El Parlamento alemán aprobó el paquete de ayuda a Grecia

Abrumadora mayoría, pese a que Merkel reconoció que el rescate tenía sus riesgos. "Nadie puede dar una garantía de éxito del ciento por ciento", indicó la canciller. Un largo camino para los helenos.

EXPOSICIÓN. La canciller Merkel señaló ante los parlamentarios que aceptaba los riesgos, pero no las aventuras del programa de apoyo a Grecia.  REUTERS
EXPOSICIÓN. La canciller Merkel señaló ante los parlamentarios que aceptaba "los riesgos, pero no las aventuras" del programa de apoyo a Grecia. REUTERS
28 Febrero 2012
BERLÍN.- La Cámara Baja del Parlamento alemán, el Bundestag, aprobó con una abrumadora mayoría el segundo paquete de ayuda a Grecia, pese a que minutos antes la canciller Angela Merkel había reconocido que el nuevo rescate no está exento de riesgos.

Un total de 496 diputados dio luz verde a las nuevas ayudas a Atenas, por 130.000 millones de euros (174.000 millones de dólares) hasta 2014. Otros 90 votaron en contra y cinco se abstuvieron. A favor sufragaron las fuerzas de la coalición de gobierno -la Unión Cristianodemócrata (CDU), su hermana bávara, la Unión Cristianosocial (CSU) y los liberales del FDP-, así como los principales partidos de la oposición, socialdemócratas y verdes.

Pero el Ejecutivo de centroderecha de Merkel no alcanzó la denominada "Mayoría del Canciller": en total sumó 304 votos a favor cuando necesitaba al menos 311 para obtener esa importante mayoría, lo que podría agudizar la crisis interna que atraviesa.

En el debate que precedió a la votación, Merkel había reconocido que los riesgos existentes son "incalculables" por lo que la solución que propone el segundo rescate podría no ser definitiva.

"Nadie puede dar una garantía de éxito del ciento por ciento", subrayó. "El camino que tiene por delante Grecia es largo y no está exento de riesgos. Nadie sabe las consecuencias que podría tener para Alemania y para todo el mundo una insolvencia no ordenada de ese país".

Sin embargo, llamó "a valorar los pros y los contras" y aseguró estar convencida de que "para Europa y para el mundo", las oportunidades del nuevo programa griego, con el que se pretende reducir la deuda pública griega desde el 160 hasta el 120,5% del producto bruto interno (PBI) para 2020, son mayores que los riesgos. "Yo acepto los riesgos. Las aventuras no, eso me lo prohibe mi cargo", continuó, distanciándose de todas las voces, que sobre todo dentro de sus propias filas, piden una salida de Grecia de la zona euro.

El titular de la cartera del Interior, Hans-Peter Friedrich, se había convertido en el primer ministro en llamar a Atenas a abandonar el euro. "Fuera de la unión monetaria, las posibilidades de Grecia de recuperarse y volverse competente son mayores", aseguró. (DPA)

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