28 Abril 2012 Seguir en 
MADRID.- El rey Juan Carlos de España abandonó ayer el hospital de Madrid en el que el jueves por la noche tuvo que volver a ser operado de la cadera derecha, tan sólo dos semanas después de ser sometido a una primera intervención por una triple fractura en la zona.
El monarca, de 74 años que subió al trono en 1975 (dos días después de la muerte de Francisco Franco), recibió el alta médica 12 horas después de la intervención para reducirle una luxación en la cadera, producto de un mal movimiento. Esta fue la quinta operación a la que se sometió en dos años: antes fue intervenido de un tumor benigno en un pulmón; se le colocó una articulación artificial de rodilla y se le suturó un desgarro en el tendón de Aquiles.
El jueves había reaparecido públicamente, tras varios días de convalecencia, con audiencias concedidas en el Palacio de la Zarzuela al director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y al canciller de Emiratos Árabes Unidos, Abdullah bin Zayed Al Nahyan.
"Ha tenido una evolución muy satisfactoria y continuará con las revisiones postoperatorias y el protocolo de recuperación intensiva en régimen ambulatorio", se indicó en un comunicado firmado por el cirujano que practicó la operación y el jefe de su servicio médico.
El Rey sufrió su lesión durante un viaje privado de caza mayor en Botsuana, el que era desconocido por la opinión pública hasta que se informó de la primera operación, lo que provocó una enorme polémica en un país sumido en una profunda crisis económica, mientras el Gobierno lucha por controlar el déficit nacional y evitar un rescate financiero internacional.
El Rey se disculpó públicamente, reconoció su error y afirmó que no lo repetiría. El polémico accidente del monarca se produjo después de otro incidente protagonizado pocos días antes por su nieto mayor, Felipe Juan Froilán Marichalar Borbón, quien se hirió de un disparo de escopeta en el pie, y en medio del escándalo de corrupción en el que se ha visto implicado su yerno, Iñaki Urdangarin, asuntos que han perjudicado la imagen de la Casa Real. (Reuters-DPA-AFP)
El monarca, de 74 años que subió al trono en 1975 (dos días después de la muerte de Francisco Franco), recibió el alta médica 12 horas después de la intervención para reducirle una luxación en la cadera, producto de un mal movimiento. Esta fue la quinta operación a la que se sometió en dos años: antes fue intervenido de un tumor benigno en un pulmón; se le colocó una articulación artificial de rodilla y se le suturó un desgarro en el tendón de Aquiles.
El jueves había reaparecido públicamente, tras varios días de convalecencia, con audiencias concedidas en el Palacio de la Zarzuela al director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y al canciller de Emiratos Árabes Unidos, Abdullah bin Zayed Al Nahyan.
"Ha tenido una evolución muy satisfactoria y continuará con las revisiones postoperatorias y el protocolo de recuperación intensiva en régimen ambulatorio", se indicó en un comunicado firmado por el cirujano que practicó la operación y el jefe de su servicio médico.
El Rey sufrió su lesión durante un viaje privado de caza mayor en Botsuana, el que era desconocido por la opinión pública hasta que se informó de la primera operación, lo que provocó una enorme polémica en un país sumido en una profunda crisis económica, mientras el Gobierno lucha por controlar el déficit nacional y evitar un rescate financiero internacional.
El Rey se disculpó públicamente, reconoció su error y afirmó que no lo repetiría. El polémico accidente del monarca se produjo después de otro incidente protagonizado pocos días antes por su nieto mayor, Felipe Juan Froilán Marichalar Borbón, quien se hirió de un disparo de escopeta en el pie, y en medio del escándalo de corrupción en el que se ha visto implicado su yerno, Iñaki Urdangarin, asuntos que han perjudicado la imagen de la Casa Real. (Reuters-DPA-AFP)







