22 Marzo 2012 Seguir en 
El director ganador del Oscar por "El pianista", Roman Polanki, vuelve a los cines tucumanos con una nueva producción repleta de estrellas. Jodie Foster, Kate Winslet, John C. Railly y Christopher Waltz son las figuras centrales de "Un dios salvaje", adaptación de la popularísima obra teatral de Yasmina Reza que en la Argentina se conoció con dirección de Javier Daulte y actuaciones de Florencia Peña, María Onetto, Gabriel Goity y Fernán Mirás.
La historia comienza cuando dos niños de 11 años discuten y pelean, hasta llegar a agredirse físicamente, en un parque de Nueva York. Preocupados por la situación, sus padres deciden reunirse a hablar de lo sucedido. Así, los progenitores del agredido reciben a la pareja del chico agresor para tratar de encontrarle una solución civilizada al hecho e impedir que vuelva a repetirse. Pero si bien en un comienzo el diálogo es amable y se vislumbra un principio de acuerdo entre bromas y frases cordiales, de a poco el tono de las palabras aumenta y aparecen las acusaciones. Sin que nadie pueda preverlo, se desata una verdadera batalla dialéctica entre los padres, que saca lo peor de cada matrimonio y de cada persona, con crueldad, furia y los peores prejuicios sociales. De este modo, Polanski se propone retratar parte de la naturaleza humana entre las cuatro paredes de un departamento neoyorkino, dejando al descubierto miserias y rencores. El gran realizador trabajó con la propia Reza para adaptar el libro original. Ella dio el visto bueno para el gran elenco, que despertó elogios en la crítica.
La historia comienza cuando dos niños de 11 años discuten y pelean, hasta llegar a agredirse físicamente, en un parque de Nueva York. Preocupados por la situación, sus padres deciden reunirse a hablar de lo sucedido. Así, los progenitores del agredido reciben a la pareja del chico agresor para tratar de encontrarle una solución civilizada al hecho e impedir que vuelva a repetirse. Pero si bien en un comienzo el diálogo es amable y se vislumbra un principio de acuerdo entre bromas y frases cordiales, de a poco el tono de las palabras aumenta y aparecen las acusaciones. Sin que nadie pueda preverlo, se desata una verdadera batalla dialéctica entre los padres, que saca lo peor de cada matrimonio y de cada persona, con crueldad, furia y los peores prejuicios sociales. De este modo, Polanski se propone retratar parte de la naturaleza humana entre las cuatro paredes de un departamento neoyorkino, dejando al descubierto miserias y rencores. El gran realizador trabajó con la propia Reza para adaptar el libro original. Ella dio el visto bueno para el gran elenco, que despertó elogios en la crítica.










