MATCH POINT PARA PRINCE.- El fabricante de raquetas de tenis Prince Sports solicitó la protección por bancarrota en Estados Unidos a raíz de una creciente competencia, deuda acumulada y un descenso en el gasto discrecional tras la crisis financiera que provocó una caída en las ventas. La compañía, cuyos productos han sido usados por reconocidos tenistas como Maria Sharapova, Patrick Rafter, Martina Navratilova y Gael Monfils, fue fundada en 1970 y también vende calzado deportivo, ropa y accesorios para deportes como el squash y el racquetball. Prince ha cambiado varias veces de mano en la última década. Lincolnshire Management Inc la compró a Benneton Group -matriz de United Colors of Benneton- en 2003, y posteriormente se la vendió a Nautic Partners en agosto de 2007, informó la agencia Reuters. Prince hizo una lista de activos en el rango de 50 millones a 100 millones de dólares y dijo que posee una deuda garantizada de 65 millones de dólares con Authentic Brands Group (ABG)-Prince LLC y alrededor de 10,2 millones en deuda comercial con sus proveedores. La compañía, que solicitó protección bajo el Capítulo 11, podría quedar en manos de ABG-Prince, que posee la mayor parte de su deuda. ABG-Prince cancelará la deuda garantizada a cambio de un 100% de nuevas acciones en la compañía reorganizada.
MAL DIA PARA BANK OF AMERICA. El Bank of America recortará otros 2.000 puestos de trabajo en los sectores de la banca de inversión y la administración de bienes fuera de Estados Unidos, según publicó hoy el diario The Wall Street Journal citando de la compañía. Bank Of América -entidad que aún no se pronunció al respecto- fue uno de los bancos que sufrieron grandes pérdidas durante la crisis financiera de 2008. Tras la compra del banco de inversión Merrill Lynch y del que fuera uno de los grandes financiadores inmobiliarios Countrywide, tuvo que ser rescatado por el Estado.La cúpula de la entidad considera que para que el banco sea de nuevo rentable hay que despedir a unas 30.000 personas del negocio de la banca privada. De confirmarse la información del Wall Street Journal, los despidos afectarían también a los que más ganan del banco, con ingresos anuales de varios cientos de miles de dólares, detalló la agencia DPA.

LA ECONOMÍA NO ES OLÍMPICA PARA GRAN BRETAÑA.- Ser sede de los Juegos Olímpicos este año dará a la alicaída economía británica y a sus empresas solamente un impulso de corto plazo, informó la agencia calificadora Moody's, señalando además que el sector de la construcción ya había disfrutado la mayor parte de los beneficios. Gran Bretaña, que volvió a caer en recesión a inicios de este año, ha invertido 9.000 millones de libras (14.600 millones de dólares) en la construcción de distintas sedes olímpicas, la mayoría de ellas en el este de Londres, y el Gobierno aspira a que los Juegos ayuden a revivir la economía. Moody's describió a las Olimpíadas como una "enorme oportunidad de marketing para las empresas", pero se hizo eco de la visión de muchos economistas al decir que la celebración sólo tendría efectos efímeros en la economía. "En general, pensamos que es improbable que los Juegos Olímpicos provean un impulso sustancial a la economía del Reino Unido y creemos que el impacto de las obras de infraestructura sobre el Producto Interno Bruto ya se habría sentido", dijo a Reuters Richard Morawetz, ejecutivo de Moody's Corporate Finance Group.







