Un ultraalperovichista estampará su firma en el proyecto de La Cámpora

Guillermo Gassenbauer, hombre de confianza en Casa de Gobierno, trabaja junto a Salim. "La facultad de aprehensión sigue vigente. Pero no puede realizarse este acto con la persona detenida 'por las dudas'", aclaró el representante del movimiento kirchnerista

Por Redacción Política 15 Junio 2012
La modificación del inconstitucional Código de Contravenciones Policiales ha abierto un juego de final incierto en el bloque oficialista Tucumán Crece. El borrador del proyecto de ley que presentará en los próximos días el camporista Jesús Salim ya cuenta con el aval de Guillermo Gassenbauer, uno de los principales soldados que tiene el alperovichismo en la Cámara.

El integrante más joven del parlamento decidió acompañar al dirigente de Famaillá, que parecía estar solo en esta ocasión. "Al proyecto lo vamos a armar entre los dos. Él me permitió proponer un par de cambios que considero importantes. Esta es una norma que debemos y queremos modificar, porque fue creada durante la dictadura y ya pasaron más de 30 años. Hay que actualizarla a los tiempos que corren", señaló Gassenbauer, que anoche participó del foro organizado por La Cámpora.

La ley de contravenciones fue declarada inconstitucional por la Corte de la Nación en 2010. Este año, el oficialismo y la oposición comparten la idea de modificar esa norma. El radicalismo elevó un proyecto de ley en diciembre, firmado por Ariel García. En mayo, el secretario de la comisión de Seguridad y Justicia, Marcelo Caponio, formalizó su propuesta, que lleva la firma del presidente del bloque, Roque Álvarez, y de todos los justicialistas del grupo de trabajo. El único que no acompañó esa idea fue el presidente de la comisión, Gerónimo Vargas Aignasse, quien dice no estar de acuerdo con el espíritu de ese código. La disputa llegó a generar una fuerte discusión entre ambos legisladores, aunque luego limaron asperezas vía Twitter. En la escena aparecieron otros actores. El ex vicegobernador Fernando Juri también prometió acercar un proyecto de ley. Hasta el jefe de Policía, Jorge Racedo, confesó que acercarán una iniciativa a través del PE.

En el medio de esta polémica, La Cámpora apareció con una apuesta fuerte. Y para que la sorpresa sea mayúscula, un sector del alperovichismo salió a respaldar ese proyecto camporista. Por lo bajo, muchos oficialistas calificaron de "blanda" la propuesta de Salim.

Gassenbauer, en ese sentido, explicó que el texto todavía no es definitivo, y que todos los sectores pueden hacer aportes. "Hay que dejar en claro que las contravenciones no son delitos ni figuras predelictuales. Se trata de faltas menores que el Estado busca sancionar para lograr una mejor convivencia social", afirmó. El movimiento kirchnerista les dio prioridad a sanciones que no implican la privación de la libertad del infractor, como tareas comunitarias y multas. Sin embargo, Gassenbauer expresó que eso no implica que la Policía dejará de tener la potestad de aprehender. "Sí está contemplado que, en el acto, se debe notificar al Juzgado Contravencional de turno, cuya puesta en funcionamiento es urgente. Por eso es que también puede ser útil escuchar a la propia fuerza de seguridad; ellos son los que trabajarán con esta norma", dijo.

Salim aclaró que los agentes deberán actuar según las órdenes emanadas de la Justicia. "La facultad de aprehensión sigue vigente. Pero no puede realizarse con la persona detenida 'por las dudas'. Lo que no podemos permitir es un sistema en el que la Policía actúa sin control judicial alguno, salvo la instancia eventual de la apelación, y en el que una persona pasa 48 horas privada de la libertad so excusa del 'tramite del sumario contravencional', sin garantizar derecho de defensa alguno", cerró Salim.

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