16 Febrero 2012 Seguir en 
La Junta de Clasificación Inicial y Primaria sigue siendo la piedra de la polémica. Ahora la Unión Docentes de Tucumán (UDT) denuncia que este organismo del Ministerio de Educación funciona por fuera de la ley 3.470 (Estatuto del Docente) y actúa con total falta de previsibilidad.
El secretario general, Carlos Arnedo, comentó que los inconvenientes que enfrenta la Junta para atender y solucionar planteos de los más 40.000 docentes se deben a que no está constituida con la cantidad de vocales y de adscriptos necesarios, como lo ordena la Ley de Creación de Juntas. Esta normativa dictamina que el organismo debe contar con la representatividad del Gobierno y de los docentes por medio de sus respectivos gremios. "Esto significa que debe haber libre elección de los representantes, hecho que no se cumple desde hace cuatro años", sostuvo Arnedo.
El dirigente explicó que en vez de siete vocales -como ordena la ley-, la Junta funciona con cuatro, designados por el Poder Ejecutivo. Asimismo, criticó la anuencia de algunos gremios que dicen tener la representatividad jurídica territorial, al no reclamar elecciones de los representantes docentes.
"Al parecer algunos gremios -los más cercanos al Gobierno- se sienten más cómodos con esta situación, y temen ir a alecciones libres y democráticas", criticó. De hecho, Arnedo apuntó que algunos vocales designados por el PE son o han sido dirigentes de esos gremios. Explicó que como cada vocal trabaja con 10 adscriptos, al faltar tres vocales hay 30 adscriptos menos en la Junta, que podrían agilizar los trámites de los maestros.
"El otro problema -indicó- es que la ley ordena que la convocatoria para hacer la tacha se realice en 30 días, y en esta oportunidad se dieron apenas 15. ¿Cómo no va haber cuadras y cuadras de docentes en espera?"
Atrasos
Además, el dirigente planteó que hay serios atrasos en el cronograma de la Junta. "Las inscripciones deben hacerse entre julio y agosto, a más tardar septiembre, y la convocatoria se hizo en noviembre. Por otro lado, es ilógico que pocos días antes del inicio de las clases recién se esté haciendo tacha; y todavía faltan otros movimientos como traslados y suplencias, que seguramente se efectuarán durante el período lectivo, lo que perjudica enormemente a los alumnos", destacó.
"También es vergonzoso el lugar físico: la Junta funciona allí desde cuando que el padrón no superaba los 25.000 maestros. Hoy, con más de 40.000 es lógico que se formen filas y filas de maestros a la intemperie, tratados como ganado", sostuvo Arnedo.
"Hay una falta total de previsibilidad en el funcionamiento de la Junta, y ante el menor inconveniente les echan la culpa a los docentes por no haberse presentado el 1 de febrero", resumió.
El secretario general, Carlos Arnedo, comentó que los inconvenientes que enfrenta la Junta para atender y solucionar planteos de los más 40.000 docentes se deben a que no está constituida con la cantidad de vocales y de adscriptos necesarios, como lo ordena la Ley de Creación de Juntas. Esta normativa dictamina que el organismo debe contar con la representatividad del Gobierno y de los docentes por medio de sus respectivos gremios. "Esto significa que debe haber libre elección de los representantes, hecho que no se cumple desde hace cuatro años", sostuvo Arnedo.
El dirigente explicó que en vez de siete vocales -como ordena la ley-, la Junta funciona con cuatro, designados por el Poder Ejecutivo. Asimismo, criticó la anuencia de algunos gremios que dicen tener la representatividad jurídica territorial, al no reclamar elecciones de los representantes docentes.
"Al parecer algunos gremios -los más cercanos al Gobierno- se sienten más cómodos con esta situación, y temen ir a alecciones libres y democráticas", criticó. De hecho, Arnedo apuntó que algunos vocales designados por el PE son o han sido dirigentes de esos gremios. Explicó que como cada vocal trabaja con 10 adscriptos, al faltar tres vocales hay 30 adscriptos menos en la Junta, que podrían agilizar los trámites de los maestros.
"El otro problema -indicó- es que la ley ordena que la convocatoria para hacer la tacha se realice en 30 días, y en esta oportunidad se dieron apenas 15. ¿Cómo no va haber cuadras y cuadras de docentes en espera?"
Atrasos
Además, el dirigente planteó que hay serios atrasos en el cronograma de la Junta. "Las inscripciones deben hacerse entre julio y agosto, a más tardar septiembre, y la convocatoria se hizo en noviembre. Por otro lado, es ilógico que pocos días antes del inicio de las clases recién se esté haciendo tacha; y todavía faltan otros movimientos como traslados y suplencias, que seguramente se efectuarán durante el período lectivo, lo que perjudica enormemente a los alumnos", destacó.
"También es vergonzoso el lugar físico: la Junta funciona allí desde cuando que el padrón no superaba los 25.000 maestros. Hoy, con más de 40.000 es lógico que se formen filas y filas de maestros a la intemperie, tratados como ganado", sostuvo Arnedo.
"Hay una falta total de previsibilidad en el funcionamiento de la Junta, y ante el menor inconveniente les echan la culpa a los docentes por no haberse presentado el 1 de febrero", resumió.
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