Horacio González es licenciado en Sociología, preside la Biblioteca Nacional y forma parte del grupo Carta Abierta. Si bien es considerado como un de los intelectuales del país que simpatizan con el kirchnerismo, González no duda en cuestionar algunas políticas del Gobierno, como la minera y la tributaria, que grava el Impuesto a las Ganancias. No obstante, asegura que dentro del kirchnerismo no ve a nadie con el perfil político necesario para suceder a Cristina Fernández de Kirchner en la presidencia. En su paso por Tucumán, el sociólogo disertó durante el cierre del 8° Mayo de las Letras y dialogó con LA GACETA.
- ¿Qué análisis hace de estos ocho años del kirchnerismo?
- El kirchnerismo es un fuerte productor de símbolos. Por ejemplo, el retiro de un retrato (el de Jorge Videla) que, en un principio, se pareció más a un gesto de un movimiento estudiantil. Y eso lo hizo un Presidente. Kirchner actuó desde la debilidad, producto de un momento electoral en donde su respaldo electoral fue deficiente. El kirchnerismo puede ser entendido -y esa es la crítica que se le hace desde los grandes medios- como la concentración del poder desde el Estado. Donde el Estado no intervenía desde varias décadas. Aún sin coincidir con esta opinión, lo que puedo decir es que hoy el kirchnerismo no está en el lugar de la debilidad.
- ¿Qué piensa de los dirigentes políticos que están con el kirchnerismo, pero que no son kirchneristas en su esencia?
- No sé a lo que se refiere con eso (se ríe). Yo le pregunto a usted: ¿qué sería no ser un verdadero kirchnerista... ?
- El caso de los gobernadores como Scioli o Urtubey. El gobernador tucumano es resistido por los jóvenes locales K de La Cámpora.
- La verdad es que a esta situación local no la conocía. Pero creo que para gobernar un país difícil como la Argentina hay que aceptar que en una provincia, por ejemplo, gobierne (Luis) Beder Herrera. Personalmente trabajaría para que dejen de existir gobiernos provinciales paternalistas, con el control clientelista de los votos. Ojo que esto también pasa en el conurbano bonaerense. Los gobiernos provinciales son conservadores y por lo tanto populistas.
- ¿Cree que la clase media vea con buenos ojos el hecho de que Cristina se haya alejado de Hugo Moyano?
- La clase media conservadora nunca va a ver con buenos ojos a la Presidenta por mas que se pelee con Moyano. Nunca la verá bien. Pero hay que tener en cuenta que Moyano está esgrimiendo una vieja reivindicación, que es elevar el mínimo no imponible de las ganancias, como lo solicita mucha gente. Tarde o temprano eso va a llegar. Está muy retrasada la decisión del Gobierno sobre el Impuesto a las Ganancias, que afecta a un sector muy grande de la clase trabajadora.
- ¿Cuál es su opinión sobre la política minera del Gobierno?
- Hay núcleos de la población que se ven afectados por el estilo de minería que se practica. El discurso sobre que todo se hace en nombre del desarrollo nacional es un tipo de razonamiento que yo corregiría un poco. Creo que debe haber desarrollo nacional, pero no es bueno que en nombre del desarrollo nacional se vulneren los derechos del medio ambiente.
- Alicia Kirchner y Máximo Kichner suenan para suceder a la Presidenta si es que no hay reforma de la Constitución...
- Eso corre por su cuenta. Yo no veo a nadie que se perfile. Veo a muchos que querrán perfilarse.
- ¿Usted imagina, entonces, a Cristina conduciendo el país?
- No vería inconvenientes en que Cristina siga si existieran las bases constitucionales adecuadas. Si se cumplen, no tengo problemas en que continúe. Si los kirchneristas me permiten la herejía, me gustaría una Cristina renovada. Quiero aclarar que no veo una sucesión a la altura de lo que significa Cristina como articuladora de un gran movimiento social.
- ¿Qué análisis hace de estos ocho años del kirchnerismo?
- El kirchnerismo es un fuerte productor de símbolos. Por ejemplo, el retiro de un retrato (el de Jorge Videla) que, en un principio, se pareció más a un gesto de un movimiento estudiantil. Y eso lo hizo un Presidente. Kirchner actuó desde la debilidad, producto de un momento electoral en donde su respaldo electoral fue deficiente. El kirchnerismo puede ser entendido -y esa es la crítica que se le hace desde los grandes medios- como la concentración del poder desde el Estado. Donde el Estado no intervenía desde varias décadas. Aún sin coincidir con esta opinión, lo que puedo decir es que hoy el kirchnerismo no está en el lugar de la debilidad.
- ¿Qué piensa de los dirigentes políticos que están con el kirchnerismo, pero que no son kirchneristas en su esencia?
- No sé a lo que se refiere con eso (se ríe). Yo le pregunto a usted: ¿qué sería no ser un verdadero kirchnerista... ?
- El caso de los gobernadores como Scioli o Urtubey. El gobernador tucumano es resistido por los jóvenes locales K de La Cámpora.
- La verdad es que a esta situación local no la conocía. Pero creo que para gobernar un país difícil como la Argentina hay que aceptar que en una provincia, por ejemplo, gobierne (Luis) Beder Herrera. Personalmente trabajaría para que dejen de existir gobiernos provinciales paternalistas, con el control clientelista de los votos. Ojo que esto también pasa en el conurbano bonaerense. Los gobiernos provinciales son conservadores y por lo tanto populistas.
- ¿Cree que la clase media vea con buenos ojos el hecho de que Cristina se haya alejado de Hugo Moyano?
- La clase media conservadora nunca va a ver con buenos ojos a la Presidenta por mas que se pelee con Moyano. Nunca la verá bien. Pero hay que tener en cuenta que Moyano está esgrimiendo una vieja reivindicación, que es elevar el mínimo no imponible de las ganancias, como lo solicita mucha gente. Tarde o temprano eso va a llegar. Está muy retrasada la decisión del Gobierno sobre el Impuesto a las Ganancias, que afecta a un sector muy grande de la clase trabajadora.
- ¿Cuál es su opinión sobre la política minera del Gobierno?
- Hay núcleos de la población que se ven afectados por el estilo de minería que se practica. El discurso sobre que todo se hace en nombre del desarrollo nacional es un tipo de razonamiento que yo corregiría un poco. Creo que debe haber desarrollo nacional, pero no es bueno que en nombre del desarrollo nacional se vulneren los derechos del medio ambiente.
- Alicia Kirchner y Máximo Kichner suenan para suceder a la Presidenta si es que no hay reforma de la Constitución...
- Eso corre por su cuenta. Yo no veo a nadie que se perfile. Veo a muchos que querrán perfilarse.
- ¿Usted imagina, entonces, a Cristina conduciendo el país?
- No vería inconvenientes en que Cristina siga si existieran las bases constitucionales adecuadas. Si se cumplen, no tengo problemas en que continúe. Si los kirchneristas me permiten la herejía, me gustaría una Cristina renovada. Quiero aclarar que no veo una sucesión a la altura de lo que significa Cristina como articuladora de un gran movimiento social.







