ADOPCIÓN DEMORADA
Hace cuatro años figuramos inscriptos en el registro de adopción de Tucumán, esperando la llegada de aquel hijo tan esperado. Lamentablemente, nos fue negada la maternidad desde la biología y padecemos de la dura experiencia de la infertilidad. Esta espera nos moviliza y nos carga de ansiedad todo el tiempo; en el juzgado sólo nos piden paciencia, pero no se imaginan lo difícil que es y lo que cuesta entender que haya que esperar cuatro años o más a un hijo. Esta "impaciencia" que nos caracteriza a los padres en espera, se debe a un camino recorrido mucho tiempo, cargado de frustraciones dolorosas, de años de espera de un vientre que no crece nunca, de un corazón que pide un hijo y un cuerpo que no responde. La posibilidad de la adopción nos dio la esperanza y volcamos en ella todas las ilusiones, pero resulta que este proceso de extrema espera sólo consigue causarnos más dolor. Un niño institucionalizado es un niño ausente en la sociedad; la burocracia prioriza los tiempos administrativos y deja de lado el tiempo psíquico de este niño que pasa años institucionalizado, lo que hace más traumática su historia y acentúa su abandono. Por otra parte, nosotros, los padres, nos disponemos conformes a las pautas que nos establezcan, ya que no hay derecho legislado para nosotros, sólo para los niños. El tiempo va pasando, no somos tan jóvenes y cada vez nos sentimos más vulnerables ante este sistema que nos quita la esperanza. Ante esta realidad quiero pedirles a los jueces que procedan de forma urgente, entreguen los niños en adopción, renuncien a los prejuicios. No se trata de ubicar a un niño en el hogar de algún familiar de la madre biológica si esta no lo quiere. La consanguinidad no garantiza nada, ser padres no es un instinto sino una necesidad de amar a un hijo desde el primer contacto. A un hijo se lo sueña, se lo imagina y se lo espera. Es duro de entender que un hijo para nosotros jamás llega a los nueve meses, pero las contracciones están, sólo que las llevamos en el alma. Señores jueces, tengo la necesidad y el derecho a ser madre, y esos niños, la urgencia de sentirse hijos. Ustedes tienen toda la posibilidad y la obligación de ofrecerles ese derecho y yo aquí en casa, con todo preparado hace cuatro años, pero sobre todo con la garantía de un gran amor para toda la vida.
Sandra Ahumada
Jujuy 4.000
San Miguel de Tucumán

TRISTE FESTEJO
San Antonio es el patrono de la ciudad de Tafí Viejo. La fiesta en su honor es ya una tradición en nuestro municipio y son muchísimas las familias y los taficeños creyentes que concurren y participan de diversas maneras de estos festejos. Con profunda tristeza y sin poder aún justificar desde ningún concepto el discurso del intendente de Tafí Viejo, Javier Pucharras, es que me permito expresar que los dichos del intendente, como su manifiesto odio a la Iglesia, merecen, a mi juicio y al de numerosos vecinos de Tafí Viejo, una expresión pública que sitúe las cosas en su justo lugar y en su justo término. La Iglesia se ha expresado en la persona del párroco Julio Barbarino, como hace habitual y sabiamente: estudiando los hechos, investigando sus acciones y escuchando a la gente. Hay que respetar la institución de donde emana el reclamo, teniendo en cuenta que no es la queja de la Iglesia sino que esta pone en palabras el reclamo de todo un pueblo. La Iglesia es portadora de la sabiduría del mismo Dios. Para la gente de Tafí Viejo, como para muchas otras, la voz de la verdad procede justamente de ella. Atacarla, para defendernos, es propio de quienes aún no han entendido que la autoridad es servicio y que en consecuencia, debemos hacernos cargo de ello. Como católico comprometido y como vecino de Tafí Viejo, me siento agraviado personal y comunitariamente. Tuvimos una triste fiesta patronal.
José Domínguez
Avenida Constitución 2.300
Tafí Viejo-Tucumán

CALLE ABANDONADA
Se halla en estado de total abandono la calle Castelli, entre el 1.900 y el 2.000 (Barrio Echeverría). Hay presencia de roedores, de aguas servidas y de olores nauseabundos. Los vecinos que viven allí desde hace más de 50 años, merecen un barrio limpio y ordenado. Mi suegra, que allí vive, sigue pagando en tiempo y forma todos los impuestos y se encuentra al día. Señores funcionarios, tomen cartas en el asunto para que esta zona tenga alumbrado, enripiado y limpieza, que le hace falta y desde hace muy mucho tiempo.
Humberto Vicente Romano
humberto0914@hotmail.com
"¡AY, PATRIA MÍA!"
"¡Ay, patria mía!", fue la última expresión de este probo gran militar y abogado argentino, Manuel Belgrano. Cómo podemos asimilar, que hasta ahora, en esta hermosa tierra que Dios nos legó, no tengamos dirigentes que se parecieran a este gran ejemplo. ¿Cómo podemos resignarnos a convivir entre la corrupción, la mentira, la impunidad, el robo, faltas humanitarias de salud, educación, seguridad, etcétera. mientras otros viven el gran jolgorio gozando de su sueldo y toda clase de privilegios? Pregunto, ¿en esta forma podemos forjar el país que soñamos y el pueblo vivir con dignidad? Pero no olvidemos nunca que después de la muerte, todas las almas, pasarán para ser juzgadas y para la eternidad por el Altísimo.
Pedro Ibáñez
San Lorenzo 903
San Miguel de Tucumán
CÉSAR PELLI (I)
Hace algunos años, LA GACETA publicó una encuesta realizada a niños de escuelas de la provincia, quienes manifestaban que "no tenían ejemplos a seguir, arquetipos humanos a quienes imitar", lo que me produjo una gran preocupación. En esos días, invitado por el mismo diario vino el prestigioso periodista Nelson Castro, a quien le comenté tal hecho y le manifesté que ello no reflejaba la realidad de lo que acontecía en nuestra patria, que conocía personas que estaban trabajando seriamente en áreas muy importantes, con logros significativos, que eran valiosos aportes a nuestro desarrollo y progreso, pero que nadie conocía su existencia y menos sus aportes; y le manifesté que ello era responsabilidad de los medios de comunicación, que a veces difunden las acciones de los transgresores en general, hasta con detalles de mal gusto, mientras ignoran a aquellos. En estos días, LA GACETA nos ha regalado a los tucumanos la visita del arquitecto Pelli, su hijo más prestigioso, que ha puesto a nuestra provincia en el escenario mundial, gracias a su reconocida capacidad creadora y a sus profundos conocimientos de los distintos aspectos de su profesión. Ello le ha valido el reconocimiento universal, que como él lo manifiesta es el resultado de un 10 % de inspiración y un 90 % de esfuerzo. Entre los aspectos más destacables -si no el más- de tal visita está el masivo y espontáneo acompañamiento de los tucumanos a quien es un comprovinciano líder en su actividad en el mundo. Para un lego como yo, resulta difícil explicar la razón de este fenómeno sociológico de tanta significación para su destinatario como para la ciudadanía en general, por lo que dejo su explicación para los expertos. Sólo deseo expresar mi agradecimiento a LA GACETA por su decisión de traerlo; y a mis comprovincianos, decirles que esta espontaneidad y masividad, con las que acompañaron al ilustre visitante, evidencian que en ellos está intacta la capacidad para reconocer las conductas y los auténticos valores éticos que convierten a algunos seres humanos en verdaderos ejemplos. Arquitecto Pelli, gracias por su humildad, su bonhomía, su disposición al diálogo abierto y franco con todos y fundamentalmente con los jóvenes, su fino sentido del humor, y sobre todo por su confesado amor por la tierra que lo vio nacer y su reconocimiento y agradecimiento por todo lo que esta le brindó en su formación profesional y humana, que es la condición que lleva como estandarte de su tucumanía por los caminos del planeta que debe transitar. Maestro Pelli, gracias por todo lo que nos mostró y enseñó. Compatriotas, estos son los ejemplos a seguir, los arquetipos humanos a quienes debemos imitar, que en estos tiempos escasean y nos hacen tanta falta.
Adolfo Valeriano Poliche
trancas_10@hotmail.com
CÉSAR PELLI (II)
Desde niño me enseñaron a respetar al prójimo. Y la vida me indujo a respetar mucho más al prójimo que sabe. Por eso, cuando leo que algún eminente hijo de estos lares emite una opinión con la que comulgo, me siento halagado en mi modesto intelecto. En este caso, me refiero a César Pelli, que en su visita hizo gala de la humildad de los grandes. Dijo Pelli que el nuevo edificio de la Legislatura le pareció "horrible" y caro, y que en Tucumán tenemos arquitectos calificados para haber hecho algo mejor y a menor precio. Yo opiné en LA GACETA que a mi juicio se trata de un adefesio de costo incierto y digno de mejor causa. Al famoso arquitecto "no le ato los zapatos". Pero en algo coincidimos.
José Luis Quirós
Junín 412
San Miguel de Tucumán
CÉSAR PELLI (III)
Soy un tucumano del que se enorgullece que un profesional de esta estirpe sea una cara visible no tan sólo argentina sino tucumana en el mundo. Lamento no haber podido conseguir las entradas para escucharlo en directo; de todos modos, felicito a LA GACETA por la gran idea de traer a este prestigioso arquitecto. Creo que no hay palabras ni calificativos que alcancen para describir la talla de este gran señor. Sería una muy buena idea nombrarlo no tan sólo visitante ilustre, sino además patrimonio viviente de la ciudad y proponerle el cargo de asesor urbanístico de esta ciudad (desde su estudio). Recuperemos el Jardín de la República de la mano de este tucumano; estaríamos en más que excelentes manos. Gracias, arquitecto, por permitirnos presumir ante el mundo con usted.
Víctor Hugo Ruiz
ingvhruiz@gmail.com
VEREDA DETERIORADA
La vereda de un negocio de 24 de Septiembre al 600 se halla deteriorada. Para peor tiene una rampa muy inclinada que dificulta el paso de los peatones, en especial de los discapacitados y los viejos. ¿Tendrá que quebrarse alguien para repararla?
Norma del Valle Sebastiani
norvase1939@gmail.com







