Cubren cuatro cargos en lo civil y comercial

El gobernador puso fin al extenso y polémico concurso con el que inició su labor el CAM.

Por Redacción Política 26 Abril 2012
El concurso más conflictivo en la breve historia del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) está llegando a su fin. Ya ingresaron por mesa de entradas de la Legislatura los pliegos con los nombres propuestos por el gobernador, José Alperovich, para que ocupen cuatro vacantes en la Cámara de Apelaciones del fuero Civil y Comercial del Centro Judicial Capital, que funciona con dos magistrados desde hace tres años.

Los nominados por el mandatario son Laura Alcira David (aspirante a jueza por la sala Iª); María del Pilar Amenábar y Benjamín Moisá (propuestos para la sala IIª); y Ricardo Miguel Angel Molina (candidato para la sala IIIª).

Los pliegos fueron enviados a la comisión de Peticiones y Acuerdos de la Cámara. El titular, José "Mellizo" Orellana (PJ), requirió los informes de cada aspirante y ordenó la publicación de los documentos para habilitar el período de impugnaciones.

Justamente, este concurso fue el más difícil de todos los hasta aquí celebrados por el órgano encargado de seleccionar magistrados: gran parte de los 25 meses que requirió su sustanciación estuvo paralizado a raíz de las medidas cautelares que dictó la Corte Suprema de Justicia de Tucumán (CSJT) a instancias de concursantes disconformes con la corrección de la etapa de la oposición. En paralelo a los pleitos judiciales (y como consecuencia de ellos), en septiembre de 2010 el alperovichismo accedió a impulsar una reforma a la Ley 8.197, de creación del CAM, que modificó la pauta primitiva del puntaje mínimo (bajó aquel piso de 60 a 54 puntos); reemplazó al quinteto por la terna; suprimió los concursos múltiples (cuyo ejemplo consumado es, justamente, el de la Cámara Civil y Comercial Común de esta capital); incrementó la autonomía presupuestaria del órgano, y le concedió a este la facultad expresa para intervenir en juicios.

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