"Un símbolo del horror". Así definió el legislador José "Gallito" Gutiérrez al centenario edificio de la ex Brigada de Investigaciones de la Policía, al que propone derrumbar mediante un polémico proyecto de ley. Pero no es el único argumento del alperovichista para defender la cuestionada iniciativa. "Sacando el Congreso de la Nación, la nueva Legislatura de Tucumán es la mejor de la democracia en el país. Es una obra espectacular, pero la ex Brigada le quita toda hermosa la vista desde la plaza Urquiza; esa fachada no puede quedar ahí. Tenemos que ser objetivos y prudentes, y buscar un progreso", le dijo Gutiérrez a LA GACETA.
Unos 30 metros y un siglo
En el predio de avenida Sarmiento al 600 conviven los dos inmuebles que mencionó el parlamentario oficialista. Los separan unos 30 metros, pero también un siglo de vida.
La ex Brigada fue diseñada por el arquitecto belga Alberto Pelsmaekers a principios del siglo XX. Siempre funcionó como dependencia policial, pero la ocuparon diferentes reparticiones. Desde 1999 que no se ven más uniformes azules allí dentro. Se trasladó la Brigada y, una década más tarde, se demolió parte de la centenaria construcción para darle espacio al proyecto de la nueva Legislatura.
Sólo quedaron en pie los 30 metros de fachada y los siete de profundidad, preservados por decisión de la Justicia.
El 24 de abril, los oficialistas Gutiérrez y Sisto Terán Nougués presentaron un proyecto de ley cuyo objetivo es derrumbar el viejo inmueble. "La idea es destrabar la cuestión judicial. Cuando se ideó la nueva Cámara, se puso un artículo que decía que se debía respetar esa fachada. Pero no es Patrimonio Histórico y Cultural; no figura en la ley", aseveró "Gallito" Gutiérrez.
Además, el dirigente oriundo de Garmendia ratificó que el valor simbólico de esa obra es negativo. "Eso fue un centro clandestino de detenciones, de torturas y de secuestros. Conlleva un recuerdo horrible, que nada tiene que ver con ese hermoso pulmón de Barrio Norte. No podemos permitir que ese lugar siga tapando la vista de la plaza Urquiza", remarcó el parlamentario del bloque Tucumán Crece.
Pese a que mantiene firme su postura, Gutiérrez aseguró que tiene la intención de conversar otros sectores para llegar a un acuerdo. Después de eso, buscará que su proyecto sea debatido en el recinto. "Tengo el apoyo de todo el bloque", dijo el legislador.
Pero el parlamentario ya está advertido sobre lo complejo de la cuestión. De hecho, la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural ya está analizando un pedido para que la ex Brigada sea incorporada al listado de inmuebles protegidos por ley. Ahora, a la polémica se sumó la Fundación Memorias e Identidades del Tucumán. Desde el organismo que nuclea a referentes de organizaciones de defensa a los Derechos Humanos le enviaron una nota al presidente subrogante de la Legislatura, Regino Amado, para requerirle que la iniciativa sea desechada. "La realidad no se borra de un plumazo, y mucho menos de un plumazo legislativo. Es una demostración de que no se ha entendido lo que esta democracia que vivimos ha sabido construir. (El proyecto) usa el argumento del horror para justificar el derribo del edificio y desconoce, entre otras cuestiones, la ley nacional Nº 26.691, que crea los Sitios de Memoria en aquellos lugares donde se llevaron a cabo la tortura, la muerte y el avasallamiento a la dignidad humana", advirtieron desde la fundación presidida por Marta Rondoletto.
Otra postura
Desde la fundación cuestionaron la postura de los parlamentarios oficialistas. "Es evidente que los legisladores Gutiérrez y Terán no confían en las capacidades de los seres humanos de sobreponerse a los golpes más terribles, y no han entendido que a ello contribuyen, en este caso, la conservación y el señalamiento de estos lugares de tortura y muerte. La acción sirve para la reparación simbólica de todas la víctimas y el compromiso del Estado de no repetición de las persecuciones y crímenes contra la ciudadanía", expresaron.
Tras ello, la fundación propuso abordar la cuestión desde una óptica totalmente distinta a la de los autores del proyecto. "Las paredes de la sede de la ex Brigada, identificadas con el terror y la impunidad, deben darles a las generaciones venideras testimonio de la capacidad de reconstrucción del tejido social de los tucumanos. Y por ello, ese edificio no sólo debe ser conservado, sino acondicionado en tanto Sitio de Memoria, para la realización de acontecimientos y actividades culturales, educativas y sociales", expresaron desde Memorias e Identidades del Tucumán.
¿Qué protege el edificio? Un fallo de 2008 ordenó respetar la fachada por su valor histórico. Luego, se la protegió con una ley.
¿Qué proponen los legisladores? Terán y Gutiérrez buscan derogar el artículo que resguarda la fachada para poder demolerla.
¿Es la ex Brigada Patrimonio Cultural? No figura en el listado de inmuebles protegidos. Pero la Comisión analiza agregarla.
¿En qué estado está el proyecto? El texto llegó el 24 de abril a mesa de entradas. Aún no tiene dictamen de comisión.
¿Podría ser tratado en la próxima sesión? Es poco probable. José Gutiérrez quiere reunirse antes con diversos sectores.
Unos 30 metros y un siglo
En el predio de avenida Sarmiento al 600 conviven los dos inmuebles que mencionó el parlamentario oficialista. Los separan unos 30 metros, pero también un siglo de vida.
La ex Brigada fue diseñada por el arquitecto belga Alberto Pelsmaekers a principios del siglo XX. Siempre funcionó como dependencia policial, pero la ocuparon diferentes reparticiones. Desde 1999 que no se ven más uniformes azules allí dentro. Se trasladó la Brigada y, una década más tarde, se demolió parte de la centenaria construcción para darle espacio al proyecto de la nueva Legislatura.
Sólo quedaron en pie los 30 metros de fachada y los siete de profundidad, preservados por decisión de la Justicia.
El 24 de abril, los oficialistas Gutiérrez y Sisto Terán Nougués presentaron un proyecto de ley cuyo objetivo es derrumbar el viejo inmueble. "La idea es destrabar la cuestión judicial. Cuando se ideó la nueva Cámara, se puso un artículo que decía que se debía respetar esa fachada. Pero no es Patrimonio Histórico y Cultural; no figura en la ley", aseveró "Gallito" Gutiérrez.
Además, el dirigente oriundo de Garmendia ratificó que el valor simbólico de esa obra es negativo. "Eso fue un centro clandestino de detenciones, de torturas y de secuestros. Conlleva un recuerdo horrible, que nada tiene que ver con ese hermoso pulmón de Barrio Norte. No podemos permitir que ese lugar siga tapando la vista de la plaza Urquiza", remarcó el parlamentario del bloque Tucumán Crece.
Pese a que mantiene firme su postura, Gutiérrez aseguró que tiene la intención de conversar otros sectores para llegar a un acuerdo. Después de eso, buscará que su proyecto sea debatido en el recinto. "Tengo el apoyo de todo el bloque", dijo el legislador.
Pero el parlamentario ya está advertido sobre lo complejo de la cuestión. De hecho, la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural ya está analizando un pedido para que la ex Brigada sea incorporada al listado de inmuebles protegidos por ley. Ahora, a la polémica se sumó la Fundación Memorias e Identidades del Tucumán. Desde el organismo que nuclea a referentes de organizaciones de defensa a los Derechos Humanos le enviaron una nota al presidente subrogante de la Legislatura, Regino Amado, para requerirle que la iniciativa sea desechada. "La realidad no se borra de un plumazo, y mucho menos de un plumazo legislativo. Es una demostración de que no se ha entendido lo que esta democracia que vivimos ha sabido construir. (El proyecto) usa el argumento del horror para justificar el derribo del edificio y desconoce, entre otras cuestiones, la ley nacional Nº 26.691, que crea los Sitios de Memoria en aquellos lugares donde se llevaron a cabo la tortura, la muerte y el avasallamiento a la dignidad humana", advirtieron desde la fundación presidida por Marta Rondoletto.
Otra postura
Desde la fundación cuestionaron la postura de los parlamentarios oficialistas. "Es evidente que los legisladores Gutiérrez y Terán no confían en las capacidades de los seres humanos de sobreponerse a los golpes más terribles, y no han entendido que a ello contribuyen, en este caso, la conservación y el señalamiento de estos lugares de tortura y muerte. La acción sirve para la reparación simbólica de todas la víctimas y el compromiso del Estado de no repetición de las persecuciones y crímenes contra la ciudadanía", expresaron.
Tras ello, la fundación propuso abordar la cuestión desde una óptica totalmente distinta a la de los autores del proyecto. "Las paredes de la sede de la ex Brigada, identificadas con el terror y la impunidad, deben darles a las generaciones venideras testimonio de la capacidad de reconstrucción del tejido social de los tucumanos. Y por ello, ese edificio no sólo debe ser conservado, sino acondicionado en tanto Sitio de Memoria, para la realización de acontecimientos y actividades culturales, educativas y sociales", expresaron desde Memorias e Identidades del Tucumán.
¿Qué protege el edificio? Un fallo de 2008 ordenó respetar la fachada por su valor histórico. Luego, se la protegió con una ley.
¿Qué proponen los legisladores? Terán y Gutiérrez buscan derogar el artículo que resguarda la fachada para poder demolerla.
¿Es la ex Brigada Patrimonio Cultural? No figura en el listado de inmuebles protegidos. Pero la Comisión analiza agregarla.
¿En qué estado está el proyecto? El texto llegó el 24 de abril a mesa de entradas. Aún no tiene dictamen de comisión.
¿Podría ser tratado en la próxima sesión? Es poco probable. José Gutiérrez quiere reunirse antes con diversos sectores.



