29 Febrero 2012 Seguir en 
A las 20 había el doble de gente que media hora después en la plaza Independencia. Antes del acto por los seis años de la muerte de Paulina Lebbos, los organizadores les cedieron un espacio a los gremios docentes de UDT y de Sadop. Pero una vez que estos finalizaron sus discursos, comenzaron a retirarse del lugar.
Enfurecido, Alberto Lebbos tomó el micrófono y les pidió que se quedaran. "Nosotros los hemos escuchado, les prestamos el lugar y ahora ustedes abandonan la lucha. No se tienen que ir, se tienen que quedar a poner el cuerpo", les dijo mientras los docentes se alejaban por la esquina de 24 de septiembre y 25 de Mayo.
Ante un grupo de personas mucho menor, levantaron la voz los familiares de varias víctimas de la impunidad. Cuando le tocó el turno a Lebbos, volvió a referirse a los docentes. Les recordó que les prestó sin costo los micrófonos, el escenario y el equipo de sonido. "Y fíjense lo que han hecho, se han retirado ¿que no vale la pena quedarse a escuchar a los compañeros, piensan que no les va a pasar? son traidores a su clase, sólo su lucha les interesa", gritó.
Seis años después
"Hace seis años, un sábado, mi hija estaba recontenta, se estaba cumpliendo su sueño: estudiaba comunicación social, había aprobado una materia y salía a bailar", recordó Alberto. Y agregó: "subió a un remis de día y apareció estrangulada, salvajemente asesinada, el 11 de marzo".
El padre de Paulina volvió a quejarse de que la Policía no buscaba a su hija y reclamó que la impunidad permitió que hoy no hubiera ni un sólo culpable en la cárcel.
Finalmente, exhortó a las agrupaciones presentes que lo siguieran acompañando en las marchas de cada martes y les agradeció por el apoyo. "Cada día de mi vida me acuerdo de ustedes", expresó.
Enfurecido, Alberto Lebbos tomó el micrófono y les pidió que se quedaran. "Nosotros los hemos escuchado, les prestamos el lugar y ahora ustedes abandonan la lucha. No se tienen que ir, se tienen que quedar a poner el cuerpo", les dijo mientras los docentes se alejaban por la esquina de 24 de septiembre y 25 de Mayo.
Ante un grupo de personas mucho menor, levantaron la voz los familiares de varias víctimas de la impunidad. Cuando le tocó el turno a Lebbos, volvió a referirse a los docentes. Les recordó que les prestó sin costo los micrófonos, el escenario y el equipo de sonido. "Y fíjense lo que han hecho, se han retirado ¿que no vale la pena quedarse a escuchar a los compañeros, piensan que no les va a pasar? son traidores a su clase, sólo su lucha les interesa", gritó.
Seis años después
"Hace seis años, un sábado, mi hija estaba recontenta, se estaba cumpliendo su sueño: estudiaba comunicación social, había aprobado una materia y salía a bailar", recordó Alberto. Y agregó: "subió a un remis de día y apareció estrangulada, salvajemente asesinada, el 11 de marzo".
El padre de Paulina volvió a quejarse de que la Policía no buscaba a su hija y reclamó que la impunidad permitió que hoy no hubiera ni un sólo culpable en la cárcel.
Finalmente, exhortó a las agrupaciones presentes que lo siguieran acompañando en las marchas de cada martes y les agradeció por el apoyo. "Cada día de mi vida me acuerdo de ustedes", expresó.







