05 Abril 2012 Seguir en 
Fueron largas jornadas de navegación, entre temperaturas bajo cero y múltiples nevadas. El hielo y las rocas no amedrentaron en su travesía al tucumano Cristian Carrizo, jefe de la estación antártica Decepción. Aunque para el teniente oriundo de Famaillá fue un trabajo como cualquier otro. "Si bien realicé ya varias campañas, es la primera vez que me otorgan la jefatura de una base. En lo personal es un orgullo y una responsabilidad muy grande continuar la tarea de soberanía y presencia en la que nuestro país es pionero, con más de 10 años en la Antártida", contó en una entrevista brindada a La Gaceta Marinera.
El transporte ARA Canal Beagle trasladó a Carrizo y a 14 compañeros a la isla que lleva el mismo nombre de la base. Llegaron el 31 de octubre y permanecieron durante los meses de verano. Los científicos realizaron estudios sobre las capas congeladas de la superficie y la proliferación de flora y fauna, únicas en el mundo. Mientras que los marinos se encargaron del mantenimiento de las instalaciones, además de brindar apoyo a las investigaciones.
Informar y orientar a quienes visitan la isla son algunas de las funciones de los marinos. "Desde todas partes del mundo llegan para conocer las pingüineras de la especie Barbijo, los nidales de Petreles gigantes y Skúas (un tipo de ave antártica), los asentamientos de lobos marinos y focas de Weddell. También la isla contiene aguas termales y fumarolas de vapor de azufre; y glaciares de colores rojo, verde, negro y azul", apuntó Carrizo.
Herradura de hielo
La Isla Decepción, donde se encuentra la base, se ubica en el archipiélago de las Shetland del Sur. Es una gran herradura de hielo y de piedra, donde se ubica uno de los pocos volcanes activos del continente blanco. Carrizo, con 20 años de servicio, desarrolló allí diversas actividades durante la última Campaña Antártica de Verano, relacionadas con la apertura de la base temporaria Decepción, que funciona desde hace 64 años.
El 13 de marzo, luego de su trabajo antártico el teniente famaillense pisó el continente con renovados proyectos. Y este año regresó al Servicio de Hidrografía Naval como jefe de la División Informática, donde está destinado desde 2006. "Emprendí la carrera como suboficial y luego hice el Curso de Ascenso a Señores Oficiales (CASO). En ese lapso nació mi primer hijo, Alan, que hoy tiene 9 años. Ambos acontecimientos fueron un verdadero regalo de la vida", destacó el teniente, de 39 años.
Muchos de sus familiares continúan en Tucumán y celebran a diario los logros de Cristian. Le preguntan qué hace, cuál será su próximo destino, cómo son esas tierras tan lejanas y en qué latitud se encuentra.
Carrizo vivía en la calle Congreso, casi San Martín, y egresó del colegio General Lavalle en la primaria. Al teniente le resulta inevitable recordar los partidos de fútbol con sus grandes amigos: Diego, Carlos y Juan, quienes juntos hicieron la carrera naval como cabos.
Ahora Carrizo vive en San Justo (Lanús oeste, Buenos Aires), con su mujer, Adriana, y sus hijos, Alan, Lautaro y Matías.
Presencia criolla
La presencia ininterrumpida de la Argentina en el continente blanco data de 1904. Las actividades más importantes en la Antártida son las relacionadas con la ciencia. El ente que regula los trabajos científicos es la Dirección Nacional del Antártico, y las Fuerzas Armadas efectúan el apoyo logístico para que puedan realizarse las tareas.
En la Campaña Antártica de Verano 2011/2012 participaron más de 400 efectivos de la Armada Argentina, quienes trabajaron conjuntamente con unidades y personal de la Fuerza Aérea y del Ejército.
El transporte ARA Canal Beagle trasladó a Carrizo y a 14 compañeros a la isla que lleva el mismo nombre de la base. Llegaron el 31 de octubre y permanecieron durante los meses de verano. Los científicos realizaron estudios sobre las capas congeladas de la superficie y la proliferación de flora y fauna, únicas en el mundo. Mientras que los marinos se encargaron del mantenimiento de las instalaciones, además de brindar apoyo a las investigaciones.
Informar y orientar a quienes visitan la isla son algunas de las funciones de los marinos. "Desde todas partes del mundo llegan para conocer las pingüineras de la especie Barbijo, los nidales de Petreles gigantes y Skúas (un tipo de ave antártica), los asentamientos de lobos marinos y focas de Weddell. También la isla contiene aguas termales y fumarolas de vapor de azufre; y glaciares de colores rojo, verde, negro y azul", apuntó Carrizo.
Herradura de hielo
La Isla Decepción, donde se encuentra la base, se ubica en el archipiélago de las Shetland del Sur. Es una gran herradura de hielo y de piedra, donde se ubica uno de los pocos volcanes activos del continente blanco. Carrizo, con 20 años de servicio, desarrolló allí diversas actividades durante la última Campaña Antártica de Verano, relacionadas con la apertura de la base temporaria Decepción, que funciona desde hace 64 años.
El 13 de marzo, luego de su trabajo antártico el teniente famaillense pisó el continente con renovados proyectos. Y este año regresó al Servicio de Hidrografía Naval como jefe de la División Informática, donde está destinado desde 2006. "Emprendí la carrera como suboficial y luego hice el Curso de Ascenso a Señores Oficiales (CASO). En ese lapso nació mi primer hijo, Alan, que hoy tiene 9 años. Ambos acontecimientos fueron un verdadero regalo de la vida", destacó el teniente, de 39 años.
Muchos de sus familiares continúan en Tucumán y celebran a diario los logros de Cristian. Le preguntan qué hace, cuál será su próximo destino, cómo son esas tierras tan lejanas y en qué latitud se encuentra.
Carrizo vivía en la calle Congreso, casi San Martín, y egresó del colegio General Lavalle en la primaria. Al teniente le resulta inevitable recordar los partidos de fútbol con sus grandes amigos: Diego, Carlos y Juan, quienes juntos hicieron la carrera naval como cabos.
Ahora Carrizo vive en San Justo (Lanús oeste, Buenos Aires), con su mujer, Adriana, y sus hijos, Alan, Lautaro y Matías.
Presencia criolla
La presencia ininterrumpida de la Argentina en el continente blanco data de 1904. Las actividades más importantes en la Antártida son las relacionadas con la ciencia. El ente que regula los trabajos científicos es la Dirección Nacional del Antártico, y las Fuerzas Armadas efectúan el apoyo logístico para que puedan realizarse las tareas.
En la Campaña Antártica de Verano 2011/2012 participaron más de 400 efectivos de la Armada Argentina, quienes trabajaron conjuntamente con unidades y personal de la Fuerza Aérea y del Ejército.







