13 Febrero 2012 Seguir en 
ATENAS.- El Parlamento griego aprobó ayer el programa de ajuste acordado por la coalición de Gobierno, condición innegociable para recibir el segundo paquete de ayuda económica que le permitirá evitar caer en la bancarrota, en medio de protestas populares y violenta represión policial.
Si bien eran necesarios sólo 151 votos, el ajuste logró 199 voluntades por lo que fue aprobado por amplia mayoría en un recinto donde hubo 278 legisladores presentes de un total de 300.
Paralelamente, y desde temprana hora, la Policía reprimió con gases lacrimógenos a los manifestantes opositores concentrados frente al Parlamento. Las fuerzas antidisturbios se desplegaron en la emblemática Plaza Syntagma de la capital griega y dispararon también granadas aturdidoras contra más de 100.000 personas concentradas en el lugar.
Las imágenes de la televisión griega mostraron numerosos focos de incendio en la calle y se podía ver claramente cómo el aire estaba completamente enturbiado por el humo. Sólo un grupo de la multitud se enfrentó con la Policía. Otros portaban pancartas que decían "Alzamiento popular!", "Son ellos o nosotros!" y "No jueguen todo lo que hemos conseguido". Al menos 50 civiles y 30 policías resultaron heridos en los enfrentamientos.
Los votos a favor para aprobar el ajuste procedieron de los socialistas del Pasok y el conservador Nea Dimokratia (ND), los dos principales socios del Gobierno que preside el tecnócrata Lucas Papademos, así como algunos legisladores independientes.
Hubo 74 votos en contra de legisladores comunistas y de izquierda así como algunos disidentes de las filas conservadoras y socialistas y cinco abstenciones. El presidente del Parlamento griego, Filippos Petsalnikos, tuvo que intervenir varias veces en el debate debido a los gritos e insultos que emitieron algunos legisladores durante la votación.
Atenas había acordado la semana pasada junto a los controladores financieros de la "troika" integrada por la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI el nuevo y duro programa de ajuste.
La aprobación del paquete era condición para que los ministros de Finanzas de la UE pongan en marcha el miércoles el segundo rescate económico por valor de 130.000 millones de euros. Mientras esto sucedía, el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, aseguraba dentro del Parlamento que "la decisión no es entre sacrificio y nada de sacrificios en absoluto, sino entre sacrificios y otros inimaginablemente más duros".
El ajuste supone un recorte de los salarios y las pensiones, así como el despido inmediato de 15.000 empleados públicos y de 150.000 hasta el 2015. En cuanto a cómo participará el sector privado en la reducción de la deuda, aún se desconocen los detalles. (Télam).
Si bien eran necesarios sólo 151 votos, el ajuste logró 199 voluntades por lo que fue aprobado por amplia mayoría en un recinto donde hubo 278 legisladores presentes de un total de 300.
Paralelamente, y desde temprana hora, la Policía reprimió con gases lacrimógenos a los manifestantes opositores concentrados frente al Parlamento. Las fuerzas antidisturbios se desplegaron en la emblemática Plaza Syntagma de la capital griega y dispararon también granadas aturdidoras contra más de 100.000 personas concentradas en el lugar.
Las imágenes de la televisión griega mostraron numerosos focos de incendio en la calle y se podía ver claramente cómo el aire estaba completamente enturbiado por el humo. Sólo un grupo de la multitud se enfrentó con la Policía. Otros portaban pancartas que decían "Alzamiento popular!", "Son ellos o nosotros!" y "No jueguen todo lo que hemos conseguido". Al menos 50 civiles y 30 policías resultaron heridos en los enfrentamientos.
Los votos a favor para aprobar el ajuste procedieron de los socialistas del Pasok y el conservador Nea Dimokratia (ND), los dos principales socios del Gobierno que preside el tecnócrata Lucas Papademos, así como algunos legisladores independientes.
Hubo 74 votos en contra de legisladores comunistas y de izquierda así como algunos disidentes de las filas conservadoras y socialistas y cinco abstenciones. El presidente del Parlamento griego, Filippos Petsalnikos, tuvo que intervenir varias veces en el debate debido a los gritos e insultos que emitieron algunos legisladores durante la votación.
Atenas había acordado la semana pasada junto a los controladores financieros de la "troika" integrada por la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI el nuevo y duro programa de ajuste.
La aprobación del paquete era condición para que los ministros de Finanzas de la UE pongan en marcha el miércoles el segundo rescate económico por valor de 130.000 millones de euros. Mientras esto sucedía, el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, aseguraba dentro del Parlamento que "la decisión no es entre sacrificio y nada de sacrificios en absoluto, sino entre sacrificios y otros inimaginablemente más duros".
El ajuste supone un recorte de los salarios y las pensiones, así como el despido inmediato de 15.000 empleados públicos y de 150.000 hasta el 2015. En cuanto a cómo participará el sector privado en la reducción de la deuda, aún se desconocen los detalles. (Télam).







