Desafíos en un contexto de contracción global

Leonardo Bazzi | Responsable de Research de Puente. Agostina Nieves | Analista de Research de Puente

04 Marzo 2012
La desaceleración económica esperada para este año implicará desafíos para las empresas argentinas. Estas se podrían ver afectadas, no sólo por factores externos (menor demanda global de bienes y servicios, y mayor volatilidad de los precios de los commodities) sino también por cuestiones locales (menor consumo en un contexto de aumento de tarifas de los servicios públicos). Sin embargo, el impacto no sería homogéneo entre los distintos sectores.

El sector bancario podría continuar expuesto a cierta volatilidad luego de las nuevas regulaciones de capitalización exigidas por el Banco Central. Si bien los bancos en general están adecuadamente capitalizados, el nuevo requerimiento limita, en algunas entidades, el reparto de dividendos a sus accionistas. En este sentido, la mayoría de los bancos ya manifestaron que no abonarán dividendos durante 2012. Este hecho está opacando los buenos resultados contables que está registrando el sector bancario, con ganancias récord durante 2011 por $ 14.754 millones para todo el sector.

En cuanto al sector agroalimenticio, la sequía resultó menos dañina que lo esperado, pero impactaría de manera heterogénea entre las empresas. Molinos Río de la Plata podría ver afectada su producción agrícola producto de la sequía que resultó más aguda en la zona núcleo (Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) donde la firma principalmente opera, aunque se cree que el trigo (principal insumo de su actividad molinera) no resultaría tan afectado como otros commodities agrícolas. Además, la firma podría compensar eventuales pérdidas del negocio a granel con mayores ingresos en su segmento de marcas. Asimismo, la sequía tampoco afectaría significativamente las actividades de molienda de trigo, representadas por Molinos Juan Semino (principal productor nacional de almidón y gluten de trigo) y Morixe (especializada en harinas de trigo y sésamo). Por su parte, Cresud estima que su cosecha se reduciría en un 10% debido a la sequía. Inversora Juramento tampoco vería demasiado afectada su producción ya que opera principalmente en el noroeste del país (Salta) donde el fenómeno climático "la Niña" resultó más benévolo. Si bien los rindes de sus cosechas cayeron (-15% para la soja y -30% para el maíz), se estima que la producción será suficiente para el ganado en feedlots (corrales de engorde) e incluso podría cumplir con su objetivo de llegar a las 40.000 cabezas para fines de 2012.

La intención del Gobierno de incentivar la producción local creando un polo tecnológico en Tierra del Fuego mediante significativos incentivos fiscales está beneficiando a algunos sectores industriales. En particular, la industria automotriz está atravesando un periodo de auge (pese a la reciente desaceleración), que se derramó hacia sectores relacionados, como el sector autopartista. En este sentido, Mirgor, dedicada principalmente a la fabricación de sistemas de climatización para la industria automotriz, está expandiéndose hacia la fabricación de otros bienes de consumo. Por ejemplo, se asoció con Whirlpool para producir microondas y con Nokia para fabricar teléfonos celulares. Por otra parte, Pertrak, dedicada al mecanizado y ensamble de partes y motores para las industrias automotriz y agrícola, podría revertir las leves pérdidas que reportó en el último semestre, beneficiada por la intención del Gobierno de abastecer a la industria automotriz con autopartes de fabricación local.

Otro sector que continúa en expansión es la Construcción, que creció 9% en 2011. Pese a que se espera cierta desaceleración para 2012, esta actividad podría continuar evolucionando a buen ritmo. Ferrum, dedicada al equipamiento de baños, ganó alrededor de $ 42 millones en 2011. La firma incrementaría 30% su capacidad de producción luego que finalicen las obras de ampliación de su planta de Pilar (estimada para abril). Por su parte, la cementera Juan Minetti ganó $ 179 millones en los primeros nueve meses de 2011, y en las últimas semanas la Cámara de Casación revocó el fallo que la obligaba a pagar multas por $ 100 millones luego de haber sido acusada de "cartelización" junto a otras cementeras. Por su parte, Dycasa, que cuenta con una importante participación en construcción y explotación de concesiones de obras públicas, se hará cargo de la ampliación de una ruta nacional en Mendoza que demandará una inversión de $ 560 millones, y podría participar en el plan de obras de infraestructura que llevará adelante el Gobierno de la Ciudad en los próximos años, como ya lo ha hecho en el pasado, en particular para mejoras y ampliaciones en las líneas de subtes.

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