Sarkozy busca el voto de derecha con críticas al inmigrante

Hay demasiados trabajadores extranjeros, dijo.

02 Mayo 2012
PARÍS.- El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, que en el domingo disputará en segunda vuelta su continuidad en el cargo, profundizó su estrategia en busca de votos de la ultraderecha al asegurar que Francia tiene "demasiados trabajadores extranjeros. Nuestro modelo de integración no funciona. ¿Por qué? Porque antes de que se integren los que se encuentran en nuestro territorio, llegan extranjeros", dijo en una entrevista concedida al canal francés de noticias BFM el mandatario, que se ubica entre 8 y 10 puntos porcentuales por debajo del favorito, François Hollande. Para ganar depende de los votos de los que en primera vuelta votaron a la líder ultraderechista Marine Le Pen, que consiguió casi el 17 % de los respaldos. Sin embargo, la líder del partido ultranacionalista francés aseguró, en el acto que anualmente convoca su partido el 1 de mayo en honor de la santa católica Juana de Arco, que no apoyará ni a Hollande ni a Sarkozy en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo domingo.

"El domingo votaré en blanco", dijo Le Pen, quien señaló que quiere demasiado a su país como para "hacerles tomar un camino de falsa esperanza" a sus seguidores.

Según Le Pen, Sarkozy, candidato por el partido gobernante UMP y el candidato socialista Hollande son las "dos caras de una misma moneda" y en consecuencia concluyó que dejaba libertad de voto a sus seguidores. El actual mandatario contraatacó con su propio mitin al aire libre, en un día festivo que convirtió las calles de París en un pacífico campo de batalla político: "Lucharé hasta el último segundo del último minuto porque amo a Francia", dijo a sus partidarios. "¡Nicolas, presidente!", cantaban nuevamente en una plaza a través del Sena desde la Torre Eiffel. "¡Vamos a ganar!".

La última semana de campaña vino cargada de ascendente temperatura, acusaciones cruzadas y un tono discursivo virulento, mientras el país espera con ansias el único debate televisivo entre ambos candidatos, que se realizará hoy, en un ambiente en el que la distancia entre ambos se acorta, según los sondeos. El intercambio verbal es considerado un importante ritual en la campaña electoral. Sarkozy retó en varias ocasiones a Hollande a duelos verbales, pero el socialista conoce perfectamente el estilo ofensivo de debate del mandatario y rechazó todas las ofertas.

Varios analistas habían calculado que, para ganar, el actual presidente puede necesitar hasta un 80 % de los votantes de Le Pen en la primera ronda. Pero los sondeos indican que sólo la mitad de ellos lo harían.

Con unas elecciones parlamentarias en junio, los líderes del Frente Nacional creen que pueden conseguir más escaños en la legislatura, especialmente si una gran derrota de Sarkozy hunde a su partido de centroderecha, el UMP, en una crisis profunda.

En tanto, una nueva encuesta dada a conocer ayer por el diario "Le Monde" afirma que la diferencia entre los candidatos se acorta en el balotaje. Hollande se impondría con el 53% (-1%) frente al 47% (+1%) del candidato conservador, según el sondeo de Ipsos.

Hollande, es dirigente un centroizquierdista de maneras suaves con un mensaje de equilibrio entre impuestos y gastos y sería el primer presidente de izquierdas en 17 años que dirige la segunda mayor economía de la zona euro, después de Alemania. (Télam-Reuters)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios