Contra el karma de los aplazos

Dicen que la idoneidad no se mide por el desempeño universitario.

Por Redacción Política 04 Marzo 2012
Razona que si la idoneidad se midiese por aplazos universitarios y no por la trayectoria y experiencia, muchos estudiantes de Derecho deberían pensar dos veces en ser funcionarios o jueces por el escrache gratuito al que se someterían. De ese argumento se sirve Fernando Rivera para rebatir la publicación de LA GACETA que recordó que, en octubre de 2004, el Poder Ejecutivo (PE) lo propuso como defensor de Menores de Monteros pese a que en su título expedido por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino constaba que tenía 12 aplazos en el cursado de la carrera de Procuración (el alperovichismo dio marcha atrás con su designación).

"La nota pone énfasis no sólo en que soy 'el caso testigo de quienes carecían de antecedentes' (situación en la que se encontraban la mayor parte de los 14 letrados con que el Gobierno pretendía llenar igual número de vacantes judiciales), sino que agrega el condimento de los aplazos, como si esto fuera un karma difícil de ocultar, y la marca negra que manchará mi foja de servicios", expresa Rivera, yerno del ex senador mirandista José Carbonell. "En reivindicación a los agravios recibidos, fui ascendido por la Corte Suprema de aquel entonces del cargo que tenía (secretario de una Fiscalía en Concepción) a Secretario de Cámara en lo Penal de la Capital", manifiesta Rivera en un escrito en el que añade que concursa en el Consejo Asesor de la Magistratura en el proceso para cubrir el cargo de fiscal de Instrucción de la V Nominación de esta capital, donde por oposición y antecedentes pasó a la entrevista con un puntaje de 65,5. Es decir, 1,50 puntos menos que el postulante ubicado en cuarto lugar.

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