No le den la espalda

Por Paloma Fabrykant, periodista, relatora y embajadora de la UCF en Argetina.

26 Abril 2012
A pesar de que cada vez son más los fanáticos y menos los detractores, las MMA siguen dividiendo las aguas de la opinión pública. Mientras algunos periodistas tratamos de difundir la actividad, haciendo hincapié en la rigurosidad del reglamento, la seguridad del deporte y el gran sacrificio de los atletas, sobre todo locales, que entrenan y compiten sin ningún apoyo institucional; otros insisten sobre el salvajismo, la violencia y los posibles riesgos de la competencia. Toda actividad tiene su riesgo, todo deporte expone el físico del competidor. En Artes Marciales Mixtas, si las condiciones son las adecuadas, la jaula es reglamentaria, y el árbitro y el médico hacen bien su trabajo, el riesgo para la integridad física del competidor es mínimo. Para que esto ocurra es importante que la actividad sea regulada, y para regularla lo primero es aceptarla.

Mientras las autoridades de algunas localidades sigan "ninguneando" al deporte, este seguirá creciendo de modo marginal o clandestino, y por ende, inseguro. Si realmente se desea proteger, no se debe prohibir sino reglamentar. En todo el mundo están floreciendo las asociaciones y federaciones que nuclean academias y organizaciones de MMA. En USA, es el deporte de mayor crecimiento de la década, y genera más divisas que la NBA. En Argentina, todavía hay quien cree que el MMA es un vale todo. Es responsabilidad de todos los periodistas informarnos bien antes de comunicar. Es responsabilidad del Estado reglamentar las actividades que se realizan en territorio nacional.

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