12 Febrero 2012 Seguir en 
SAN PABLO, Brasil.- Según indicó el médico oncólogo Artur Katz, "no se ve más" el tumor que se le detectó en la laringe al ex presidente brasileño Luiz Lula da Silva. Aún así, aclaró que eso no significa que ya esté curado, por lo que seguirá internado.
La desaparición del tumor se descubrió ayer, gracias a una tomografía que se le practicó al ex mandatario, precisó Katz. Lula se encontraba internado a causa de presentar síntomas de fatiga y pérdida de apetito. La evaluación médica constató que tenía la laringe y el esófago inflamados como producto del tratamiento de radioterapia al que está siendo sometido. "Vamos a evaluarlo en el día a día y ver cómo se siente; ahora aún no está en el pico de esa inflamación (en la garganta) y sufrirá un poco más de molestias; eso es normal para todos los pacientes", indicó una fuente médica.
Katz explicó que desde el punto de vista tomográfico no se observó el tumor. Aún así, el médico resaltó que para tener plena seguridad de que el tumor efectivamente desapareció, habrá que aguardar el resultado de una endoscopía. Esta, se podrá realizar entre cuatro y seis semanas después de que Lula termine con el tratamiento de radioterapia, el próximo viernes.
"Nos deja más confiados y muestra que estamos en el camino correcto", explicó Katz. A lo que agregó que los médicos afirman que un paciente está curado después de que pasan cinco años sin que la enfermedad regrese.
A Lula se le diagnosticó el tumor de laringe en octubre pasado. En diciembre, el carismático político de izquierda, pasó por una serie de sesiones de quimioterapia, y en enero comenzó el tratamiento con radio. Desde entonces, el ex mandatario de 66 años perdió nueve kilos y tuvo que afeitarse completamente la cabeza y quitarse su emblemática barba y bigote. (DPA-Télam).
La desaparición del tumor se descubrió ayer, gracias a una tomografía que se le practicó al ex mandatario, precisó Katz. Lula se encontraba internado a causa de presentar síntomas de fatiga y pérdida de apetito. La evaluación médica constató que tenía la laringe y el esófago inflamados como producto del tratamiento de radioterapia al que está siendo sometido. "Vamos a evaluarlo en el día a día y ver cómo se siente; ahora aún no está en el pico de esa inflamación (en la garganta) y sufrirá un poco más de molestias; eso es normal para todos los pacientes", indicó una fuente médica.
Katz explicó que desde el punto de vista tomográfico no se observó el tumor. Aún así, el médico resaltó que para tener plena seguridad de que el tumor efectivamente desapareció, habrá que aguardar el resultado de una endoscopía. Esta, se podrá realizar entre cuatro y seis semanas después de que Lula termine con el tratamiento de radioterapia, el próximo viernes.
"Nos deja más confiados y muestra que estamos en el camino correcto", explicó Katz. A lo que agregó que los médicos afirman que un paciente está curado después de que pasan cinco años sin que la enfermedad regrese.
A Lula se le diagnosticó el tumor de laringe en octubre pasado. En diciembre, el carismático político de izquierda, pasó por una serie de sesiones de quimioterapia, y en enero comenzó el tratamiento con radio. Desde entonces, el ex mandatario de 66 años perdió nueve kilos y tuvo que afeitarse completamente la cabeza y quitarse su emblemática barba y bigote. (DPA-Télam).







