05 Marzo 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Un hombre estaba siendo velado en una cochería de la localidad de Isidro Casanova, porque sus familiares dijeron que había tenido un accidente en la ducha y se había golpeado la cabeza, pero la Justicia descubrió que había sido asesinado.
Fuentes judiciales informaron que el padre y el hermano de la víctima fueron detenidos como supuestos autores del crimen, y también quedaron presos dos policías y el dueño de una cochería.
El caso tiene similitudes con el crimen María Marta García Belsunce, cuyos familiares están condenados por el homicidio y el encubrimiento del hecho, y en ambos casos hay un médico involucrado y la tramitación de un certificado de defunción falso.
El miércoles, el padre y el hermano de Gustavo Alberto Heredia (38), todos dueños de un salón de juegos infantiles y de una panadería, se presentaron en una cochería de San Justo alrededor de las 4 y pidieron contratar un servicio fúnebre. Heredia padre, de 77 años, dijo que su hijo se había golpeado cuando se estaba duchando y le pidió al dueño de la casa de sepelios un servicio rápido y que no diera intervención a la Policía porque no quería que cortaran a su hijo, aseguró uno de los voceros.
Luego de una larga discusión, el dueño de la cochería sospechó que algo raro ocurría y echó a los familiares, que dijeron que iban a otra casa de sepelios de Casanova, la de "Marcelo". Con esos datos, el comerciante avisó a la Policía. El fiscal de Homicidios de La Matanza, José Luis Marotto, y un grupo de policías, se presentaron en la cochería "Nuestra Señora del Valle", donde fueron atendidos por su propietario, que se identificó como Marcelo Regalado.
El dueño dijo que había aceptado hacer el servicio de Heredia, pero como no tenía lugar allí, el velatorio se estaba realizando en la cochería "San Cayetano", de ruta 3 y Pekín, en la misma localidad.
La comitiva concurrió al lugar y tras explicar a los familiares lo ocurrido, el fiscal suspendió el velatorio y a simple vista, los médicos forenses pudieron apreciar que el hombre tenía un golpe en la cabeza y había gran cantidad de sangre dentro del cajón, por lo que el fiscal ordenó el traslado del féretro a la morgue. En forma paralela, se allanó la casa de la víctima, donde en la planta alta se encontraron manchas de sangre, en tanto que el baño se ubicaba en la parte de abajo y estaba completamente limpio.
Realizada la autopsia, el jueves se determinó que Heredia tenía un balazo que le había ingresado por el brazo izquierdo y le había perforado el pulmón, el corazón y el hígado y que un proyectil calibre 22 había quedado alojado allí.
Con esas pruebas, el fiscal dispuso seis aprehensiones: las del padre y el hermano de la víctima como coautores de homicidio agravado por el vínculo; de Regalado, dueño de la cochería; de dos policías de la comisaría de San Alberto, y de un médico policial que figuraba firmando el certificado de defunción.
El único que fue excarcelado es el médico que aparece firmando el certificado, ya que según fuentes judiciales se determinó que su firma había sido falsificada. (Télam)
Fuentes judiciales informaron que el padre y el hermano de la víctima fueron detenidos como supuestos autores del crimen, y también quedaron presos dos policías y el dueño de una cochería.
El caso tiene similitudes con el crimen María Marta García Belsunce, cuyos familiares están condenados por el homicidio y el encubrimiento del hecho, y en ambos casos hay un médico involucrado y la tramitación de un certificado de defunción falso.
El miércoles, el padre y el hermano de Gustavo Alberto Heredia (38), todos dueños de un salón de juegos infantiles y de una panadería, se presentaron en una cochería de San Justo alrededor de las 4 y pidieron contratar un servicio fúnebre. Heredia padre, de 77 años, dijo que su hijo se había golpeado cuando se estaba duchando y le pidió al dueño de la casa de sepelios un servicio rápido y que no diera intervención a la Policía porque no quería que cortaran a su hijo, aseguró uno de los voceros.
Luego de una larga discusión, el dueño de la cochería sospechó que algo raro ocurría y echó a los familiares, que dijeron que iban a otra casa de sepelios de Casanova, la de "Marcelo". Con esos datos, el comerciante avisó a la Policía. El fiscal de Homicidios de La Matanza, José Luis Marotto, y un grupo de policías, se presentaron en la cochería "Nuestra Señora del Valle", donde fueron atendidos por su propietario, que se identificó como Marcelo Regalado.
El dueño dijo que había aceptado hacer el servicio de Heredia, pero como no tenía lugar allí, el velatorio se estaba realizando en la cochería "San Cayetano", de ruta 3 y Pekín, en la misma localidad.
La comitiva concurrió al lugar y tras explicar a los familiares lo ocurrido, el fiscal suspendió el velatorio y a simple vista, los médicos forenses pudieron apreciar que el hombre tenía un golpe en la cabeza y había gran cantidad de sangre dentro del cajón, por lo que el fiscal ordenó el traslado del féretro a la morgue. En forma paralela, se allanó la casa de la víctima, donde en la planta alta se encontraron manchas de sangre, en tanto que el baño se ubicaba en la parte de abajo y estaba completamente limpio.
Realizada la autopsia, el jueves se determinó que Heredia tenía un balazo que le había ingresado por el brazo izquierdo y le había perforado el pulmón, el corazón y el hígado y que un proyectil calibre 22 había quedado alojado allí.
Con esas pruebas, el fiscal dispuso seis aprehensiones: las del padre y el hermano de la víctima como coautores de homicidio agravado por el vínculo; de Regalado, dueño de la cochería; de dos policías de la comisaría de San Alberto, y de un médico policial que figuraba firmando el certificado de defunción.
El único que fue excarcelado es el médico que aparece firmando el certificado, ya que según fuentes judiciales se determinó que su firma había sido falsificada. (Télam)







