La convocatoria de una figura trascendente

16 Junio 2012
Se suele afirmar a menudo -no sin razón- que la moda de lo superficial, del éxito fácil, de lo intrascendente ha conquistado una buena parte de la sociedad en los últimos lustros. En diferentes ámbitos de la comunicación se promueven con frecuencia el individualismo, trivialidades, chismografía, aquellos cinco minutos de fama a costa de lo que fuere. Varios de los valores esenciales han entrado crisis, tales como la falta de ética, de respeto, la palabra empeñada, la solidaridad. Por esa razón, sorprende gratamente que la visita de César Pelli, prestigioso arquitecto tucumano, haya concitado la inusitada atención de miles de comprovincianos, ávidos por conocerlo.

Hace dos años, un fenómeno similar, que superó los cálculos de los organizadores, fue la presencia del escritor uruguayo Eduardo Galeano que vino el 27 de octubre de 2010 a presentar su libro "Espejos: una historia casi universal". El encuentro con el público tuvo lugar en el teatro Alberdi. Tres horas antes había más tres cuadras de cola -jóvenes en su mayoría- para ingresar al centenario coliseo. La multitud que no pudo ingresar tuvo que seguir las alternativas de la charla del autor de "Las venas abiertas de América latina" a través de las pantallas dispuestas en el exterior del edificio. La cola volvió a repetirse al día siguiente en las puertas de la librería El Griego, donde el escritor firmó ejemplares.

Como parte de los actos por el centenario de su fundación, LA GACETA invitó a este tucumano que ganó merecido renombre en el mundo de la arquitectura por obras como el Winter Garden de Niágara Falls, el Pacific Design Center de Los Ángeles, el Winter Garden en World Financial Center de Nueva York y las Torres Petronas de Kuala Lumpur (Malasia), que es la que mayor fama le dio. El martes pasado, ocasión en que el público debía canjear un cupón por una invitación para poder asistir a la charla en el teatro San Martín, dos horas antes había una cola de cuatro cuadras. En apenas 20 minutos, se distribuyó el total de las localidades. El interés por conocerlo, por tocarlo, por saludarlo, no cesó en los días siguientes.

Los arquitectos no suelen ser figuras que despiertan una suerte de idolatría en una sociedad como lo son, por ejemplo, los deportistas, los escritores o los cantantes. Sin embargo, la figura de Pelli adquirió esa trascendencia entre los tucumanos, ávidos de estar cerca de un hombre que sobre la base de humildad, talento, perseverancia, pragmatismo y buena suerte construyó un camino trascendente, sin menospreciar nunca sus orígenes. Reconoció el valor de su provincia en su formación y en su concepción de la arquitectura. "Una influencia sin duda fue Tucumán. Los espacios públicos de Tucumán son una referencia continua aunque trabaje en el Tíbet. Las enseñanzas de mi padre y madre siguen estando presentes en mi casa. Son principios básicos de vida que afectan todo lo que yo hago... Tuve profesores fabulosos", dijo.

Se suele señalar a menudo que la nuestra es una sociedad con cada vez menos referentes. Tal vez sea ese hecho el que haya motivado esta multitudinaria convocatoria: ver en Pelli un modelo a seguir. Bienvenido sea si los jóvenes ven en su acción y sus logros un camino posible para su realización. La visita del famoso arquitecto nos deja una sensación positiva de que todo es posible, sobre todo si se lo emprende con buen humor.

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