EL TANGO 01
Con las personas de nuestro entorno siempre buscamos conocer su personalidad y para ello observamos los comportamientos en general para formar nuestra opinión. Y esta misma manera la aplicamos para formar nuestra opinión de los personajes públicos. Por supuesto que esta apreciación puede no ser objetiva y de allí que esta sea algo totalmente personal. Me voy a referir a cómo interpreto un proceder de la Presidenta. Sus viajes semanales a Calafate los hace en el Tango 01 que es un avión de vuelo comercial e internacional. Tienen capacidad para más de 150 pasajeros, pero en este caso es utilizado para transportar dos o tres personas. Pienso que nadie en el mundo, así sea un magnate del capital internacional, comete semejante derroche cuando existen aviones pequeños tan modernos y seguros como las grandes aeronaves que se alquilan en todas las plazas del mundo. Y peor aún cuando este dispendio se hace utilizando los sagrados dineros públicos. Esta actitud la interpreto como una manifestación de egocentrismo extremo que se justifica utilizar un medio suntuoso cien veces más caro que un medio acorde con su dimensión. Cabe preguntarse si en todos los casos en que deba manejar bienes públicos lo hará con semejante irresponsabilidad. Ahora si a todo esto le sumamos el uso de la súper nave presidencial para un uso no ligado a actividad gubernamental sino particular (el hijo de la Presidenta es un ciudadano más), ya entramos en el campo de la legalidad.
Carlos F. Espejo
Salta 307
San Miguel de Tucumán

AFIP-DGI
Realmente no tiene sentido la protesta de los empleados de la AFIP-DGI Regional Tucumán, porque más temprano o más tarde a los contribuyentes, igual nos tratan desconsideradamente. Ante cualquier consulta responden con suficiencia y desgano que la debemos realizar por internet, como si les molestara responder sin percibir nada y que fuéramos personalmente. La mitad de los contribuyentes no tenemos computadora ni sabemos usar internet, lo que nos obliga a contratar servicios que disponemos sin cargo (propaganda mediante) en la AFIP-DGI. Es más, todos sus empleados saben que si el contador más avezado no logra cumplir con las exigencias cambiantes y complicadas de la AFIP, con más razón nosotros que dependemos de la mezquina buena voluntad de ellos. En mi opinión personal, me conviene que atiendan a la tarde, desde las 14 hasta las 21, y los sábados de 9 a 12, no se superpondría con la administración municipal, trámites bancarios ni trato con mayoristas.
Roberto N. Córdoba
Santiago del Estero 1.512
San Miguel de Tucumán

ESTATUAS
En julio, se cumplirán dos años de que a la Municipalidad capitalina se les rompieran las estatuas de Lucas Córdoba y el Obispo Colombres cuando fueron retiradas en su afán de protegerlas de los vándalos. En un comienzo informaron que no tenían $270 para comprar nueve bolsas de $30 del material necesario para hacer las obras, llegando al extremo de hacer un expediente por dicho importe. Luego hechos los trabajos necesitaban la buena voluntad de Obras Públicas que les facilitara una grúa y un camión para trasladarlas, pero ello nunca ocurrió. En Buenos Aires cuando manos anónimas rompieron las esculturas de los cómicos Olmedo y Portales fueron repuestas en menos de diez días. Lo expuesto refleja las prioridades de nuestros gobernantes. Por ello y teniendo conocimiento de que las estatuas de nuestros dos próceres están hechas y olvidadas en un galpón que la Municipalidad tiene en el parque 9 de julio, pido que las autoridades municipales intervengan en el asunto -si es necesario que tome cartas el gobernador-, ya que se trata de una cuestión que hace a la imagen de la provincia, y dispongan la inmediata reposición de las mismas a fin de que los tucumanos podamos celebrar el 9 de Julio con la totalidad de las estatuas en la avenida Soldati.
Jorge Bravo Córdoba
Santa Fe 283
S. M. de Tucumán
INCENDIO EN EL CHURQUI
Quiero pedir disculpas a los Bomberos Voluntarios de Tafí del Valle por haber pensado, al ver persistir el incendio del Churqui hasta la tarde, que no intervinieron para sofocarlo. En 1994, cuando nuestra fábrica se incendió, viví en carne propia la violencia del fuego, la excelente predisposición de los Bomberos Voluntarios y el insuficiente equipamiento, porque contra el fuego todo es insuficiente. Apoyo desde mucho antes de ese incendio a los Bomberos Voluntarios de Yerba Buena, por los que siento gran admiración y simpatía. El sentido principal de mi carta fue tratar de despertar sensibilidad en todos los responsables para evitar en lo posible los fuegos que año tras año se repiten en distintos sectores del valle y sus cerros aledaños, con el daño ecológico mencionado. Sin duda, no todos estamos en condiciones de correr a colaborar con los bomberos. Pero quizá sea una idea viable la instalación de una sirena, que se oiga en todo el valle, y que alerte a todos los habitantes ante alguna catástrofe, de manera que todo aquel que pueda y quiera, acuda en ayuda de las brigadas. A las autoridades municipales y a Defensa Civil les queda la tarea de advertir con suficiente énfasis a turistas, veraneantes y residentes sobre el peligro del fuego, principalmente en invierno. Y que cada cual asuma la responsabilidad que le quepa.
Miguel Rohmer
miguelrohmer@yahoo.com.ar
"PASEN UN LINDO DÍA"
Cuando éramos niños, mis hermanos y yo hacíamos un bolsillo con las moneditas de los vueltos y algo le regalábamos a nuestro padre. El tiempo pasó. Me llegó el tiempo de padre con tres maravillosos hijos; gozo de familiares, de agasajos y de lindos presentes. El tiempo no se detiene. Empezaron a aparecer los primeros nietos y a multiplicarse los regalos y los cariños. Debo aceptar que los años no vienen solos; las fuerzas y el empuje nos van abandonando; la experiencia nos arruga la piel: los músculos descansan; de tanto acumular juventudes, los inviernos blanquearon nuestros cabellos, pero no el pensamiento y el recuerdo de haber dicho y haber recibido tantos: "¡Feliz día, papá! ¡Sos un genio total! ¡Gracias por todo lo que nos diste y nos das! ¡Viejo, mi querido viejo!" Y mil palabras más dichas con verdadero sentimiento y agradecimiento a ese otro ser que nos dio la vida, la crianza y a ser lo que somos. Padres buenos, hijos mejores, para ellos, todas las bendiciones del cielo. Gócenlo si lo tienen; no lo olviden si no lo tienen, y si lo tienen y se olvidaron de él, ríndanle homenaje en vida, después ya poco sirve. Un buen padre quiere lo mejor para su hijo (aunque él no sirva) y se esforzará para darle hasta lo que él careció. Por las dudas, no tomen tanto; sólo lo justo, y pasen un lindo día en familia.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180, Barrio 20 de Junio
San Miguel de Tucumán
SOR LUCÍA (I)
Veo que ha causado escozor lo expresado por sor Lucía; apoyo lo expresado por Tulio Ottonello en su carta del 13/6. He vivido cada época desde 1950, y observado como, según el color político del gobierno de turno, se validan o invalidan los sucesos ocurridos. Pareciera que la Justicia Divina puede ser acomodada a gusto y paladar de ciertas personas. Se habla de injusticias y estas no existen. Tampoco hay victimarios ni víctimas inocentes. Cada cual recibe de parte de esa justicia, por medio de la ley de causas y efectos, lo bueno o lo desgraciado que le sucede. Los medios por los que esta se vale, no involucra a personas extrañas al problema. Ningún suceso está fuera de orden, caso contrario se estaría invalidando a la infalible Justicia Divina. No se plantea esto, porque muy pocos son capaces de aceptar sus culpas, en incluso tratan de que otros las carguen. La hipocresía está siempre por delante; pero más tarde o más temprano, cada cual tiene lo que merece. La ética, la solidaridad y la vocación de servicio, son las herramientas protectoras de todas las personas que las usan.
Arturo Rodríguez Rengel
arrengel@hotmail.com
SOR LUCÍA (II)
Parece que los lectores Otonello y Barrenechea no han entendido mi carta. Primero, no cargo sobre las espaldas de sor Lucía (a quien conozco) ninguna responsabilidad. Dije claramente que me hubiera gustado ver y oír monjitas reclamar por las injusticias de entonces y que por su investidura, debiera ser un poco más caritativa con sus comentarios. En la Argentina de entonces había realmente incertidumbre, inflación, pobreza, corrupción, mentiras, inseguridad, etcétera. Lo vimos y lo vivimos a diario. Doy gracias a Dios que no me detuvieron e interrogaron. Pero para que se mida el terror que había en aquel entonces, comparto una vivencia: Un hermano mío me confesó con lágrimas en los ojos, que quemó unos dibujos que hice y las revistas de donde los tomé, por temor a que las autoridades realizaran un procedimiento de averiguaciones y me detuvieren. Eso era inseguridad. Debíamos salir con el DNI en el bolsillo pues si no lo teníamos podíamos ser detenidos en averiguación de antecedentes con el riesgo de no volver como les ocurrió a muchos. La incertidumbre era total. La inflación era feroz. La corrupción quedó comprobada y la deuda externa subió a cifras siderales. Se anularon las garantías constitucionales, se cerraron los partidos políticos, los gremios y sindicatos; había censura de la prensa. Pueden verlo en cualquier libro o sitio de internet. La mentira de sostener los valores cristianos, mientras se robaba, torturaba y mataba. Y eso también está demostrado. Y leyendo sólo los diarios, se puede comprobar que hoy, no se está gobernando para pocos, sino, para todos. Y si así no lo hicieren, Dios y nosotros, o sea, La patria, se los reclamaremos. Sencillo.
Juan José Valdecantos
jotavero57@yahoo.com.ar
EL BARRIO JUDICIAL
El Barrio Judicial ha sido y es agredido por los políticos, personajes ineptos. Como vecinos, hemos recurrido a Salud Pública por los canales que nos rodean, por las calles intransitables y una serie de deficiencias que nos llevan día a día a devaluar las propiedades. Ojalá que estos señores recapaciten y hagan algo, ya que el municipio nos ignora.
Aldo Roque Beltrán
al2beltranm38@hotmail.com
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







