14 Febrero 2012 Seguir en 
NUEVA DELHI.- La relación entre Israel e Irán se tensó aún mas luego de un atentado próximo a la embajada israelí en Nueva Delhi y otro frustrado en Georgia, hechos ocurridos ayer y por los que Tel Aviv responsabilizó directamente al gobierno de Teherán. El atentado en Nueva Delhi tuvo lugar cerca de la embajada cuando explotó el auto de un diplomático israelí, hiriendo a su mujer y a otras tres personas, en tanto se frustró otro contra un representante diplomático en Tbilisi, capital de Georgia.
Conocidos los episodios, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó sin medias tintas que "Irán está detrás de estos ataques" y acusó a su gobierno de ser "el mayor exportador de terrorismo en el mundo".
"En los últimos meses hemos sido testigos de varios intentos de atacar a ciudadanos israelíes y judíos, incluidos Azerbaiyán, Tailandia y otros y en todos los casos conseguimos evitar los ataques en cooperación con las autoridades locales", señaló Netanyahu a través de Facebook.
Netanyahu aseguró que tanto el Gobierno como las fuerzas de seguridad israelíes seguirán "actuando junto a las fuerzas de seguridad locales contra tales actos de terrorismo. Seguiremos adoptando acciones firmes, sistemáticas y pacientes contra el terrorismo internacional que se origina en Irán", advirtió.
Sin embargo, el embajador de Irán en Nueva Delhi, Mehdi Nabizadeh, calificó de "pura mentira" la acusación de Netanyahu y negó su implicancia en los hechos. "Estas acusaciones son falsas y son una pura mentira, como en ocasiones anteriores", afirmó Nabizadeh.
"Irán condena cualquier ataque terrorista", sostuvo el diplomático, al tiempo que las rechazó "enérgicamente".
Según informó el diario Jerusalem Post en su edición digital, tras los ataques las autoridades israelíes elevaron el nivel de alerta de sus sedes diplomáticas y sus comunidades "en todo el mundo" y los diplomáticos de algunas sedes recibieron la orden de no utilizar sus vehículos.
En los últimos meses los alertas se multiplicaron, por lo que recomendaron a sus ciudadanos que eviten viajar a Egipto, Turquía, Azerbaiyán, Georgia, Armenia, Costa de Marfil, Mauritania y Venezuela.
Respecto a los hechos de ayer, el portavoz de la Embajada israelí en India, David Goldfarb, señaló que la explosión que afectó al coche del diplomático tuvo lugar cerca del complejo de la embajada en el centro de la ciudad. El diario Haaretz precisó que la víctima es la esposa de un funcionario y que fue internada en un hospital, aunque no precisó su estado de salud. Por otra parte, bajo la limusina de otro diplomático israelí en la capital georgiana Tbilisi se halló un explosivo que fue desactivado. El conductor del embajador, Roman Jachaturiyan, vio un paquete fijado bajo el coche y avisó a la policía.
Los dos atentados se producen un día después del 4º aniversario del asesinato en Damasco de Imad Mughniye, uno de los principales jefes militares de Hezbollah. Este movimiento responsabilizó a los servicios secretos israelíes del asesinato de Mughniye, aunque Tel Aviv niega cualquier vinculación con el crimen. (Télam)
Conocidos los episodios, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó sin medias tintas que "Irán está detrás de estos ataques" y acusó a su gobierno de ser "el mayor exportador de terrorismo en el mundo".
"En los últimos meses hemos sido testigos de varios intentos de atacar a ciudadanos israelíes y judíos, incluidos Azerbaiyán, Tailandia y otros y en todos los casos conseguimos evitar los ataques en cooperación con las autoridades locales", señaló Netanyahu a través de Facebook.
Netanyahu aseguró que tanto el Gobierno como las fuerzas de seguridad israelíes seguirán "actuando junto a las fuerzas de seguridad locales contra tales actos de terrorismo. Seguiremos adoptando acciones firmes, sistemáticas y pacientes contra el terrorismo internacional que se origina en Irán", advirtió.
Sin embargo, el embajador de Irán en Nueva Delhi, Mehdi Nabizadeh, calificó de "pura mentira" la acusación de Netanyahu y negó su implicancia en los hechos. "Estas acusaciones son falsas y son una pura mentira, como en ocasiones anteriores", afirmó Nabizadeh.
"Irán condena cualquier ataque terrorista", sostuvo el diplomático, al tiempo que las rechazó "enérgicamente".
Según informó el diario Jerusalem Post en su edición digital, tras los ataques las autoridades israelíes elevaron el nivel de alerta de sus sedes diplomáticas y sus comunidades "en todo el mundo" y los diplomáticos de algunas sedes recibieron la orden de no utilizar sus vehículos.
En los últimos meses los alertas se multiplicaron, por lo que recomendaron a sus ciudadanos que eviten viajar a Egipto, Turquía, Azerbaiyán, Georgia, Armenia, Costa de Marfil, Mauritania y Venezuela.
Respecto a los hechos de ayer, el portavoz de la Embajada israelí en India, David Goldfarb, señaló que la explosión que afectó al coche del diplomático tuvo lugar cerca del complejo de la embajada en el centro de la ciudad. El diario Haaretz precisó que la víctima es la esposa de un funcionario y que fue internada en un hospital, aunque no precisó su estado de salud. Por otra parte, bajo la limusina de otro diplomático israelí en la capital georgiana Tbilisi se halló un explosivo que fue desactivado. El conductor del embajador, Roman Jachaturiyan, vio un paquete fijado bajo el coche y avisó a la policía.
Los dos atentados se producen un día después del 4º aniversario del asesinato en Damasco de Imad Mughniye, uno de los principales jefes militares de Hezbollah. Este movimiento responsabilizó a los servicios secretos israelíes del asesinato de Mughniye, aunque Tel Aviv niega cualquier vinculación con el crimen. (Télam)







