Quedan 103 días para que la ciudad de Londres le abra las puertas al mundo del deporte.
La adrenalina brotará por los poros de los atletas. Las emociones se sentirán en todos los rincones del planeta. Los Juegos Olímpicos estarán cargados de sueños en busca de hacerse realidad. Esos sueños que vienen desvelando a los atletas desde hace cuatro años, o tal vez más, cuando comenzaron a prepararse para tamaño desafío, sobre todo, los deportistas amateurs, quienes con esfuerzo y sacrificio sacaron sus pasajes para subirse al último tren a Londres.
Para muchos de los deportistas, el estar allí y recibir el diploma por haber competido será un objetivo cumplido. Para otros, en cambio, esos que vuelven a competir en un Juego Olímpico, será el momento de encontrar la gloria, la que perdieron en el medio del camino.
Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 marcarán en algunos casos el final de una carrera. En otros, en cambio, puede ser el comienzo de una historia de oro, de plata o de bronce. No importa el orden. Lo importante es sentir ese premio colgado de sus cuellos.
Se calcula que casi cuatro billones de personas en todo el mundo seguirán por televisión esta edición número 30 de los Juegos Olímpicos. Londres está preparada para ser sede de un evento mundial por excelencia, como lo fue en 1908 y en 1948.
El 27 de julio se encenderá la antorcha de la que surgirá el fuego sagrado. La ciudad recibirá a casi 17.000 atletas que arribarán a tierras londinenses con un bagaje de ilusiones a la espera de hacer realidad sus sueños. Que así sea.
La adrenalina brotará por los poros de los atletas. Las emociones se sentirán en todos los rincones del planeta. Los Juegos Olímpicos estarán cargados de sueños en busca de hacerse realidad. Esos sueños que vienen desvelando a los atletas desde hace cuatro años, o tal vez más, cuando comenzaron a prepararse para tamaño desafío, sobre todo, los deportistas amateurs, quienes con esfuerzo y sacrificio sacaron sus pasajes para subirse al último tren a Londres.
Para muchos de los deportistas, el estar allí y recibir el diploma por haber competido será un objetivo cumplido. Para otros, en cambio, esos que vuelven a competir en un Juego Olímpico, será el momento de encontrar la gloria, la que perdieron en el medio del camino.
Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 marcarán en algunos casos el final de una carrera. En otros, en cambio, puede ser el comienzo de una historia de oro, de plata o de bronce. No importa el orden. Lo importante es sentir ese premio colgado de sus cuellos.
Se calcula que casi cuatro billones de personas en todo el mundo seguirán por televisión esta edición número 30 de los Juegos Olímpicos. Londres está preparada para ser sede de un evento mundial por excelencia, como lo fue en 1908 y en 1948.
El 27 de julio se encenderá la antorcha de la que surgirá el fuego sagrado. La ciudad recibirá a casi 17.000 atletas que arribarán a tierras londinenses con un bagaje de ilusiones a la espera de hacer realidad sus sueños. Que así sea.







