29 Febrero 2012 Seguir en 
BRASILIA.- Brasil crecerá más en 2012 que el año pasado pese a la desaceleración de la economía mundial, y la inflación está bajando hacia el centro de la meta del 4,5%, aseguró Alexandre Tombini, presidente del Banco Central (BC) brasileño.
"La expectativa es de desaceleración de la economía mundial en 2012. Pero la economía brasileña deberá acelerar su crecimiento en 2012. Deberá crecer más este año que el año pasado, y más en el segundo semestre", dijo Tombini en la Comisión de Asuntos Económicos del Senado. El gobierno brasileño ha bajado progresivamente su previsión de crecimiento para 2012 a 4,5%. Se estima que el Producto Interno Bruto (PBI) creció apenas un 3% en 2011, contra un alza de 7,5% en 2010.
La administración de Dilma Rousseff busca estimular el crecimiento a través de reducciones de los tipos de interés -en agosto interrumpió su política de alza de la tasa de referencia y comenzó a reducirla de 12,5% a la actual de 10,5%- y de rebajas impositivas.
Según Tombini, la inflación mensual de 0,56% en enero es "descendente" y "compatible" con la convergencia hacia la meta de 4,5% este año. "La inflación continúa en dirección a la meta", dijo. La meta del BC para este año y el próximo es de una inflación de 4,5%, con una tolerancia de dos puntos más o dos puntos menos. En 2011, la inflación fue de 6,5%, en el límite máximo de tolerancia.
Acuerdo automotor
En otro orden, los gobiernos de Brasil y México reanudaron hoy en Brasilia, a nivel ministerial, las negociaciones con miras a definir el futuro del acuerdo automotor bilateral, que está siendo cuestionado por el país sudamericano a raíz de los déficit acumulados en los últimos dos años. Según la agencia oficial brasileña ABR, la delegación local está comandada por el canciller Antonio Patriota y por el ministro de Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, quienes se reúnen con los secretarios mexicanos de Economía, Bruno Ferrari, y de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa. La presencia de los ministros indica la intención de los dos gobiernos de buscar un consenso en torno al futuro del acuerdo vigente desde 2003, después de que una primera ronda de negociaciones terminara el 9 de febrero sin resultados.
El gobierno de Brasil desea que México acepte revisar el Acuerdo de Cooperación Económica 55 (ACE 55) firmado en 2002, con miras a una suba en la participación de contenido regional en los vehículos exportados por México, y a la inclusión de camiones y ómnibus entre los ítems brasileños beneficiados por la reducción de aranceles en el país norteamericano.
El objetivo de Brasilia es atenuar la tendencia deficitaria registrada en los últimos años en su intercambio automotor con México, que cerró 2011 con un déficit brasileño de casi 1.700 millones de dólares. El gobierno mexicano, a su vez, se resiste a revisar el acuerdo que hizo saltar el comercio bilateral de vehículos y autopartes de 1.100 millones de dólares anuales, en 2003, a 2.500 millones de dólares, el año pasado. (AFP-NA-DPA)
"La expectativa es de desaceleración de la economía mundial en 2012. Pero la economía brasileña deberá acelerar su crecimiento en 2012. Deberá crecer más este año que el año pasado, y más en el segundo semestre", dijo Tombini en la Comisión de Asuntos Económicos del Senado. El gobierno brasileño ha bajado progresivamente su previsión de crecimiento para 2012 a 4,5%. Se estima que el Producto Interno Bruto (PBI) creció apenas un 3% en 2011, contra un alza de 7,5% en 2010.
La administración de Dilma Rousseff busca estimular el crecimiento a través de reducciones de los tipos de interés -en agosto interrumpió su política de alza de la tasa de referencia y comenzó a reducirla de 12,5% a la actual de 10,5%- y de rebajas impositivas.
Según Tombini, la inflación mensual de 0,56% en enero es "descendente" y "compatible" con la convergencia hacia la meta de 4,5% este año. "La inflación continúa en dirección a la meta", dijo. La meta del BC para este año y el próximo es de una inflación de 4,5%, con una tolerancia de dos puntos más o dos puntos menos. En 2011, la inflación fue de 6,5%, en el límite máximo de tolerancia.
Acuerdo automotor
En otro orden, los gobiernos de Brasil y México reanudaron hoy en Brasilia, a nivel ministerial, las negociaciones con miras a definir el futuro del acuerdo automotor bilateral, que está siendo cuestionado por el país sudamericano a raíz de los déficit acumulados en los últimos dos años. Según la agencia oficial brasileña ABR, la delegación local está comandada por el canciller Antonio Patriota y por el ministro de Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, quienes se reúnen con los secretarios mexicanos de Economía, Bruno Ferrari, y de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa. La presencia de los ministros indica la intención de los dos gobiernos de buscar un consenso en torno al futuro del acuerdo vigente desde 2003, después de que una primera ronda de negociaciones terminara el 9 de febrero sin resultados.
El gobierno de Brasil desea que México acepte revisar el Acuerdo de Cooperación Económica 55 (ACE 55) firmado en 2002, con miras a una suba en la participación de contenido regional en los vehículos exportados por México, y a la inclusión de camiones y ómnibus entre los ítems brasileños beneficiados por la reducción de aranceles en el país norteamericano.
El objetivo de Brasilia es atenuar la tendencia deficitaria registrada en los últimos años en su intercambio automotor con México, que cerró 2011 con un déficit brasileño de casi 1.700 millones de dólares. El gobierno mexicano, a su vez, se resiste a revisar el acuerdo que hizo saltar el comercio bilateral de vehículos y autopartes de 1.100 millones de dólares anuales, en 2003, a 2.500 millones de dólares, el año pasado. (AFP-NA-DPA)
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