11 Febrero 2012 Seguir en 
DAMASCO.- Dos atentados con coche bomba sacudieron Alepo, la segunda ciudad de Siria, causando al menos 28 muertos, coincidiendo con la entrada de los carros de combate en la región de Homs, devastada tras una semana de intensos bombardeos. Además del doble atentado en Alepo, la violencia en Siria causó otros 37 muertos ayer, entre ellos 29 civiles abatidos por las fuerzas de seguridad principalmente en Homs (centro), Alepo (norte) y Dmeir (provincia de Damasco), según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
El régimen sirio atribuyó los atentados de Alepo, los primeros de este tipo que se registran en la ciudad, pulmón económico del país, a "bandas terroristas" a las que acusa de provocar, desde mediados de marzo pasado, la revuelta contra el presidente Bashar el Assad. La oposición, en cambio, responsabilizó de los atentados al régimen, acusándolo de querer, de esta manera, de desviar la atención de la represión en Homs.
Estos atentados se produjeron en el momento en el que los sirios comenzaban a concentrarse en diversas ciudades para protestar contra el veto de Rusia y China a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de condena de la represión en Siria, causante de al menos 6.000 muertos desde el inicio de la revuelta.
Se celebraron manifestaciones en Hama (centro), Idleb (noroeste), Damasco y en ciertos barrios de Homs, declaró Ramí Abdel Rahman, jefe del OSDH, con base en Gran Bretaña.
Occidentales y rusos llevan a cabo un pulso sobre Siria, con los primeros denunciando las "masacres" del régimen y con los segundos manteniendo su apoyo al régimen de Damasco.
El viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Riabkov, acusó incluso a los occidentales de ser cómplices del agravamiento de la crisis por su apoyo a la oposición.
Según el coronel Maher Nuaimi, portavoz del Ejército Sirio Libre (que agrupa a miles de soldados desertores), "el régimen criminal mata a nuestros niños en Homs y ataca en Alepo para desviar la atención de lo que hace en Homs".
El balance de la jornada se eleva a 12 muertos, con lo que ya son más de 450 las personas muertas en esa ciudad desde el 4 de febrero, fecha del inicio de la ofensiva actual, según los militantes, que temen una crisis humanitaria.
La Liga Árabe se reunirá mañana en El Cairo para tratar la situación. El ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, subrayó la necesidad de que "la comunidad internacional" actúe. (AFP-NA)
El régimen sirio atribuyó los atentados de Alepo, los primeros de este tipo que se registran en la ciudad, pulmón económico del país, a "bandas terroristas" a las que acusa de provocar, desde mediados de marzo pasado, la revuelta contra el presidente Bashar el Assad. La oposición, en cambio, responsabilizó de los atentados al régimen, acusándolo de querer, de esta manera, de desviar la atención de la represión en Homs.
Estos atentados se produjeron en el momento en el que los sirios comenzaban a concentrarse en diversas ciudades para protestar contra el veto de Rusia y China a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de condena de la represión en Siria, causante de al menos 6.000 muertos desde el inicio de la revuelta.
Se celebraron manifestaciones en Hama (centro), Idleb (noroeste), Damasco y en ciertos barrios de Homs, declaró Ramí Abdel Rahman, jefe del OSDH, con base en Gran Bretaña.
Occidentales y rusos llevan a cabo un pulso sobre Siria, con los primeros denunciando las "masacres" del régimen y con los segundos manteniendo su apoyo al régimen de Damasco.
El viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Riabkov, acusó incluso a los occidentales de ser cómplices del agravamiento de la crisis por su apoyo a la oposición.
Según el coronel Maher Nuaimi, portavoz del Ejército Sirio Libre (que agrupa a miles de soldados desertores), "el régimen criminal mata a nuestros niños en Homs y ataca en Alepo para desviar la atención de lo que hace en Homs".
El balance de la jornada se eleva a 12 muertos, con lo que ya son más de 450 las personas muertas en esa ciudad desde el 4 de febrero, fecha del inicio de la ofensiva actual, según los militantes, que temen una crisis humanitaria.
La Liga Árabe se reunirá mañana en El Cairo para tratar la situación. El ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, subrayó la necesidad de que "la comunidad internacional" actúe. (AFP-NA)
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