahora, el principal sospechoso sigue siendo el único detenido: su propio padre.

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